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viernes, 1 de agosto de 2008

LA HISTORIA DEL PENTECOSTALISMO

Por. José M. Velázquez *

La historia del movimiento Pentecostés es la historia que muchos de nosotros hemos vivido y hasta hemos sido testigos; lamentablemente, nos ha tocado ser testigos de algunos estragos que ha causado dentro de nuestras iglesias. Como pastores reformados hemos vivido la experiencia de la explosión carismática dentro de algunas de nuestras iglesias. Y nos vemos forzados a tratar de entender y juzgar si este movimiento, es un amigo fraternal, o un enemigo, o quizá sea neutral a la fe Reformada. Pero sin duda que ya hemos tenido noticias de algunas iglesias que han intentado combinar la fe Reformada con el carismatismo y aunque en un principio parece todo un éxito el final es una iglesia dividida. Yo recuerdo de un pastor que insistía que se podía complementar la doctrina presbiteriana con el fervor carismático. Y al final este pastor acabó rematando sus libros de teología presbiteriana e intentando resucitar muertos.
La historia de Pentecostalismo es por demás extravagante. Si uno es parte del movimiento o está contra él, de cualquier manera es de asombrarse con el hecho de que un movimiento que inició tan sólo hace 100 años entre un puñado de personas de la clase pobre ha invadido casi toda la cristiandad; de tal manera que se han vuelto la "tercera fuerza" del cristianismo, y ha cautivado lo mismo a reformados que a evangélicos, y aun a los “llamados católico – romanos”. La historia de Pentecostalismo no sólo es interesante sino reveladora. Y no será suficiente con analizar este movimiento, sino que debe recordarse que nuestra preocupación en esta conferencia, en obediencia a la orden del apóstol, debemos como dice la Escritura: “… no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios…” (1Juan 4:1). Mi participación en esta conferencia no tiene la intención de polemizar. Sino de presentar los hechos tal cual son y de acuerdo a los testimonios que los escritores de este movimiento han presentado a la opinión pública. El movimiento Pentecostés puede decirse que fue concebido en el Instituto Bíblico Bethel en Topeka, Kansas en el Día de Año Nuevo, de 1900, pero nació al mundo en la Calle de Azusa en Los Ángeles, California en 1906. En esta ocasión el predicador itinerante Charles Fox Perham colocó las manos sobre Inés Ozman, para que ella recibiera el Bautismo del Espíritu Santo como una segunda obra de la gracia. Inés recibió el bautismo y como evidencia de ello habló en lenguas.
El predicador que trajo el Pentecostalismo al mundo fue el Pastor W. J. Seymour. Él puso las manos en las personas de su pequeño grupo, y ellos recibieron el Bautismo del Espíritu Santo y hablaron en lenguas. Los avivamientos siguieron noche a noche durante varios años. Y mientras Seymour permanecía sentado detrás del púlpito la reunión se volvía toda una algarabía en el salón. Y poco a poco la reunión alcanzaba un tono salvaje: Unos emitiendo sonidos guturales, otros rodando por el suelo, algunos se azotaban y yacían como en trance, otros lloraban, o se reían a carcajadas, y había quienes se convulsionaban. Pronto, muchas personas acudían a las reuniones de la Calle de Azusa del movimiento Pentecostal en Kansas. Venían de todas partes de los Ángeles, de California, de Estados Unidos, y de todo el mundo, para conseguir el Bautismo del Espíritu Santo y llevarlo a casa. El resultado directo fue la formación del movimiento de Las Asambleas de Dios en 1914 que fue el movimiento diseminador del Pentecostalismo. De 1900 hasta alrededor de 1960, las enseñanzas y prácticas de los pentecostales estuvieron confinadas al movimiento Pentecostés. Mientras que las iglesias establecidas miraban hacia abajo a estas iglesias pentecosteses con el mote de los “santos rodadores”. Pero esto cambiaría más tarde,
entre finales de 1950 y principios de 1960. Los años de la década de 1960 vieron la expansión de las doctrinas del Pentecostalismo y sus prácticas dentro de todas las denominaciones establecidas: Bautistas, luteranos, presbiterianos, e incluso la Iglesia Católica Romana. Éste es el movimiento carismático, o de la renovación carismática. Es decir, que el movimiento carismático simplemente es la introducción del Pentecostalismo dentro de las iglesias establecidas. Este es el nombre que las iglesias establecidas prefieren para no ser llamadas pentecostales. Y la sugerencia es que en estas iglesias se da énfasis a los dones especiales, o "charismata"; también el carismatismo es conocido como neo – pentecostalismo.
CONCLUSION
El Pentecostalismo o carismatismo o neopentecostalismo, como suele llamársele deriva directamente de la teología del predicador inglés John Wesley, fundador del llamado movimiento metodista. Wesley enseñaba que una “segunda bendición" en la vida y experiencia del cristiano eran absolutamente necesarias. Según Wesley, hay un segundo trabajo de la gracia en el cristiano, el cual viene después de la conversión para situarlo en un nivel más alto de la salvación: el nivel de una "perfección pura". Este segundo trabajo de la gracia es un acto dramático en la experiencia de uno, en un cierto momento de la vida. La segunda bendición es más importante que la primera, la cual da el perdón de pecados, pero nada más. Wesley enseñó que esta segunda bendición que él llamó la "santificación completa", debe ser buscada y anhelada por cada cristiano. Para que el Espíritu Santo conceda esta gloriosa experiencia, se deben cumplir ciertas condiciones.
En América la enseñanza de la segunda bendición dio como resultado el "Movimiento de Santidad" en los 1800s con el avivamentismo. Se celebraron las reuniones de “avivamiento” como ellos solían decirle, con el propósito de buscar que el Espíritu concediera esa segunda bendición de santidad perfecta; y así poder disfrutar de una vida cristiana más alta, espiritualmente hablando. Uno de los evangelistas principales que predicaba este trabajo, supuestamente más maravilloso del Espíritu Santo, era Charles Finney. A estos avivamientos, le acompañaron la recepción de la segunda bendición que se manifestó en un fenómeno extraño al cual llamaron el Bautismo del Espíritu Santo. Dejando así muy atrás la enseñanza de Wesley de una vida de santidad perfecta, la cual el carismatismo cambió, por una experiencia mística llena de portentos extraordinarios. Los actuales movimientos pentecosteses más connotados en la república son: Las Asambleas de Dios; la I.C.I.P (Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés); la F.R.A.P.I. (Fraternidad Pentecostés Independiente; entre otros movimientos. De estos tres mencionados cuenta con más de 1000 iglesias cada movimiento.
Fuente: Enviado por mi amigo y colega: Dr. Jose M
* mejicano, Pastor presbiteriano y Decano Académico de la Universidad Juan Calvino
IGLESIA PRESBITERIANA INDEPENDIENTE “EL MESIAS” Afiliada a la I.P.I.M. SGAR 1429/94 Coyoacán C.P. 01400 México, D.F

martes, 29 de julio de 2008

Las relaciones entre la Psicología Pastoral y la Evangelización

Por el Dr. Jorge A. León*
La imagen que Dios nos ha dejado del Paraclito; que nos consuela, nos acompaña y nos convence de pecado, es semejante a una paloma. Por eso, yo me animo, a afirmar que la Psicología Pastoral y la Evangelización son semejantes a las dos alas que interactuando armónicamente nos ayudan a ascender, y movernos en la vida espiritual y pastoral. Para lograr la adecuada interacción entre estos dos aspectos de la Teología Pastoral, necesitamos comprender y creer firmemente, en la vigencia y la actualidad de otra imagen que Dios nos ha dejado que, solemos expresar en latín, me refiero a la Imago Dei, que la Biblia conserva en Génesis 1:26-27. Para muchos cristianos Adán y Eva fueron personas históricas; para otros son sencillamente personajes míticos. Pero no vale la pena dedicar tiempo y espacio a reflexionar sobre quien tiene razón; porque para reflexionar teológicamente sobre este relato bíblico nos sirven las dos interpretaciones. Porque el mito no significa falsedad; más bien el mito da cuenta de un origen; porque éste la aprehensión intuitiva de una realidad que la razón no puede explicar. Ciertamente, un ave no puede volar si le cortan las plumas de una de sus alas. Por eso, tenemos que acudir a la Psicología para comprobar lo que acabo de decir en el párrafo anterior. El psicoanálisis tiene un importante fundamento en dos mitos: el de Edipo y el de Narciso. Dudo que haya algún psicoanalista que crea que estos dos señores compartieron con nosotros este mundo. Lo importante es que tenemos la seguridad de que este tema jamás dividirá a los psicoanalistas, porque todos creen en la existencia del complejo de Edipo, descubierto por Sigmund Freud a fines del siglo 19, basándose en sus propios sueños. Esta información la tenemos gracias a que se ha conservado su correspondencia con el Dr. Wilhelm Fliess (1858-1928). En la carta número 71, fechada en Viena el 15 de octubre de 1897, Freud le dice a Fliess lo siguiente: “Un solo pensamiento de validez universal me ha sido dado. También en mi he hallado el enamoramiento de la madre y los celos hacia el padre, y ahora lo considero un suceso universal de la niñez temprana, si bien no siempre ocurre en edad tan temprana como en los niños hechos histéricos”.1. Si Alguien me dijera que el complejo de Edipo no aparece en la Biblia, yo le sugeriría que leyera Levítico 18:7-17; y después de haber leído este texto, le diría que, si existe la prohibición es porque existe el deseo. Es importante recordar que el mito de Edipo existió, en versión oral, mucho antes de que el poeta Sófocles (496-406 a. de C.) lo pusiera por escrito en su tragedia Edipo Rey.2. ¡Qué lástima que muchos líderes cristianos no estén convencidos de la presencia de la Imago Dei, con la certeza que tienen los psicoanalistas de la existencia del complejo de Edipo! Justamente, el hecho de que algunos cristianos le den poca importancia al cuentito de Adán y Eva y que no tomen en cuenta que los mejores sermones son aquellos que se predican fuera del púlpito es la razón por la cual la Iglesia esta fallando en su pastoral y en su evangelización. Creo firmemente que en el contacto interpersonal, en el seno de cada comunidad de fe, poniendo en acto dos relaciones que unen y reúnen a la Psicología Pastoral y a la Evangelización, como las dos alas del ave inspirador de la metanoia, entendida en su significado etimológico de “cambio en el modo de pensar y de sentir” 3. que solemos llamar conversión, revitalizará nuestras comunidades eclesiales, que a la vez, hará sentir su influencia sobre el vecindario. Las dos alas de la simbólica ave son las siguientes:
1- UN FUNDAMENTO TEOLÓGICO BÁSICO
La Psicología Pastoral y la Evangelización, en mi opinión, tienen el mismo punto de partida y el mismo objetivo. El ser humano que conocemos hoy no es el mismo que fue creado originalmente por Dios. El Salmo 8 se refiere a ese hombre ideal, sin pecado, parecería ser un salmo profético referido al Mesías. El relato del Génesis nos dice que la imagen original (Génesis 1:26-27), fue dañada por el pecado La convicción de que Jesucristo es la imagen de Dios, (Imago Dei), el Segundo Adán; condujo a la Iglesia Primitiva a creer que era posible la restauración del hombre a su condición original, ese es el testimonio que encontramos en el Nuevo Testamento. Todo parece indicar que el ser humano del siglo 21 tiene la tendencia a continuar degradándose cada vez más, pero hay un remanente en la Iglesia que reconoce que Jesucristo es el Señor y que a través de Él, es posible la restauración de la imagen de Dios. Todo evangelista, y todo agente de la pastoral debe tener, como presupuesto básico, la convicción de que el ser humano no puede ser neutral ante Dios. ¿Por qué? Porque dentro de cada ser humano hay dos realidades en pugna: La imagen de Dios y el pecado. Esta situación motiva la ambivalencia que el ser humano experimenta frente a Dios: Amor-odio, culpabilidad-justificación, temor-deseo, fe-incredulidad, atracción-rechazo. En algunos seres humanos predomina la atracción hacia Dios y entonces procuran adorarle en espíritu y en verdad. En otros predomina el rechazo y entonces procuran satisfacer su imagen de Dios, (imago Dei) a través de un sustituto para Dios, de un ídolo de su creación o de importación. Toda persona, aún aquella que nos parece la más depravada, tiene la imago Dei. Esta afirmación bíblica es una motivación y una esperanza para la tarea de los agentes de la Pastoral, sean clérigos o laicos; y también para los predicadores y para todos los miembros de la comunidad de fe que sientan vocación de realizar un ministerio de Evangelización. Se trata de un gran desafío para toda la comunidad eclesial. Por lo tanto, es necesario que se realicen estudios lo más profundos que sea posible, sobre esto concepto antropológico fundamental para la Teología Práctica, en las bases de las congregaciones cristianas. Ya he señalado que el Salmo 8 nos muestra al hombre creado a imagen y semejanza de Dios pero sin pecado. En Hebreos 2:6-10 se nos dice que el hombre al cual se hace referencia en este Salmo no es otro que Jesucristo. El Nuevo Testamento nos dice en forma explícita que Jesucristo es la imagen de Dios. Por eso, la definición de la imagen de Dios en el hombre, la encontramos en la persona de Jesucristo, quien es el arquetipo al cual debemos conformarnos para lograr la plena restauración de la imago Dei. El segundo Adán es tentado en el desierto, pero resiste la tentación (Mt. 4:1-5; Mc. 1:12-13; Lc. 4:1-13), devolviendo al hombre la posibilidad de lograr su plena humanización en Jesucristo. Pablo presenta a Jesús como el segundo Adán (Rom. 5:12:21; 1 Cor. 15:21-22). Este segundo hombre era necesario porque el primero fue tentado en el Edén y cayó en pecado, afectándose la imagen de Dios. Pablo presenta a Jesús como imagen de Dios en 2 Cor. 4:4 y en Col. 1:15-19; 3:9-10. En estos textos paulinos se utiliza la palabra eicón que en la Biblia se utiliza para referirse a la imagen impresa en una moneda. 4. Por eso, San Agustín afirma que la imagen de Dios en el ser humano, es semejante a la imagen grabada en una moneda que, aunque no se la vea por haberse gastado por el uso, forma parte de dicha moneda, desde su origen. Otro texto donde explícitamente se presenta a Jesús como imagen de Dios es Hebreos 1:3. En este caso, el autor bíblico, no utiliza la palabra eicón, sino charactér, que significa: "marca, sello, impresión, reproducción exacta". Esta palabra aparece solo una vez en el Nuevo Testamento.
La Psicología Pastoral, y La Evangelización tienen como objetivo el logro de la salud integral ---salvación, liberación o redención, (en griego bíblico sotería y apolítrosis--- de todo el ser humano y de todos los seres humanos; que se logra mediante el anuncio, verbal y paraverbal del Evangelio. La Psicología Pastoral y la Evangelización deben ser, a la vez, causa y efecto, meta y realización. El anuncio del Evangelio que hace Pablo, tiene como objetivo: "presentar perfecto (teleíos) en Cristo Jesús a todo hombre". (Col. 1:28). Todo parece indicar que el Apóstol fundamenta su concepto de Evangelización en la dialéctica de Jesús, expresada a través del cambio de modos del verbo ser, en forma dialógica, en el Sermón del Monte, que Pablo recibió por tradición oral. Veamos este interesante tema: Jesús dice: “Vosotros sois la sal de la tierra …. Vosotros sois la luz del mundo….” (presente de indicativo) (Mateo 5:13-14). Es decir “ya lo sois”, la redención está consumada en forma absoluta y total, “ya está”, esta es una tesis, pero al final de capítulo 5 aparece la antítesis expresada con el mismo verbo pero en el modo imperativo: “Sed pues vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (téleiós estin). Esta dialéctica también aparece en el concepto paulino de salvación en la epístola a los Romanos. Después de haberse referido ampliamente al “ya” de la salvación por la fe en Jesucristo, presenta el “todavía no” al final de la epístola al decir: “… porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación (sotería) que cuando creímos”, (Rom. 13:11). Lo mismo ocurre con el concepto de liberación o de redención (apolítrosis) en la epístola a los Efesios, el “ya está” aparece en Efe 1:7, el “todavía no, en Ef. 4:30. La síntesis podríamos encontrarla a través de un símbolo matemático, el signo de más, (+) que es la Cruz. El ya es la salvación en el sentido vertical, que se refiere a nuestro destino más allá de la vida; la línea horizontal expresa nuestra vida en este mundo. Por lo tanto, mientras tengamos problemas humanos, tales como hambre, enfermedad, injusticia, falta de afecto, de posibilidades de estudio y capacitación, etc., la redención cristiana a nivel horizontal todavía no se ha consumado. Aquí hay un trabajo para ser realizado a través del testimonio y el ministerio integral de la Iglesia Cristiana. Llamo Iglesia Cristiana a aquella que tenga una proclamación kerigmática, que exprese cabalmente la koinonía y la diaconía. Esa Iglesia, es la única en este mundo, que verdaderamente reconoce a Jesús como el Señor. Tanto la Evangelización como la Psicología Pastoral no pueden hacer todo lo que necesita la sufriente humanidad, pero se puede hacer algo, y lo que se puede, se debe hacer como parte del ministerio de la Iglesia. Es importante aclarar que sería absurdo concebir la Evangelización y la Psicología Pastoral como soluciones instantáneas o mágicas. Las soluciones mágicas no existen, tenemos por delante un proceso muy largo y trabajoso, a favor de un mundo mejor. Debemos asumir la responsabilidad que a cada uno nos toca, con entusiasmo y compromiso.
En un libro que aparecerá a principios de Septiembre de este año, digo: “La evangelización es el proceso mediante el cual, paulatinamente, la palabra de Cristo se va encarnando en el creyente. Tiene dos fases: una que va dirigida al logro del inicio de un proceso; la otra, que se encamina hacia la continuación de este proceso, hasta la culminación. Esta definición implica que la evangelización debe ser dirigida tanto a los incrédulos como a los creyentes. De los primeros, se espera que acepten a Jesucristo como su Señor y salvador, reconociendo la realidad de que son pecadores, convirtiéndose así en creyentes. De los segundos, se espera que acepten a Jesucristo como imagen de Dios, como arquetipo y modelo de vida y que tomen conciencia de la distancia que existe entre lo que son y lo que deberían ser a la luz de Jesucristo. El creyente es aquel que está creciendo en Cristo y ayudando a crecer a los demás” 5. La Psicología Pastoral tiene objetivos semejantes a los de la Evangelización pero; utiliza una metodología diferente. Ésta aprovecha los aportes y recursos de las ciencias humanas, especialmente los de la Psicología, en un cristiano esfuerzo por lograr la humanización del ser humano. Porque la restauración de la imagen de Dios, en cada ser humano, es posible. Si Pablo pudo lograrlo, nosotros también podemos.
2- LA PRESENCIA Y LA POSTURA PASTORAL EN LA EVANGELIZACIÓN Y EN EL ASESORAMIENTO
El Dr. J. H. Van der Berg ha llamado a la Psicología Pastoral: “Una ciencia híbrida. porque, por un lado, es la ciencia que ayuda al pastor en lo que hace, y por otro lado, es la ciencia que le muestra dónde debe y puede abandonar la Psicología. Es una ciencia híbrida porque es al mismo tiempo ciencia secular y ciencia teológica. Es Psicología y es Pastoral”. 6. El peligro está en que el pastor pretenda ser psicólogo, o el psicólogo pastor. De ahí el título de esta segunda parte de mis reflexiones que apuntan a inquietar a los participantes de este taller con el deseo de que podamos enriquecernos los unos a los otros. Para mostrar que es indispensable una presencia y una postura, tanto del pastor en su trabajo como la del psicoterapeuta en el suyo. Me pregunto, ¿por qué hacer la comparación? Es porque existen razones importantes para relacionar la Psicología con la Pastoral, por ejemplo, hay afirmaciones de Jacques Lacan que le vienen bien al pastor y quiero compartir algo de lo que él dice. El padre de la Escuela Francesa de Psicoanálisis, en uno de sus Seminarios, en su clase titulada: La presencia del analista 7, dictada el día 15 de abril de 1964, nos presenta algunos elementos que quizás puedan servir, también, para los agentes de la pastoral, sean clérigos o laicos. Me limitaré a presentar una cita muy interesante de esta clase, dice Lacan: “Por esta razón, entonces la presencia del psicoanalista aun en la vertiente misma en que aparece la vanidad de su discurso, debe incluirse en el concepto de inconsciente. Los psicoanalistas de hoy tenemos que tomar en cuenta esta escoria en nuestras operaciones…..”. 8.
La pastoral y el psicoanálisis se encuentran en el concepto de transferencia, término que Freud aplica a la relación afectiva entre analista y analizante cuando se ha instalado este dispositivo analítico. La transferencia puede ser positiva o negativa donde se puede expresar el amor, el odio o el amor-odio. Lo que si tuvo muy claro Freud es el hecho de que el odio no es lo opuesto al amor, sino la indiferencia. Esta relación de afecto, admiración, casi devoción, que es la transferencia positiva, se suele dar entre el pastor y su congregación o entre el maestro y sus alumnos, fuera del dispositivo analítico. Habrán notado que no he copiado el título de Lacan, porque he añadido otro significante, el de postura, que creo también en válido para el profesional de la salud mental. Lo que me interesa presentar, en esta Consulta, es la presencia y la postura pastoral en la Evangelización y en la Psicología Pastoral. Deseo subrayar los conceptos de presencia y de postura como significantes muy importantes para nuestra tarea en el campo de la psicología y el asesoramiento pastoral. Presencia se acerca más al significado psicológico referido a la influencia que se produce, en la vida inconsciente, entre los creyentes y los agentes pastorales; por el contrario, postura estaría más cerca de lo teológico y lo pastoral, porque apunta hacia la vida de fe y el compromiso con Jesucristo-hombre, como modelo a imitar. Estos dos conceptos son fáciles de interpretar cuando ponemos la atención en sus opuestos: Ausencia e impostura. Un ministro de una institución eclesiástica puede estar presente y hasta tener muchos cargos en la comunidad eclesial local y nacional, pero el pastor puede estar ausente. Lo mismo puede ocurrir con laicos que pretenden ser agentes de la pastoral; hasta pueden ser muy populares, tener mucho carisma, puede ocurrir que la gente los siga y que, también, dispongan de mucho dinero para distribuir; pero el pastor laico puede estar ausente. Lo que quiere resaltar Lacan es que el analista forma parte del inconsciente del analizante. En uno de mis libros yo me refiero a la necesidad de convertir el mundo de nuestro propio inconsciente. 9. Este es un real desafío para todos los que deseamos vivir plenamente la vida cristiana. Aquí debemos recordar otro aspecto de la cita de Lacan de que es válida también para los agentes de la pastoral, sean clérigos o laicos: “…..tenemos que tomar en cuenta esta escoria de nuestras operaciones”. El concepto de “escoria” es ambiguo, puede aplicarse tanto al analista como al anilizante; y al laico tanto como al más encumbrado “reverendo” de cualquier institución eclesiástica.
El significante lacaniano “escoria” está emparentado con el que yo llamo impostura, que según el diccionario significa: “Engaño o simulación con apariencia de verdad”. A la persona que haga de la impostura una práctica cotidiana se le suele llamar: IMPOSTOR. Esta es una palabra muy dura. Pero con palabras duras se refirió Jesús a los dirigentes religiosos del siglo 1. ¿Cómo nos trataría a nosotros si viniera hoy? En mi opinión, el desafío más grande que tiene la Iglesia de hoy, es que en el entrenamiento, teórico-práctico, en Psicología y Asesoramiento Pastoral, se comparta con la Evangelización una antropología cristiana fundamentada en la imago Dei; y que en las Instituciones Teológicas se haga mayor énfasis en capacitar líderes cristianos capaces de mostrar una presencia y una postura pastoral en este mundo desgarrado y desorientado en que nos ha tocado vivir. La Iglesia de nuestro tiempo sufre una creciente atomización y confusión, por lo tanto, espero que, para el buen desarrollo de la vida y de la misión de la Iglesia, sean útiles los dos principios que presento como material de trabajo a este taller. La evangelización y la Pastoral se dan la mano en la vida y la misión de la Iglesia. Reitero, se necesita dar mayor difusión a una antropología cristiana básica, que fundamente y enfatice que todo ser humano, creyente o incrédulo, tiene dentro de sí mismo la imago Dei, la cual necesita ser restaurada y; que los dirigentes eclesiásticos deben poner mayor cuidado para que el ministerio cristiano sea ejercido por pastores y laicos dispuestos a asumir una presencia y una postura pastoral como la que realizó el pastor que me evangelizó, y facilitó mi conversión, cuando tenía 16 años, el 2 de Octubre de 1946. Su nombre: Razziel Vázquez Viera, quien vive en Miami y hoy, 16 de Mayo de 2008, cumple 86 años. Ahora Les invito a dialogar, sobre las ideas que les he traído para inquietarles y estimularles a la creación, en cada uno de nosotros, una mejor calidad de pastores y evangelistas, y que podamos ayudar a otros para que también lo sean. Un taller en un lugar de trabajo, trabajemos pues.
Referencias bibliográficas
1.- S. Freud, Obras Completas, Vol. 1, Fragmentos de la correspondencia con Fliess, Carta número 71, Amorrortu editores, Buenos Aires., 2ª. edic. 1986, p.307. 2.- Sófocles, Edipo Rey, Antífona, Barcelona-Buenos Aires, Ediciones La Espiga, y Ediciones Ciordia, S. R. L., 1971, p. 7-54. 3.- The Analytical Greek Lexicon, Samuel Bagster and Sons Limited. Londres, p. 266. Cf. J. H. Thayers, A Greek-English Lexicon of the New Testament, Zonderman Publishing House, Grand Rapids, Michigan, 1963, p. 405. 4.- Gálatas 4:19; Efesios 4:13-14; Colosenses 3:9-10. 5.- J. A. León. Evangelización dialógica, Restaurándonos a la imagen de Dios, Buenos Aires, Sagepe Editores, 2008, Capítulo 2. 6.- J. H. Van der Berg, Psicología y fe, Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1963, p., 83. 7.- J. Lacan, Seminario 11: Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis, 1964, Ediciones Paidós, Buenos Aires, Barcelona, México, pp.129-141, Seminario dictado el día 15 de Abril de 1964. 8.- Ibid., p. 1338.- 9.- J. A. León, Psicología Pastoral para todos los cristianos, 12ª edic., Buenos Aires, Ediciones Kairós, 2000., pp. 56-59.
© Psicopastoral - 2008
*Disertación que brindó el Dr. Jorge A. León en el marco de un taller de la Consulta de Psicología y Asesoramiento Pastoral -Desafíos contemporáneos a la psicología y al asesoramiento pastoral- En el Instituto Universitario ISEDET , Camacuá 282, Buenos Aires, Argentina - Mayo 16 de 2008

martes, 22 de julio de 2008

Protestantismo entre los indígenas del Ecuador (primera parte)

Julián Guaman*, Ecuador

Introducción
Una gran mayoría de indígenas ecuatorianos profesan la fe evangélica durante los últimos cuarenta años. Así en provincias con población de mayoría indígena, como lo es Chimborazo, comunidades enteras se han volcado por el protestantismo. Si bien el protestantismo evangelical ingresó al Ecuador en 1896, -un año después de la revolución liberal que garantizó el laicismo y la práctica de otras expresiones religiosas en el país-, sólo en la década de los años sesenta hasta mediados de los noventa ocurriría el fenómeno de expansión del protestantismo evangélico entre los indígenas del Ecuador.

Este fenómeno de expansión del protestantismo entre los indígenas del Ecuador ha sido estudiado de manera significativa por cientistas sociales (antropólogos, sociólogos) y por apologistas misioneros; no así desde la perspectiva de los evangelizados y de manera crítica. A manera de conjetura se puede señalar que la rápida expansión del protestantismo entre los indígenas del Ecuador se debió a varios factores, pero principalmente por cuanto 1) los indígenas se hallaban en un contexto de discriminación, explotación y opresión y por lo mismo buscaban como liberarse de aquello, y 2) en ese contexto aparece el protestantismo evangelical con una propuesta religiosa y moral (discurso y práctica) que coincidía con las aspiraciones indígenas. Esta relación de factores trajo como consecuencia la aceptación del protestantismo evangélico, su rápida expansión y el desarrollo de la “nueva” identidad indígena evangélica.
1. Contexto de la dominación y la lucha por la liberación
En este acápite sintetizaremos el régimen agrario, las reformas agrarias y la lucha por la tierra mediatiza por organizaciones indígenas. Este aspecto se hace importante por cuanto los indígenas evangélicos se volcaron al protestantismo cuestionando el régimen de la dominación y precisamente para procurar salir de esta situación.
1.1 Régimen agrario
El período del Estado-Nación se caracteriza por el dominio terrateniente tradicional, asentado en las relaciones de servidumbre: wasipunko[i], base de la estructura agraria de dominación, que tiene su origen en el siglo XVII y perduró hasta finales de la década de los setenta del siglo XX. En este periodo, aunque se suprimió el tributo indígena en 1857, de hecho coexistió con otras formas de dominación como la prisión por deudas, la explotación de la mano de obra indígena en las haciendas, el rechazo y desprecio a la cultura indígena, entre otras. Pero principalmente, los pueblos indígenas no tienen derechos frente al Estado y la sociedad: sin capacidad de elección y de ser elegidos, excluidos de cargos estatales por no ser hispanohablantes y sus comunas consideradas tierras baldías[ii]. Asimismo, el Estado como sucesor colonial mantuvo su política de explotación mediante la imposición de trabajos obligatorios en obras públicas, pago de impuestos y diezmos para la Iglesia Católica. Pero en el siglo XX, aunque el Estado expropió tierras de la iglesia y pasó a ser parte de las Juntas Estatales de Beneficencia, la situación indígena no fue modificada, sino con la Reforma Agraria de 1964 y 1973[iii].

El sistema de encomiendas fue reemplazado por adjudicaciones de tierras y los nuevos dueños “concertaban” con los indígenas. Este es el origen del concertaje, el cual consistía en la asignación de parcelas de subsistencia a los indígenas. De esta manera, con la expansión de las haciendas, las comunidades libres fueron arrinconadas en tierras de peor calidad[iv]. Un elemento importante dentro del régimen agrario tradicional lo constituye el esquema de la dominación. La administración étnica que en tiempos de la colonia estaba en el poder central, con la supresión del tributo de indios en 1857, pasó al poder local. Es decir, entre 1857 y 1973, la administración étnica estaba mediatizada entre el Estado y las poblaciones indígenas por el poder local[v]. Este poder se hacía evidente en la clásica trilogía hegemónica terrateniente-cura-teniente político[vi]. Los hacendados constituían los responsables de la explotación económica de “sus indios”; la Iglesia Católica, además de seguir recaudando diezmos y primicias, se convirtió en un aparato intermediario que presidía el dominio cultural-ritual de las parcialidades y la gente mestiza del pueblo usufructuaba de las relaciones desiguales. Esta tríada de dominación perduró como natural y poco cuestionada[vii].

Asimismo este poder de dominación se ampliaba con la gente del pueblo constituido por prestamistas usureros, cantineros chicheros, comerciantes y miembros de la administración de la hacienda (mayordomos)[viii]. La vigencia de esta trilogía no sólo fue posible porque los terratenientes mantuvieron el control político sobre la población rural, sino también por la alianza entre los terratenientes y la Iglesia. Ésta, también propietaria de haciendas, otorgaba el sustento ideológico a los terratenientes y ejercía control sobre los campesinos que se oponían al sistema de haciendas aduciendo el ordenamiento natural del sistema[ix]. A partir de los años cincuenta las haciendas empezaron a resquebrajarse por el acelerado proceso de urbanización, lo que obligó la modernización del agro pasando de relaciones serviles al trabajo asalariado y la movilización de los huasipungueros que tenían por objetivo la posesión de tierras[x]. Luego de las reformas agrarias, el esquema de dominación inicia su decadencia principalmente por la ruptura de la Iglesia Católica con los terratenientes influenciados por la presencia de la curia progresista. La Iglesia entrega algunas de sus haciendas, impulsa el proceso de capacitación, concienciación y dinamiza los esfuerzos organizativos[xi], entre otras. Siga leyendo este en
* Indígena ecuatoriano, internacionalista y teólogo.
Fuente: Lupasprotestante, España

domingo, 20 de julio de 2008

10 Pasos Para el verdadero éxito

Dr. Mike Murdock
A continuación le mostramos 10 pasos para convertirse en un exitoso a la manera de Dios y permanecer allí:

1. Discierna La Verdadera Definición de éxito. No es necesariamente la popularidad, posesiones ó prestigio. El éxito es la realización progresiva de una meta de Dios. Resulta ser un conocimiento interior de que usted es una persona que vale la pena. El éxito da como resultado la felicidad, sentirse verdaderamente bien (lea Marcos 3:35 y Josué 1:7,8).
2. Póngase Metas Definitivas. Dios es un Fijador de Metas. ÉL fijó el nacimiento de un Salvador y el Retorno de Cristo cientos de años por adelantado. No está equivocado fijar metas. Jesús advirtió en Mateo 6 en contra de preocuparse por ellas. Santiago amonestó en contra de excluir a Dios de ellas. Usted no se fije metas solamente, sino póngalas bajo la guía divina (vea Efesios 5:17). “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.” (Proverbios 16:9) (VRV 1960).
3. Haga Sus Metas Balanceadas y Razonables. Muchos temen establecer metas porque piensan, “Yo no puedo hacerlo.” No tenga expectativas irrazonables de usted mismo y de los demás. Hay seis áreas básicas de éxito: 1) Espiritual, 2) Financiera, 3) Física, 4) Mental, 5) Social y 6) Familiar. Poner demasiado énfasis en un área a menudo causa que otra área se deteriore. Usted debería crecer en todas las áreas. Aprenda a romper grandes metas en pequeñas metas. “La ciencia del prudente está en entender su camino;” (Proverbios 14:8).
4. Medite En La Escritura. La mentalidad de Dios es absorbida simplemente por la lectura de la Palabra de Dios. Sólo léala. Busque un libro fácil como Juan. Léalo, una y otra vez. Algo vendrá a la vida dentro de usted. La Biblia lo ayuda a usted a pensar como piensa Dios. Lo aguza a responder al Espíritu Santo. Lo guarda de fallar. “La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán.” (Salmos 37:31) (VRV 1960). Le da a usted la habilidad para discernir lo que es falso de lo que es verdad (lea Salmo 119:130). Le sugiero que lea el Salmo 1: 1-3; Josué 1: 7-8; Salmo 119, para animarse más en esta área.
5. Discierna La Guía Espiritual Que Incrementa Más Su Amor Por Dios. No asista a una iglesia sólo por conveniencia, ó porque el predicador es un “tipo macanudo.” Escuche a Dios. ¿A dónde quiere ÉL que usted vaya? Puede ser que le lleve 30 minutos de viaje en vez de 10, ¡pero puede significar la diferencia para toda la semana! Invierta un poco de tiempo e investigue para encontrar la iglesia correcta. Después de esto, sea leal. Permanezca el 100% detrás de esa iglesia, de sus actividades y de su pastor. (Lea Hebreos 10:25).
6. Siga A La Gente De Calidad En Su Vida. Pase tiempo con gente extraordinaria. Sea un aprendedor. “El que anda con sabios, sabio será;” (Proverbios 13:20) (VRV 1960). Ore y espere que Dios le mande gente extraordinaria a su camino.
7. Invierta En Usted Mismo. Invierta tiempo, esfuerzos y dinero en desarrollar su mente, su espíritu y su ser interior. Si una comida de u$s 20 hace que su estómago se sienta bien durante cuatro horas, ¡piense lo que podría hacer a su mentalidad y al poder en su vida invertir u$s 20 en grabaciones ó libros que empapen su mente y su espíritu en la unción de Dios y le dé guía a su vida! ¡Compre grabaciones de música que llenen su casa y su auto con la presencia de Dios! Los cazadores invierten en armas. Las naciones compran tanques y armas. La persona exitosa es el que invierte en equiparse (vea 2 Timoteo 2:15).
8. Haga Que Su Tiempo Le Sirva. Los derrochadores de tiempo entristecen a Dios. La gente que se sienta horas de horas haciendo chistes y hablando tonteras, garantizará su fracaso. Ciertamente hay necesidad de descanso, recreación y camaradería, pero la obsesión por la diversión causa un deterioro del propósito. La ociosidad termina en frustración, aburrimiento y posiblemente, hasta depresión. La gente productiva raramente encuentra tiempo para la depresión (vea Efesios 5:16; Eclesiastés 3: 1-8).
9. Encuentre Eso Para Lo Que Usted Es Bueno, Sea La Mecánica, Hablar En Público Ó El Arte. Mírese bien. Invierta tiempo en encontrar cómo ser el mejor en lo que usted hace. La mayoría de los humanos han nacido con habilidades de alguna clase. Usted es responsable ante Dios por el desarrollo de sus habilidades (lea Mateo 25: 14-30).
10. Cultive Un Espíritu Enseñable. La voluntad de cambiar no es necesariamente un compromiso de principios. La flexibilidad y la apertura a la verdad son evidencias de que usted es extraordinario. “Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo,” (Proverbios 1:5) (VRV 1960). “Como zarcillo de oro y joyel de oro fino. Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.” (Proverbios 25:12) (VRV 1960). A veces se necesita coraje para escuchar. Tiempo y conocimiento debería engrandecerlo a usted. Vamos. Escuche. No sea un “yo lo sé todo.” Los Campeones Toman Decisiones Que Crearán El Futuro Que Desean. Así que, diseñe la vida que quiere. Nadie más lo puede hacer.
Fuente: Ministerio Cristo la Solucion www.cristolasolucion.org.ar

miércoles, 16 de julio de 2008

Colombia: Pastor por amenaza debió irse de Medellín

Luego de ser amenazado de muerte reiteradas veces Wilmer Ribón, de 31 años de edad, pastor de un barrio popular en Medellín, se vio obligado a abandonar su casa y su ministerio el pasado mes, y huir con su familia a la capital de Colombia. Desde hacía 3 años, pastoreaba la iglesia Rios de Agua Viva, en un vecindario controlado por paramilitares, con gran número de personas desplazadas y con un alto índice de crímenes violentos. Ribón había lanzado varios programas de asistencia social, que incluía un club deportivo y un proyecto que ofrecía comida y atención médica y económica a los necesitados. En 2006, inició un programa evangelístico, semanal de media hora, tocando música cristiana en las calles y predicando breves mensajes sobre el amor de Dios. La última campaña fue durante Semana Santa, y allí empezaron las amenazas. “Usted se puso de sapo a contarles a los paracos y ellos ahora me buscan para darme la pela,” le dijo uno por teléfono, “así que le advierto que si a mí me pasa algo a usted también le pasa, ya sabe.” En la actualidad, el pastor está viviendo en un almacén medio construido, frío y sin ventanas, que comparten con otra familia.

Fuente:Compass Direct / Redacción: Iglesia En Marcha.Net

lunes, 14 de julio de 2008

Perspectivas teológicas con respecto a la planificación familiar (III)

Por Luis Eduardo Cantero*, Bs. As. Argentina

3. La cuestión: métodos naturales y artificiales

3.1. Los métodos anticonceptivos Otra de las cuestiones que se relacionan con este tema, es la que se denomina “métodos naturales y métodos artificiales”. El contraste que quiere establecerse entre ambos no es tal. Uno se cuestionaría: al fin y al cabo, ¿qué es lo natural: dejar que la mujer conciba un hijo que la pareja no determinado tener o dejar de tener relaciones sexuales aunque el apetito sexual natural esté pidiendo la relación? Por otra parte, permanentemente los cristianos estamos “alterando” lo que seria la ley natural. Utilizamos lentes de contactos, prótesis, anteojos, dientes postizos, ingerimos comprimidos para enfermedades diversas, como la epilepsia entre otras. Y hacemos todo eso sin dudas ni conciencia culpable. Para decirlo en palabras de Alberto Roldán, “la intención de no procrear es la misma en todas las aplicaciones, y ella es lo que importa desde el punto de vista de la culpabilidad, si se decide que la hay” (Op. Cit: 280).
3.2. ¿El aborto como método? En forma determinante debemos descartar el aborto como método de control de natalidad. Por las siguientes razones que nos conducen a su rechazo como metodología legítima para un cristiano. La primera razón, es de orden bíblica, podemos mencionar algunos pasajes: No matarás (Ex. 20: 13). Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre... mi embrión vieron tus ojos (Salmo 139: 13 – 16). Antes que te formase en el vientre, te conocí, y antes que naciese te santifiqué, te di por profeta a las naciones (Jer. 1: 5; Gá. 1: 15). Los textos anteriormente citados nos muestran una gran verdad: “una criatura concebida y en formación en el vientre de su madre no es un mero conjunto de tejidos corporales. Es una persona” (Roldán, ibíd: 282). La segunda razón, es de orden teológica. Esta parte quiero citar al famoso teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, que nos dice: “El matar el fruto del vientre materno es lesionar el derecho a la vida concedido por Dios a la vida en germen. La discusión de la cuestión de si en este caso se trata de una persona o no, sólo confunde el sencillo hecho de que aquí Dios quiere crear un ser y que a este ser en formación se le ha quitado intencionalmente la vida. Dicho en un lenguaje judicial asesinato premeditado” (Op. Cit: 85).
Finalmente, “todos los métodos anticonceptivos tienen una finalidad: evitar la fecundación. La variación de los mismos radica en el costo, las consecuencias que provocan y el porcentaje de eficacia. Por lo tanto, el método que cada pareja elija es un asunto que compete a ella, según mutua determinación, posibilidades económicas y asesoría profesional” (Roldán, Op, cit: 282). “Se trata de un hecho que pone a prueba tanto la libertad cristiana como el dominio que debemos ejercer en la naturaleza por mandato divino. Paternidad responsable es, determinar el número de hijos que una pareja puede alimentar, vestir y educar para la honra y gloria de Dios” (Ibíd: 282).
(1) “Un papiro egipcio que tiene una antigüedad de 4.000 años y fue debate de los filósofos griegos hace unos 2400 año” (Roldán, Ibíd.: 270).
(2) No entraremos en demasiados detalles de orden biológico, no es éste el lugar apropiado, pero si es necesario tener bien definida su valoración moral y ascética. Su solicitud fue aclarada por el Papa Pio XII cuando afirmó que los esposos pueden quedar dispensados de la obligación de colaborar con Dios en el despertar de nuevas vidas, cuando existen “motivos importantes, y esto por un tiempo prolongado y hasta durante toda la vida, motivos que pocas veces tienen su fundamento en criterios médicos, eugenésicos, económicos y sociales. De lo cual se deduce que la observancia de los periodos infecundos puede ser lícitas y lo es dentro de las condiciones indicadas” (Pío XII, Alocución a las Comadronas de Italia, 29 – IX – 1951, citado por Gómez y Fenoy, Op. Cit: 134). Los organismos eclesiásticos entre ellos tenemos: la Iglesia Reformada de Holanda, la Iglesia Anglicana, entre otras, que apoyan el control de natalidad en sus países de origen. (Roldán, op. Cit: 273). Para aquellos que desean conocer y saber más sobre la paternidad responsable, les invito a consultar el capitulo V, del libro: Amor y matrimonio (Gómez y Fenoy, Op cit: 77 – 97).
*Es Pastor bautista, colombiano, docente universitario y miembro de la Iglesia Evangélica Bautista de Flores. Profesor y Decano Ad - honorem del Seminario Teológico Misionero Tiranno, San Justo, Bs. As, Argentina (www.misiontiranno.visitame.es). Este artículo surge de su trabajo de investigación sobre el matrimonio y familia titulado: PROYECTO DE EDUCACIÓN BÁSICA PARA EL MATRIMONIO LO QUE DEBEN SABER LOS NOVIOS ANTES DE CASARSE. Fue el tema de su tesis de Maestría en Teología pastoral: Especialidad orientación familiar presentada al CENTRO DE INVESTIGACION BIBLICA, INSTITUTO SUPERIOR DE TEOLOGIA Y CIENCIAS BIBLICAS. Tenerife, España.
Publicado por Editor de Contenidos, el Jueves, 10 de Julio 2008 (www.cristianet.com.ar)

sábado, 12 de julio de 2008

Perspectivas teológicas con respecto a la planificación familiar (II)

Por Luis Eduardo Cantero*, Bs. As. Argentina.

2. Perspectivas teológicas con respecto a la planificación familiar
Como hemos visto, hay escasos datos bíblicos, nos queda intentar un caminar teológico sobre el tema. Y en este sentido, como en tantos otros, no hay una sola perspectiva teológica que resulte universalmente aceptada. Por el contrario, coexisten por lo menos dos perspectivas o acercamiento al tema. Fundamentalmente la perspectiva católica romana y la perspectiva protestantes.
2.1 Perspectiva católica romana
El catolicismo romano mantiene una posición contraria a la planificación familiar. Admite como válidos paras su fieles los “métodos naturales”. En Diciembre de 1930, el papa Pío XI promulgó una ley que dice: “por ninguna razón, por grave que sea, puede hacer que lo que es intrínsicamente contra natural, se torne conforme a la naturaleza y honesto. Puesto que el acto del matrimonio está, por su propia naturaleza, destinado a la procreación, aquello que, al cumplirlo, se dediquen deliberadamente a quitarle su fuerza y su eficacia, actúan contra la naturaleza. Hacen algo intrínsicamente vergonzoso y deshonesto” (Encíclica Casti Connubii, # 6). En el año de 1968, el catolicismo se pronuncia sobre el tema de la planificación familiar. En la titulada encíclica Humanae Vitae, que levantaría una polvareda de críticas y oposición. El papa Pablo VI ratificó la posición tradicional. El documento basado en Génesis 38: 9 –10 que registra el pecado de Onán como demostración de que el acto sexual en el que no esté la intención de procreación es condenado por Dios (# 11). Afirma que todo acto sexual que sea “hecho voluntariamente infecundo” es por ello “intrínsicamente deshonesto”. Porque se insiste, “cada acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida” (Pablo VI, op cit, # 11). Lo dudoso, sin embargo, es que más adelante a modo de permiso señala: “si hay razones para espaciar los nacimientos, derivadas de las condiciones físicas y psicológicas de los cónyuges o de circunstancias externas, la iglesia enseña entonces que es lícito tener en cuenta los ritmos naturales inmanentes a las funciones generadoras, para usar el matrimonio sólo en los periodos infecundos puede ser lícita de las condiciones indicadas” (2) (Pablo VI, op. Cit, # 16).
En las palabras citadas de Pablo VI se amplía, o más exactamente, se explican, algunos motivos ya expresados por Pío XII – véase notas final del capitulo, # V –. La Encíclica Humanae Vitae menciona serios motivos derivados de las condiciones físicas o psicológicas de los cónyuges. Esto podría despejar una salida a esas dificultades de orden psíquicos – a veces verdaderas neurosis – de miedo al embarazo o, en general, al aumento de la familia, que suelen presentarse con caracteres trágicos y hasta patológicos. Si no hubiera tales motivos, el recurso a los períodos infecundos sería ilícito, y entonces un matrimonio cristiano no podría recurrir a ellos, porque cuando no existe una grave razón, “la voluntad de frustrar la fecundidad de la unión conyugal, satisfaciendo simultáneamente la sensualidad, proviene de un concepto equivocado de la vida y de motivos inadmisible” (Pío XII, loc. Cit.) Más grave seria, sin duda, la actitud de quienes hicieran de este recurso una costumbre, queriendo disfrutar “de los derechos propios del matrimonio, al tiempo que eluden constantemente y sin motivos el deber riguroso de su estado. Estos estarían pecando contra el significado de su vida matrimonial” (Gómez y Fenoy, loc. Cit: 135). La declaración sorprende si se aceptan estas declaraciones de que todo acto sexual en el matrimonio debe quedar abierto a la fecundidad. Con razón el Dr. René Padilla reflexionaba y cuestionaba sobre estas declaraciones mencionadas, formulando las siguientes inquietudes:
¿Qué virtud posee la continencia periódica para eximir a los que practican el método aprobado de la “deshonestidad” que cometen al terner relaciones sexuales precisamente cuando la transmisión de la vida es imposible? ¿Es el acto sexual de los períodos agenésicos en realidad menos “voluntariamente infecundos” que aquel en que se toman otras medidas tendientes al mismo fin de evitar la fecundación? (Revista Certeza, 54)
2.2. Perspectiva protestante
Los cuestionamientos citados sirven de puente natural para esbozar lo que el autor de esta monografía llamaría “perspectiva protestante.” Debemos, sin embargo, admitir la imposibilidad de establecer una posición protestante única sobre el particular. Existen pastores y cristianos evangélicos en general que, acaso sin estudiar debidamente el tema, derivan a una posición coincidente con el catolicismo romano. Es decir, el acto sexual sólo debe ser realizado con intención de procrear. El único método válido para el creyente es tener relaciones sexuales sólo durante los días no fértiles de la mujer. Pero, como decía Alberto Roldán: “¡Son muchos los seres humanos que son producto de la aplicación de ese tipo de método!” (Op. Cit: 273). Pero, volviendo a la posición protestante, hay varios documentos producidos por organismos eclesiásticos, que se pronuncian a favor de la planificación familiar. Que compartiremos en breve, esos documentos señala los siguientes hechos:
1. La paternidad responsable consiste en un equilibrio entre procreación e intenciones totales del matrimonio. 2. Los hijos tienen derecho al amor, la educación y la salud. 3. Hay que tener en cuenta la salud de la madre. 4. La unión física es una de las expresiones queridas por Dios de la comunión de los esposos. Esta unión realizada sin la intención de procrear, no debe ser considerada como pecado (Padilla, ibíd).
La respuesta decisiva a la pregunta: ¿Cuál es la finalidad primaria de la sexualidad humana? Se encuentra, obviamente, en la Biblia. En Génesis 2: 18 leemos: Y dijo Dios: “no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para El. Como hemos visto a lo largo de esta tesis, la fundamental necesidad humana que tiende a remediar el matrimonio es la soledad. Todo el relato de Génesis 2 muestra que Dios creó a la mujer como compañera adecuada al hombre y no con el propósito esencial de engendrar hijos. No se niega la importancia de esto, pero creemos que está subordinado a la complementación mutua del género humano. Como lo aclara el Dr. René Padilla, “la unión física tiene que entenderse como un acto en el cual los cónyuges dan expresión al hecho de haber sido creados el uno para el Otro y experimentan esa íntima comunión que define el propósito de su sexualidad [...], el acto sexual tiene una función esencialmente unitiva” (Op. Cit: 54).
Desde el punto de vista bíblico no hay nada condenable en la relación sexual matrimonial en la que no esté la intención de engendrar. El Cantar de los Cantares es un poema inspirado que exalta el amor erótico. Es difícil encontrar en El, referencias a la relación sexual con fines de procreación. Todo el clima del libro es el amor total entre una pareja que se aman. Proverbios 5: 18, 19 dice: “Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre” (Versión Reina – Valera Actualizad, p. 555). En 1 Corintios 7: 5, luego de indicar que tanto el esposo como la esposa deben cumplir con “el deber conyugal”, el Apóstol Pablo, afirma: “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparnos sosegadamente en la oración. Y volváis a uniros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.”

*Es Pastor bautista, colombiano, docente universitario y miembro de la Iglesia Evangélica Bautista de Flores. Profesor y Decano Ad - honorem del Seminario Teológico Misionero Tiranno, San Justo, Bs. As, Argentina (www.misiontiranno.visitame.es). Este artículo surge de su trabajo de investigación sobre el matrimonio y familia titulado: PROYECTO DE EDUCACIÓN BÁSICA PARA EL MATRIMONIO LO QUE DEBEN SABER LOS NOVIOS ANTES DE CASARSE. Fue el tema de su tesis de Maestría en Teología pastoral: Especialidad orientación familiar presentada al CENTRO DE INVESTIGACION BIBLICA, INSTITUTO SUPERIOR DE TEOLOGIA Y CIENCIAS BIBLICAS. Tenerife, España.