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jueves, 15 de julio de 2010

La discusión que hizo llorar a la senadora Negre de Alonso

Por. Luis Eduardo Cantero, Medellín*
Me encuentro lejos de Argentina, estoy en Colombia realizando investigaciones tanto para mi tesis doctoral como para una organización no gubernamental, analizando el papel de la mujer en este país. Pero, eso no me ha impedido seguir las discusiones acaloradas y argumentaciones floja, que cualquier abogado constitucionalista se daría cuenta. Tal vez harían burlas de sus comentarios, comparaciones, que en nada ayudan, solo han creado una brecha profunda en todos aquellos que no compartimos estas uniones de personas del mismo sexo, que no cumplen con las categorías mínimas, pues considero que ni los propios animales aceptarían estas relaciones.
Hasta ahora los animales les darían ejemplo sobre el respeto al orden establecido por Dios, él creo una pareja (femenino y masculino) para ambos reinos, los vemos en los animales, las aves, etc; este legado seguirá siendo modelo frente a esos modelos revolucionarios, que ya venían en la historia de la creación humana, tratando de invertir el orden, no hay razón ni fundamento filosófico que nos traten de convencer o idiotizar e invertir el orden establecido para la existencia del género humano, somos modos de ser Dios. Eso no cambia, un hombre es lo que es y no puede ser otra cosa, aunque traten de justificar la orientación sexual por cuestiones de construcción social, cultural, psicológicas, etc.
Desde la filosofía, he aprendido a mirar las cosas desde lo que esta hecho, su estructura lleva consigo una funcionalidad, la heterosexualidad tiene una funcionalidad, pues cumple el complemento por lo cual ha sido creada. Cosa que no encuentro en los gays, pues su modelo generaría graves problemas tanto de salud como de otras cosas. Ellos están tratando de justificar un modelo que en nada ayudaria, al contrario, creo que generaría inseguridad en la población heterosexual, esto se refleja en el llanto de la senadora y de los que no dieron el voto a favor de estas uniones del mismo sexo.
Ese llanto es el dolor de muchos y muchas que no aceptamos tales uniones, pues tengo mis pantalones bien puesto y estoy seguro que el tiempo será nuestra defensa y que Dios será el juez; espero no estar equivocado, pero tenemos que prepararnos desde nuestras comunidades a crear manuales de funciones que nos ayuden a defendernos ante cualquier argumento de discriminación, tenemos que crear filtros que nos permitan presentar y defender nuestros principios, porque la lucha apenas comienza, como aconsejaba el apóstol Pablo en Romanos que la ley siempre genera muerte para aquellos que no se someten a ella. Como le sucedió a una familia católica en los EE.UU., (les invito a ver ese vidio, esta en you tube, y aquí en mi blog) nos tenemos que preparar mejor, ya es hora de crear una asignatura de Derecho canónico evangélico, que le de herramientas lógicas y jurídica a la pastoral. Si con ley, ellos no quieren obligar aceptarlos, entonces tenemos que levantarnos con la ley de la Palabra de Dios, estamos llamados a amarlos como personas, pero no aceptarlos en su condición negativa para la creación humana (orden natural). Es hora hermanos, hermanas y colegas de hacer frente a lo que se viene. Recordemos que debemos estar preparado para hacer defensa de nuestros principios y doctrinas. Que Dios nos bendiga y nos ayude. Un abrazo desde Medellín, Colombia.

*Luis Eduardo Cantero es Teólogo, filósofo. Docente universitario y pastor bautista
Nota relacionada al comentario:


(La Nación) Las antagónicas posiciones en torno al matrimonio gay que se profundizaronen las últimas semanas tuvieron su reflejo en el debate parlamentario de la iniciativa. El mayor momento de tensión derivó en el llanto de la senadora Negre de Alonso. Los mayores cruces los protagonizaron el jefe de la banca oficialista, Miguel Angel Pichetto, y la senadora de Peronismo Federal Liliana Negre de Alonso, tanto al comienzo, pasado el mediodía de ayer, como al final de la sesión, 13 horas más tarde.
Cuando a Pichetto le tocó cerrar la lista de oradores, cerca de las 3.30, el senador afirmó que la "objeción de conciencia" impulsada por Negre de Alonso es una medida "próxima a la Alemania nazi".
La senadora peronista se alteró e pidió la palabra, pero Pampuro, a pedido de Pichetto, no le permitió la interrupción. Al no tener el micrófono habilitado, la legisladora, quien intervino varias veces para defender su postura, respondió a los gritos.
Apenas el legislador oficialista finalizó su discurso, la peronista exigió la rectificación del kirchnerista. A pesar de que lo consiguió, Negre de Alonso no pudo evitar el llanto.
La senadora también había protagonizado la primera discusión de la jornada, cuando se quejó por la anulación del dictamen propuesto la semana pasada por el arco no kirchnerista en la Comisión de Legislación General que impulsaba la unión civil.
"Quiero plantear una cuestión de privilegio en contra suyo presidente y en contra del secretario parlamentario Estrada", planteó Negre de Alonso al presidente provisional del Senado, José Pampuro (quien está a cargo del Senado porque Julio Cobos está al frente del Poder Ejecutivo, debido a la gira presidencial a China).
Tras cuestionar a Pampuro por impugnar el dictamen y calificarlo de "tramposo", advirtió: "Esto lo llevó a las últimas consecuencias porque usted ha violado la Constitución. Usted no debe realizar ese tipo de actos. Si usted no es abogado, debe pedir asesoramiento".
Pichetto fue el encargado de responderle a la senadora, que impulsó la firma del dictamen sobre unión civil. "Pido una cuestión de privilegio contra la senadora Liliana Negre por violentar el reglamento y la historia de este Senado y del Congreso. Este proyecto que ha venido en revisión, nunca podía ser dejado de lado", lanzó.

Fuente: La Nación/Yahoonoticias

viernes, 12 de marzo de 2010

El pecado de la Homosexualidad (III)

Por Pablo A. Deiros*

En notas anteriores, hemos sostenido que, según la Biblia , la homosexualidad es un pecado. Si es así, entonces es un problema humano que tiene solución, y la solución es la salvación. Hay salvación (sanidad) para el pecado (problema) de la homosexualidad. Sin embargo, para que esto ocurra, es necesaria una serie de cosas, que las Escrituras se ocupan de indicar.
Primero, es necesario el deseo de cambiar. Es relativamente fácil entrar en la homosexualidad, pero no es tan fácil salir de ella. El proceso de ingreso arranca, como en la mayoría de los pecados en el plano de los pensamientos (la mente o el espíritu), sigue hacia la esfera de los sentimientos (el alma), y termina con el nivel de la experiencia (el cuerpo). De esta manera, la homosexualidad como pecado llega a pervertir la totalidad del ser humano. Por eso mismo, la persona tiene que querer cambiar de veras su estilo de vida. Pero nadie puede cambiar por sí solo. Sea cual fuere el problema, todos necesitamos de ayuda, si es que queremos cambiar. No obstante, la salvación de la homosexualidad es posible si la persona afectada de veras desea cambiar.
Segundo, es necesario un cambio de naturaleza. Los homosexuales tienen razón cuando afirman que son homosexuales por naturaleza. Pero es necesario aclarar que esa naturaleza humana está corrompida por el proceso que describimos en el párrafo anterior y que involucra los pensamientos, los sentimientos y las experiencias que se han vivido. La naturaleza humana afectada por la homosexualidad es una naturaleza signada por la corrupción. La única manera en que se puede invertir este proceso nefasto es por medio de un cambio radical de la naturaleza humana. El ser humano que ha caído presa de la homosexualidad debe cambiar como un todo. El único que puede cambiar la naturaleza humana pecadora es Cristo. Como dice el apóstol Pedro: “Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda. Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina” (2 P. 1.3-4). Cuando Cristo entra a la vida de una persona, le imparte nuevos pensamientos, sentimientos y experiencias (una nueva mente o espíritu, una nueva alma y la promesa de un nuevo cuerpo con la resurrección). Cuando Cristo entra a la vida de una persona la transforma en un hijo o hija de Dios. Como señala el apóstol: “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios” (Jn. 1.12).
Cristo resuelve muchos de los problemas que hacen que una persona caiga en la homosexualidad. Por un lado, Cristo le perdona todos los pecados (1 Jn. 1.7, 9) y pone fin a uno de los elementos que impulsan a una conducta homosexual, como es la culpa. Por otro lado, Cristo le otorga paz con Dios (Ro. 5.1) y anula otro de los factores que motorizan la homosexualidad en una persona, como es el temor. De modo que con reconciliación con Dios y con liberación de la hostilidad, el individuo puede encontrarse consigo mismo y ser ese ser humano que Dios soñó que él o ella fuese desde antes de la fundación del mundo. Además, Cristo lo transforma en una nueva criatura (2 Co. 5.17), con lo cual su identidad total se ve configurada no ya conforme los propósitos destructivos de Satanás, sino según la voluntad divina, que es agradable y perfecta. También Cristo da un nuevo gozo en la vida de la persona (Ro. 5.11), que ahuyenta los fantasmas que la tornan más vulnerable a la homosexualidad. Se termina la soledad y la desesperación, y nace una nueva amistad íntima con el Señor (Ap. 3.20). Finalmente, Cristo produce vida eterna (Jn. 5.24), y la persona tiene la oportunidad de descubrir una vida mucho más plena que la que experimentó ligado por las cadenas de la homosexualidad.
En Cristo hemos sido escogidos, antes de la creación del mundo, “para que seamos santos y sin mancha delante de él” (Ef. 1.4). Él nos “predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado” (Ef. 1.5-6). En este propósito eterno de Dios para el ser humano no hay lugar para la homosexualidad, porque el Creador no se equivocó cuando nos hizo a su imagen “hombre y mujer” (Gn. 1.27). Cualquier variación sobre este divino propósito final revelado no viene de Dios sino de la criatura rebelde, de aquél que sólo vino “para robar, matar y destruir” (Jn. 10.10). Pero Cristo vino para que en él tengamos vida, y la tengamos en abundancia (Jn. 10.10), libres de toda corrupción y maldad, que deshumanice la vida humana.

* Rev. Dr. Pablo Deiros, pastor bautista y Rector del Seminario Internacional Teológico Bautista de Buenos Aires, Argentina. El SITB es el unico seminario evangélico de America latina que ofrece titulos docentes oficiales.

Fuente: Pablo Deiros, "El pecado de la homosexualidad", en Boletin informativo del Seminario Internacional Teologico Bautista, Vol. 4 # 27 (2010

martes, 12 de enero de 2010

EEUU: tras convertirse una lesbiana al cristianismo, pierde su hija biológica en favor de su ex-pareja

VERMONT, EE. UU.
Lisa Miller concibió a Isabella por inseminación artificial en el año 2002, cuando había formalizado su unión civil con otra mujer, Janet Jenkins. Un año después se separó de Jenkins y abandonó la práctica homosexual al convertirse al cristianismo. Jenkins inició hace unos meses una acción legal pidiendo la custodia de Isabella en un tribunal de Vermont, alegando que la ley de unión civil homosexual de Vermont le da garantías a sus derechos parentales. Y el juez le ha dado la razón.
El juez William D. Cohen, de la Corte de Familia de Vermont concedió importantes derechos de visita a Jenkins, que Miller desobedeció por considerar que las prácticas de su ex pareja y su activa homosexualidad son peligrosas para su hija. Su actitud fue considerada como desacato al tribunal y el tribunal otorgó la custodia de la niña a Jenkins el pasado 20 de noviembre.
Según Miller, su hija ha mostrado «reacciones violentas» a las anteriores visitas que hizo a Jenkins y la niña se quejó a su madre porque Jenkins la habría obligado a bañarse juntas desnudas. «Yo no me siento segura de dejar a mi hija con ella, y creo que es un derecho constitucional que mis hijos crezcan en la forma como yo lo decida. Aquí hay una agenda homosexual e Isabella es un peón en su juego», declaró Miller a Newsweek.
El grupo de defensa legal Liberty Council, que representa a Miller, afirma que durante los últimos cinco años, Jenkins «no ha tratado de llamar por teléfono ni de escribir a Isabella». Además sostiene que Jenkins «se ha negado a asistir a la fiesta de Navidad de Isabella, a sus obras de teatro, porque no quiere estar cerca de un ambiente cristiano. Ella también ha dicho que no es lo mejor para Isabella que sea criada en un hogar cristiano».
Maggie Gallagher, presidenta de la Organización Nacional para el Matrimonio, explicó a Catholic News Agency que este acto debe ser «una llamada de advertencia para no introducir uniones civiles entre personas del mismo sexo, si no quieren darles derechos legales sobre sus hijos». En Estados Unidos, cada Estado decide su posición respecto a las uniones entre homosexuales.

Fuente: InfoCatólica. Edición: ACPress.net