¡Vos podes ayudarnos!

---
;
Mostrando entradas con la etiqueta fe y libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fe y libertad. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de diciembre de 2008

Entrevista a Puertas Abiertas sobre los evangélicos mexicanos condenados por la matanza de Acteal

Esperanza Suárez ha entrevistado en eMision a Francisco Javier Eduardo Povedano, responsable de Puertas Abiertas en España y Presidente de la Comisión de Libertad religiosa de la Alianza Evangélica Española.
Fuente: Protestante digital

sábado, 13 de diciembre de 2008

México: tu firma puede liberar a indígenas evangélicos injustamente apresados por más de 10 años

Esta Navidad puedes regalar la libertad a personas encarceladas injustamente en México por la “matanza de Acteal” (Chiapas), muchos de ellos indígenas de fe evangélica. Con una simple firma. Es una última y definitiva campaña de Puertas Abiertas, con el apoyo en España de la Alianza Evangélica Española.
El próximo 20 de diciembre, la Suprema Corte de Justicia Nacional (SCJN) de México va a emitir su veredicto sobre dos de las causas abiertas contra los detenidos por la matanza de Acteal, muchos de ellos indígenas de fe evangélica que son inocentes. Esta es la última posibilidad para que se haga justicia con estos cristianos evangélicos que fueron acusados falsamente de haber perpetrado dicha matanza, ya que el veredicto será inapelable. Tu colaboración es fundamental. La campaña, impulsada por Puertas Abiertas y apoyada por la Alianza Evangélica Española, termina el 19 de diciembre. Dice Francisco Javier Eduardo Povedano, responsable de Puertas Abiertas en España y Presidente de la Comisión de Libertad Religiosa de la Alianza Evangélica Española que “Quizás ésta sea la última oportunidad que tienen estos hermanos para que se haga justicia y se reconozca su inocencia”. Puertas Abiertas y la Alianza Evangélica Española ruegan que no se deje pasar la oportunidad de apoyar esta iniciativa. “La presión internacional es fundamental para que las autoridades –en este caso particular las mexicanas- respeten los Derechos Humanos”, explica Eduardo Povedano. En este lynk se puede ver y descargar una carta modelo para que se imprima, se firme y se envíe por fax o por correo para que llegue a la Embajada de México en España antes del 20 de diciembre (o a la embajada de México correspondiente, si el apoyo se realiza en otro país). AL final de la noticia vienen los datos de dónde y cómo puede enviarse.
LA MATANZA DE ACTEAL
El 22 de Diciembre de 1997, 45 indígenas tzotziles fueron asesinados durante un enfrentamiento armado en Acteal, en el municipio de Chenalhó, Chiapas, México. Posteriormente, 90 personas fueron detenidas, de los cuales 77 se encuentran aún en prisión, muchos de ellos cristianos evangélicos o protestantes. Ante esta salvaje matanza no hay justificación posible para quienes planificaron el terrible acto, tampoco para los asesinos materiales. Sobre por qué sucedió la masacre, su preludio, signos de anuncio y desencadenamiento corren distintas interpretaciones. No vamos a referirnos a ellas, sino a informar de que algunos indígenas pobres y desamparados de la justicia, muchos de ellos de fe evangélica, están encarcelados por una operación criminal de la que no formaron parte. Desde un principio fue obvio que la bestial actuación estuvo bien maquinada. En la confección del asalto sangriento donde le arrebataron la vida a 45 personas, 15 niños, 21 mujeres (cuatro de ellas con embarazo de entre diez semanas a cinco meses) y 9 hombres, participaron voluntades externas e internas de la región. Incluso en la más benévola hermenéutica hacia el papel de las autoridades (municipales, estatales y federales), la de que su falta fue de omisión y que dejaron crecer fuerzas endógenas que perpetraron el horror, y hay suficientes pruebas para responsabilizarlas de abandonar a su suerte a quienes el violento festín segó brutalmente la vida. Pero hubo más, pero mucho más, que simple omisión de cada una de esas autoridades. Pero la realidad ahora es que hay inocentes presos, entre ellos un buen número de evangélicos que ya han cumplido diez años injustamente encarcelados. Individuos y organizaciones que siguen empeñando legítimamente sus esfuerzos porque no quede impune el trágico episodio de Acteal, también tendrían que prestar atención al hecho de que hay voces a las que les otorgan autoridad las cuales consideran que varios indígenas, pobres y además protestantes, no son culpables de los crímenes que se les atribuyen. Cinco personas se han confesado autoras de la matanza y han declarado que les acompañaban otras cuatro personas, aunque se han negado a dar sus nombres. Esta confesión debería ser suficiente para declarar al resto del grupo detenido no culpable. Además, varias investigaciones han sacado a la luz una serie de irregularidades, como la falta de traductores del tzotzil, lo que impidió que muchos de los acusados pudiesen ser escuchados e, incluso, entendiesen ellos mismos lo que se decía durante el juicio. Además, 83 personas están acusadas de homicidio, cuando el número de víctimas mortales ascendió a 45. A las reiteradas observaciones de que el proceso contra los acusados les ha negado derechos fundamentales, la directora del Centro Fray Bartolomé de Las Casas suscribió algo preocupante, porque se trata de una institución que precisamente se dedica a defender la vigencia de las garantías que las leyes mexicanas reconocen a las personas y grupos: “Sobre el señalamiento de que las investigaciones son imprecisas e inconclusas y que el sistema de justicia no ha respetado las garantías procesales, no hay nada nuevo. La investigación ha sido manipulada una y otra vez. La Procuraduría General de la República se encargó de cortar la línea de mando que apuntaba a la policía y al Ejército, y más aún a Ernesto Zedillo, al concluir que la masacre fue producto de problemas intercomunitarios. Si las evidencias en contra de algunos de los procesados son débiles es precisamente por la falta de una debida investigación, para no escarbar más, no porque quienes se encuentran detenidos no sean culpables”. Más amplia información: Los evangélicos y la matanza de Acteal, 10 años después, Carlos Martínez García, sociólogo, escritor, e investigador del Centro de Estudios del Protestantismo Mexicano, en Protestante Digital.
APOYO DE PUERTAS ABIERTAS (Y LA AEE)
La Organización cristiana Puertas Abiertas ha estado involucrada en el caso de Acteal desde el principio, prestando apoyo a los presos y a sus familias y cobertura jurídica para su defensa. Durante todos estos años, se han organizado varias campañas de recogidas de firmas y envío de cartas instando a las autoridades mejicanas a revisar el caso. Según un comunicado de la Oficina Legal de Puertas Abiertas Internacional, se prevé que el próximo 20 de diciembre, la SCJN de México dicte su veredicto. En el mismo comunicado se solicita que se envíen cartas a la Embajada de México en cada país antes del 20 de diciembre. La SCJN de México es el último recurso para los condenados (en concreto por las causas 223/97 y 224/97). Puertas Abiertas desea y pide que, “como miembros del cuerpo de Cristo, se muestre a las autoridades mejicanas que en todo el mundo se está pendiente de la situación de los detenidos y que se desea que se haga justicia real a todos los presos y sus familias, independientemente de sus convicciones religiosas”.
RECOGIDA Y ENVÍO DE FIRMAS
En este lynk se puede ver y descargar una carta modelo para que se imprima, se firme y se envíe por fax o por correo para que llegue a la Embajada de México en España antes del 20 de diciembre (o a la embajada de México correspondiente, si el apoyo se realiza en otro país). - La campaña termina el 19 de diciembre de 2008, por lo que no serviría de nada enviar más cartas pasada esta fecha. - La campaña puede ser promocionada por cualquier medio, páginas web, boletines, y se puede involucrar a otros imprimiendo la carta para que la firmen y la envíen o bien reenviando esta noticia correo electrónico. - Se ruega que no se haga ninguna modificación en la carta modelo que se adjunta. Detrás de su redacción hay un equipo legal que conoce el caso desde su comienzo. - La carta se puede enviar: POR CORREO POSTAL: Embajada de México en España, Carrera de San Jerónimo 46, 28014 Madrid (o a la embajada de México correspondiente, si el apoyo se realiza en otro país). O POR FAX: 91 420 22 92 (en el caso de la embajada de México en Madrid).
RESUMEN DE LAS CAUSAS LEGALES
Las causas abiertas contra estos 77 detenidos son: - 223/97 18 hombres condenados a penas de 26 años de prisión. - 224/97 23 hombres condenados a 36 años de prisión. - 46/98 32 hombres condenados a 36 años de prisión. - 5/98 2 hombres. - 129/98 1 hombre. - sin asignar 1 hombre. Las causas 223/97 y 224/97 son las que están siendo revisadas por la SCJN de México. La 46/98 está paralizada en uno de los juzgados de Tuxtla Gutiérrez. No hay información de las otras tres causas.

Fuente: Puertas Abiertas, AEE, Protestante Digital. Redacción: ACPress.net

martes, 2 de diciembre de 2008

60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos

Con motivo del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Lupaprotestante acaba de publicar un cartel sobre su artículo 18:

"Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia"

lunes, 1 de septiembre de 2008

Él tuvo un sueño


Marthín Luther King:
Es para nosotros y nosotras,
un hermano mayor,
nos enseñó el camino de la solidaridad.
El verdadero camino de ser testigos,
y estar dispuestos y dispuestas,
a dar la vida por lo que se cree,
por lo que se vive.
Es un hermano,
que se fue prematuramente,
como se han ido muchos y muchas,
quienes han decidido identificarse
con los empobrecidos,
con los que sufren,
con los marginados.
Así, se van casi siempre,
quienes deciden enfrentarse al imperio,
a la cultura de la muerte.
Él, tuvo un sueño de libertad
e igualdad,
un sueño hermoso.
Tuvo ese sueño en las entrañas del imperio,
entre sus fauces.
El soñó que vencerían los marginados,
los desposeídos,
los perseguidos.
Soñó un sueño peligroso,
el sueño de la igualdad.
Te fuiste hermano,
producto de una bala asesina,
disparada por aquellos que no saben amar,
que todavía disparan contra los pueblos,
contra niños,
niñas,
ancianos y jóvenes.
Creyeron matarte,
silenciar tu voz.
No pudieron matar tu espíritu,
ni tus ideales,
ni tus sueños.
Ese es el sueño que se sigue soñando,
entre la gente de buena voluntad,
entre los que luchan por un mundo mejor,
por una Nueva Sociedad.
Lo estamos soñando en América latina,
lo estamos haciendo libertad.
Se levanta por Venezuela,
por Bolivia,
por Argentina,
por Uruguay,
por Nicaragua,
por todo nuestro continente.
Se sueña por África
y por toda Asia,
es un sueño de libertad
e integración.
Se sigue soñando,
en la Cuba gloriosa,
que resiste y es solidaria.
Lo soñó y lo hizo realidad
el pueblo de caracas,
y de otras ciudades venezolanas,
cuando el pueblo se enfrentó
a los más recientes gorilas,
que pretendían matar la esperanza
de todos los pueblos del mundo.
Lo acaban de soñar
los indígenas de Bolivia,
que con voluntad y coraje
conquistaron el poder,
para no ser nunca más oprimidos.
El sueño de Martin Luther King,
sigue vivo:
vive en mí,
en mis hijos,
en mis hermanos y hermanas,
en mis amigos y amigas.
Está vivo en la gente que lucha,
en los pueblos que no se contentan
con la opresión.
Vive en la voluntad de nuestra gente,
que está derrotando al imperialismo,
que construyen ese Mundo Otro,
Posible e Imprescindible.

Obed Juan Vizcaíno Najera, Venezuela.
16-01-2006.
(Dedicado a la memoria de Martin Luther King y de todos y todas quienes han caido luchando por construir el Socialismo en nuestra patria grande. ¡Hasta la Victoria Siempre!)

jueves, 14 de agosto de 2008

UNA VOZ DE PROTESTA CONTRA LA INJUSTICIA DE LA COMUNIDAD EUROPEA CON LOS INMIGRANTES

Por. Luis Eduardo Cantero.* Residente en Bs. As. Argentina

Nuestra sociedad latinoamericana esta sufriendo una “tragedia” en los países del primer mundo. Todos piden un espacio para vivir y realizar sus sueños, se reúnen en los lugares públicos en busca de ser escuchado; pero, nadie les quiere escuchar, cosa que los llevó a levantar un clamor por el derecho del inmigrante. La gente pasaba y se preguntaba ¿Qué es eso, que piquete se inventaron, que barbaridad, la gente no quiere trabajar? Le respondí: ¡señora no es nada de eso!, es el grito de un sinnúmero de indocumentados: bolivianos, peruanos, paraguayos, ecuatorianos, centroamericanos, etc., que buscan una oportunidad (…) Mire le quiero compartir mi ensayo, anoche disfrutaba viendo las noticias observe que todas ellas apuntaban a lo mismo al problema de los indocumentados.

CNN anunciaba El grito del inmigrante “Los impapeles”. Otros medios de comunicación agregaban “El mundo de la migración esta sufriendo una tragedia en Europa. A 2007 se registra en la Unión Europea 495 millones de habitantes de ellos 25 millones son inmigrantes es decir el 5% de la población. En 2005 aumentó en 2 millones de personas y 85% de estos corresponde a inmigrantes. Durante el 2006 murieron 3000 inmigrantes tratando de entrar a la Unión Europea.” No sé en que momento me fui de mi mismo, creo que el sueño me ganó. La noche se me hizo corta, pero, me levante preocupado por el clamor de muchos inmigrantes, vivo en un país de inmigrantes, que vinieron a la Argentina en la Segunda Guerra Mundial, gente inculta, pobre en busca de trabajo y mejor futuro para su familia, pero lograron muchas cosas de lo que hoy buscan los inmigrantes latinoamericanos, como afirmaba Graciela Rocela a una entrevista del canal internacional RCN Colombia, "mujer paraguaya que vive desde hace un año en España dejando a sus hijos y nietos para buscar un mejor futuro y así poder ayudar a los suyos."

El grito del inmigrante es una manera de escuchar lo que dicen, las razones por las que se tienen que ir y en que condiciones se encuentran. Este clamor fue escuchado por Dios y su Palabra dice: “No torcerás el derecho del extranjero (…) porque no debes olvidar que fuiste esclavo en Egipto.” Deut. 24: 17. “No oprimirás al extranjero, porque vosotros sabéis como es el alma del extranjero, ya que extranjero fuisteis en la tierra de Egipto.” Ex. 23: 9. Esto me puso a pensar y a levantar una voz de protesta contra la injusticia que se esta cometiendo contra los inmigrantes en los países imperialistas, como ha acontecido en la Comunidad Europea, que ha establecido nuevas formas para impedir el ingreso de personas tercermundistas, que buscan un mejor futuro para su familia. Ahora, se ven impedido por estas normas, pero estas leyes no solo afectan a aquellos que quieren ingresar sino también a los emigrantes que ya viven en suelo europeo como Graciela Rocela y carecen de residencia legal o están en trámite de regularizar su situación. Ante esta situación Dios nos invita a escuchar el grito de los inmigrantes de los que no tienen recursos y defensores. De la misma manera que llamó a Moisés a liberar al pueblo del yugo opresor, hoy nos hace una llamada tanto a liberales, conservadores, progresistas, religiosos, carismáticos, pentecostales, humanistas y agnósticos a hacer del grito del inmigrante una causa por la libertad. A levantar una voz de protesta contra la injusticia de la Comunidad Europea: ““No oprimirás al extranjero (…) No torcerás el derecho del extranjero (…)” porque el inmigrante es también su pueblo, no hagan de ellos un nuevo holocausto.

Se les olvidó su propia historia, hagan memoria de ella. Pero a políticos y a juristas de la Comunidad Europea, se les olvidó su propia historia, en las cuales le tocó vivir “la opresión en casa” bajo el nazismo. Recuperar la memoria no solo ayudaría a la propia Unión Europea, sino que le permitirá tener empatía con los inmigrantes a escuchar las razones por las que tuvieron que salir de su País y en que condiciones se encuentran. La Biblia les habla antes esta situación leamos la segunda parte de los textos, “porque no debes olvidar que fuiste esclavo en Egipto” Deut. 24: 17b. Dios espera de ustedes que sean compasivos y justos con los inmigrantes. Dios desea y espera que sean sensibles a las necesidades de los desamparados o marginados, que compartan una porción de sus riquezas y territorio con ellos. Pensemos ¿Qué estoy haciendo para ayudar a los que están pasando por esta situación? ¿Si sos inmigrante que harías? ¿Vale la pena levantar una voz de protesta contra estas leyes?

* Es pastor bautista, teólogo, filósofo y docente. Miembro de la Iglesia Evangélica Bautista de Flores Bs As. Decano Ad – Honorem Seminario Teológico Misionero Turanno y profesor invitado de Teología filosófica y teología aplicada, Seminario Teológico Reformado de América del Sur.

martes, 22 de julio de 2008

Protestantismo entre los indígenas del Ecuador (primera parte)

Julián Guaman*, Ecuador

Introducción
Una gran mayoría de indígenas ecuatorianos profesan la fe evangélica durante los últimos cuarenta años. Así en provincias con población de mayoría indígena, como lo es Chimborazo, comunidades enteras se han volcado por el protestantismo. Si bien el protestantismo evangelical ingresó al Ecuador en 1896, -un año después de la revolución liberal que garantizó el laicismo y la práctica de otras expresiones religiosas en el país-, sólo en la década de los años sesenta hasta mediados de los noventa ocurriría el fenómeno de expansión del protestantismo evangélico entre los indígenas del Ecuador.

Este fenómeno de expansión del protestantismo entre los indígenas del Ecuador ha sido estudiado de manera significativa por cientistas sociales (antropólogos, sociólogos) y por apologistas misioneros; no así desde la perspectiva de los evangelizados y de manera crítica. A manera de conjetura se puede señalar que la rápida expansión del protestantismo entre los indígenas del Ecuador se debió a varios factores, pero principalmente por cuanto 1) los indígenas se hallaban en un contexto de discriminación, explotación y opresión y por lo mismo buscaban como liberarse de aquello, y 2) en ese contexto aparece el protestantismo evangelical con una propuesta religiosa y moral (discurso y práctica) que coincidía con las aspiraciones indígenas. Esta relación de factores trajo como consecuencia la aceptación del protestantismo evangélico, su rápida expansión y el desarrollo de la “nueva” identidad indígena evangélica.
1. Contexto de la dominación y la lucha por la liberación
En este acápite sintetizaremos el régimen agrario, las reformas agrarias y la lucha por la tierra mediatiza por organizaciones indígenas. Este aspecto se hace importante por cuanto los indígenas evangélicos se volcaron al protestantismo cuestionando el régimen de la dominación y precisamente para procurar salir de esta situación.
1.1 Régimen agrario
El período del Estado-Nación se caracteriza por el dominio terrateniente tradicional, asentado en las relaciones de servidumbre: wasipunko[i], base de la estructura agraria de dominación, que tiene su origen en el siglo XVII y perduró hasta finales de la década de los setenta del siglo XX. En este periodo, aunque se suprimió el tributo indígena en 1857, de hecho coexistió con otras formas de dominación como la prisión por deudas, la explotación de la mano de obra indígena en las haciendas, el rechazo y desprecio a la cultura indígena, entre otras. Pero principalmente, los pueblos indígenas no tienen derechos frente al Estado y la sociedad: sin capacidad de elección y de ser elegidos, excluidos de cargos estatales por no ser hispanohablantes y sus comunas consideradas tierras baldías[ii]. Asimismo, el Estado como sucesor colonial mantuvo su política de explotación mediante la imposición de trabajos obligatorios en obras públicas, pago de impuestos y diezmos para la Iglesia Católica. Pero en el siglo XX, aunque el Estado expropió tierras de la iglesia y pasó a ser parte de las Juntas Estatales de Beneficencia, la situación indígena no fue modificada, sino con la Reforma Agraria de 1964 y 1973[iii].

El sistema de encomiendas fue reemplazado por adjudicaciones de tierras y los nuevos dueños “concertaban” con los indígenas. Este es el origen del concertaje, el cual consistía en la asignación de parcelas de subsistencia a los indígenas. De esta manera, con la expansión de las haciendas, las comunidades libres fueron arrinconadas en tierras de peor calidad[iv]. Un elemento importante dentro del régimen agrario tradicional lo constituye el esquema de la dominación. La administración étnica que en tiempos de la colonia estaba en el poder central, con la supresión del tributo de indios en 1857, pasó al poder local. Es decir, entre 1857 y 1973, la administración étnica estaba mediatizada entre el Estado y las poblaciones indígenas por el poder local[v]. Este poder se hacía evidente en la clásica trilogía hegemónica terrateniente-cura-teniente político[vi]. Los hacendados constituían los responsables de la explotación económica de “sus indios”; la Iglesia Católica, además de seguir recaudando diezmos y primicias, se convirtió en un aparato intermediario que presidía el dominio cultural-ritual de las parcialidades y la gente mestiza del pueblo usufructuaba de las relaciones desiguales. Esta tríada de dominación perduró como natural y poco cuestionada[vii].

Asimismo este poder de dominación se ampliaba con la gente del pueblo constituido por prestamistas usureros, cantineros chicheros, comerciantes y miembros de la administración de la hacienda (mayordomos)[viii]. La vigencia de esta trilogía no sólo fue posible porque los terratenientes mantuvieron el control político sobre la población rural, sino también por la alianza entre los terratenientes y la Iglesia. Ésta, también propietaria de haciendas, otorgaba el sustento ideológico a los terratenientes y ejercía control sobre los campesinos que se oponían al sistema de haciendas aduciendo el ordenamiento natural del sistema[ix]. A partir de los años cincuenta las haciendas empezaron a resquebrajarse por el acelerado proceso de urbanización, lo que obligó la modernización del agro pasando de relaciones serviles al trabajo asalariado y la movilización de los huasipungueros que tenían por objetivo la posesión de tierras[x]. Luego de las reformas agrarias, el esquema de dominación inicia su decadencia principalmente por la ruptura de la Iglesia Católica con los terratenientes influenciados por la presencia de la curia progresista. La Iglesia entrega algunas de sus haciendas, impulsa el proceso de capacitación, concienciación y dinamiza los esfuerzos organizativos[xi], entre otras. Siga leyendo este en
* Indígena ecuatoriano, internacionalista y teólogo.
Fuente: Lupasprotestante, España

martes, 8 de abril de 2008

"Nosotros venceremos, Nosotros venceremos, Algún día, Nosotros venceremos." Martin Luther King

Elena Cardona nos comparte su mirada femenina, de lo que significa Martin Luther King en sus luchas y vivencias como mujeres que hacen reflexión teológica. Ella encabeza su artículo con el lema: "Nosotros venceremos"(1) y se repite la misma frase con un anhelo desesperante, pero se diluye en el silencio de la duda o el temor que significaba ser el profeta de una comunidad marginada por la sociedad blanca: "Algún día, nosotros venceremos".
Ese algún día no puede quedar en la memoria histórica, ese algún día no puede quedar como una oración o un canto congregacional. Este es un llamado urgente a la sociedad bautista del mundo, tiene relevancia la pregunta de Cardona ¿Quien tomará después de cuarenta años la insignia de ser testigo de su proyecto liberador? Recuerda hermano bautista que la Palabra de Dios nos interpela, cuando el profeta Ezequiel desafiaba a sus oyentes "Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra..." (22:30)
Creemos que Martin Luther King fiel a la voz de Dios, asumió este llamado de ser un hombre que no solo edificaría murallas, sino que se puso al frente de la construcción de una nación libre de toda marginación, exclusión, explotación entre negros y blancos, entre pobres y ricos. Ese sueño de algún día (...) Los negros y blancos se sentarían juntos a comer, etc., produjo que los enemigos de la libertad le impidieran hoy cumplir 79 años. Sonó un disparo que segó su vida, el abanderado pastor bautista pacifista, condecorado por sus logros en la no violencia, Nobel de paz, dejó este mundo para encontrarse con Dios, sintiéndose orgulloso de sí mismo como horas antes lo había dicho: "Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país."
Historia que sigue abierta para ser escrita, pero no una historia para ser leída en las aulas de las universidades, fundaciones universitarias, seminarios y/o institutos. La historia siempre sigue abierta para aquello que realmente quieren ser historiadores eclesiásticos, teólogos y pastores críticos, como afirma Cardona:

"Murió el hombre, pero no su ideal. Nos quedan sus escritos, llenos de sabiduría, y su vida, ejemplo de entrega a Dios y a los demás, de coherencia y compromiso. 4 de abril de 1968. Un siervo de Dios fue asesinado por defender aquellos valores en los que creía firmemente, valores arraigados en su fe cristiana, valores de justicia y paz. 4 de abril de 2008. Cuarenta años después, ¿quién será el testigo?"(2)

Hoy nuestros pueblos latinoamericanos están siendo amenazados por las guerras, el narcotráfico, guerrillas, bandoleros, etc. Y piqueteros que en vez de ser la voz de los que no tienen voz "los chacareros" se convierten en la voz de los explotadores en el caso argentino. Cuarenta años después ¿quién será el testigo? Los bolivianos, peruanos, que son marginados por su cultura y dialecto por la sociedad Argentina; bolivianos que han sido engañados y vendidos como esclavos en los talleres y las redes de la prostitución en Argentina, cuarenta años después ¿Quién tomará la bandera de la lucha por liberar a los que sufren? Colombia que vive bajo la sombra de la guerra y el olor a muerte, que ha cobrado víctimas; pastores, líderes, sacerdotes y fieles han sido asesinados por no tomar partido. Cuarenta años después ¿quién será el líder que tomará las banderas de la profecía de no más FARC, no más secuestro y juntos proclamar queremos que liberen a miles de secuestrados? En fin hay muchas cosas que debemos comenzar a construir una sociedad bautista latinoamericana unida a la lucha por la libertad de miles de secuestrados, de explotados por las bandas a merced del Estado.
_____________________
(1) Elena Cardona, España. http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1025&Itemid=1
(2) Ibíd.,

jueves, 20 de marzo de 2008

Aniversario triste

Nancy Bedford, Estados Unidos

El otro día en la mesa, Sofía –que tiene siete años- me preguntó:
-Mami, ¿cómo podés saber cuándo alguien gana una guerra?
Sabiendo de antemano que no le iba a satisfacer mi respuesta, le contesté:
-En realidad, nadie puede ganar en la guerra.
Le pareció una evasión innecesaria y la ignoró, persistiendo como suele hacer cuando quiere entender algo:
-Pero, ¿cómo sabés cuándo un lado gana?
-Bueno, en general uno de los dos lados se rinde y acepta las condiciones del otro.
- No entiendo. ¿Qué es “aceptar condiciones””?
- Quiere decir que los que pierden hacen lo que les dicen los que ganaron. Pero a veces, un país en otro y ocuparlo, y parece que ganó, pero en realidad empieza otra fase de resistencia por parte de los que supuestamente habían perdido, y entonces el conflicto renace de otras maneras…
- No entiendo nada.
- Lo que te quiero decir es que por ejemplo Estados Unidos se metió en Irak y tenía muchas bombas y muchos aviones y muchos soldados, y enseguida lo ocupó y creía que había ganado pero en realidad no ganó nada, sino que ahora todo es un lío mayor que nunca…
- Todavía no entiendo nada.
- En realidad, yo tampoco lo entiendo muy bien. Pero lo que sí sé es que la guerra nunca es una manera buena de resolver las cosas.
Esta semana se cumplen cinco años desde la invasión y ocupación de Irak por parte de Estados Unidos y sus aliados. Las consecuencias negativas de esa intervención han ido tomando dimensiones casi inimaginables: hasta la fecha se pueden documentar con certeza casi 90.000 muertes violentas de civiles iraquíes a partir de la invasión.1 Sin embargo, esta cifra queda más que corta, pues se estima que el número total de iraquíes que han muerto en los últimos cinco años como consecuencia de la ocupación y de la violencia que desencadenó es de más de un millón de personas.2 A esto se suman violaciones, enfermedad, contaminación con uranio empobrecido, mutilación, familias destruidas, encarcelamiento, tortura, secuestros, depresión y la sensación de peligro constante a la que se enfrentan las y los iraquíes. Después de cinco años de ocupación, el Irak se ha vuelto uno de los países más peligrosos del mundo, en el que todos los días mueren cientos de civiles.3 Por otra parte, las mujeres se ven afectadas doblemente por la violencia.4 Como pregunta una mujer iraquí, rodeada de cinco niñitos pequeños, en referencia a los ocupadores, en palabras que recuerdan a la voz de Yahvé en los profetas veterotestamentarios:“¿Qué han hecho, aparte de tirar casas, deshacer familias y dejar huérfanos a los niños?”5
Mientras tanto, en Estados Unidos, la salud y la educación –sobre todo de los pobres- se van erosionando cada vez más, entre otros factores porque los recursos públicos se vuelcan a financiar el aparato militar industrial. Washington gasta unos 750 millones de dólares por día en su aventura bélica6, sumando totales que son difíciles de visualizar, por la cantidad de “ceros a la derecha” que implican.7 Y sin embargo, para la mayoría de la gente en Estados Unidos, por ahora la vida continúa, casi como si aquello fuera una película de acción que todavía puede terminar bien para los “buenos”. En cambio, los iraquíes –y también los familiares de los soldados norteamericanos muertos- saben que no es así: ya nada será igual.
Hace cinco años, recién llegados a la zona de Chicago, durante febrero y marzo de 2003 participamos en marchas y protestas. Salimos a la calle en familia con la gente de nuestra iglesia, empujando el carrito de las gemelas (que en ese entonces tenían dos años) con una mano y sosteniendo velitas prendidas en la otra. Casi desde que tienen uso de razón, viven en un país en guerra: con razón Sofía preguntaba cómo es que se puede saber cuándo termina algo que parece interminable. En las protestas había gente atea, bahai, budista, cristiana, judía, musulmana: todos unidos en nuestro rechazo a lo que estaba por pasar. Miles de personas en todo el país –y otras muchas en todo el mundo- firmamos petitorios y les pedimos a los políticos del Congreso estadounidense que tuvieran el coraje de resistirse a la invasión. Pero la máquina bélica siguió su curso y los que nos oponíamos a la guerra todavía no nos imaginábamos las consecuencias terribles que se habían de desatar para los iraquíes y para toda la región; en realidad, todavía nos cuesta captarlo: ¿cómo imaginar tanta muerte?.
En su discurso del 18 de marzo de 2003, es decir, la noche anterior a la invasión, George W. Bush expuso claramente todas las mentiras que le sirvieron de justificativos para el ataque. Habló del peligro de las supuestas armas atómicas, biológicas y químicas que se le achacaban al Irak -de las cuales jamás se encontraron pruebas- y repitió de diversas maneras la falsa acusación que conectaba a ese país con los responsables de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Esa noche, Bush prometió que en un “Irak libre” no habría ejecución de disidentes, ni cuartos de tortura ni violaciones: es decir, prometió exactamente lo opuesto de lo que luego ocurrió. Por otra parte, utilizó esa noche un lenguaje apocalíptico que relacionaba implícitamente a Saddam Hussein con el anomos de 2 Tesalonicenses 2:3-4, el “hijo de perdición”. En palabras de Bush, “antes de que el día del horror pueda llegar, antes de que sea demasiado tarde para actuar, este peligro será quitado”.8 Al día siguiente, el 19 de marzo de 2003, cuando ya la invasión había comenzado, prometía proteger a los civiles iraquíes y decía que su único objetivo era “quitar una amenaza y restaurar el control de su país a su propio pueblo”. Con cinismo prometía superar los peligros “y continuar con la obra de la paz” así como “llevar la libertad a los demás”.9 Impúdicamente, utilizó y sigue utilizando el lenguaje de la libertad y de la paz para justificar la opresión, la tortura y la guerra.
El viernes pasado, en nuestra iglesia, ante el quinto aniversario de la invasión, varios jóvenes organizaron un culto para recordar todas estas mentiras y para animarnos mutuamente a resistir e insistir no solamente que Estados Unidos retire sus tropas de Irak (y de paso, ¿por qué no del resto del mundo?) sino que busque la manera de arrepentirse y de hacer el bien. En una carta que nos invitaron a firmar y que luego enviaron al diario Chicago Tribune, escribían: “Nos hemos juntado para confesar nuestra complicidad en el conflicto en Irak, llorar por todos los muertos de todas las nacionalidades, y alentarnos en el trabajo por la paz. Le hemos pedido a Dios que nos guíe en el camino a la justicia y la paz”. En la misma, además de pedir que se retiren las tropas, abogaban por la implementación del “impuesto por la paz”, una ley que permitiría que quienes por motivos religiosos, filosóficos o humanitarios nos confesamos pacifistas, podamos impedir que nuestros impuestos se utilicen para apoyar el aparato militar.10
Con ese dejo de esperanza que conlleva la confesión, la alabanza y la lucha conjuntas, sabiendo también que somos muchos los que nos acercamos a este aniversario con dolor y con rabia, vuelvo a la pregunta de Sofía: ¿Cómo podemos saber cuándo alguien gana una guerra? Tal vez la respuesta tendría que pasar por reformular lo que significa “ganar”, a la manera de Jesús, cuando ponía los valores hegemónicos patas para arriba y decía que los que quisieran salvar su vida la perderían: “Porque ¿qué aprovechará al ser humano si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36), Estados Unidos no puede “ganar” esta guerra en términos convencionales; aunque pocos de entre los poderosos quieran admitirlo, ya la perdió. Pero sí podría transformar esa “pérdida” en ganancia para la justicia. Poka Laenui, activista y defensor de la soberanía e independencia de Hawaii, propone siete pasos para que Estados Unidos logre una “salida honorable” del Irak: (1) confesión de culpabilidad (que Estados Unidos confiese ante los iraquíes y el mundo que se equivocó al invadir y ocupar ese país); (2) pedido de perdón público; (3) reparaciones (compensar económicamente a las familias iraquíes afectadas por la guerra de acuerdo a lo que establezca una comisión objetiva); (4) renunciar al liderazgo y a toda posición de poder en Irak; (5) renunciar a las ganancias económicas sumadas como consecuencia de la invasión, ya sea por parte de empresas o por individuos (esos dineros deberían servir para la compensación); (6) desvincularse formal y realmente de los asuntos iraquíes; (7) hacerse cargo de la responsabilidad por crímenes de guerra ante las cortes internacionales, tanto en el caso de civiles como de militares.11 Un proceso así parece muy caro – hasta que se piensa lo que le saldría al pueblo estadounidense seguir gastando en el presupuesto militar como ahora. Y también parecerá muy loco, muy alejado de la Realpolitik – pero a decir verdad, como teóloga, hace rato que me dejaron de avergonzar las locuras y los desvaríos contrahegemónicos, sobre todo si tienen que ver con la “locura de la cruz” (1 Corintios 1:18-31) que logra por caminos sorprendentes lo que la fuerza bruta y la violencia no pueden: triunfar sobre la muerte.
Entonces, la próxima vez que me lo pregunte Sofía, le voy a contestar:
Sabemos que alguien “ganó” una guerra si se arrepiente de usar la violencia, si pide perdón, si se hace cargo de sus errores y si trata de compensar a los que sufrieron por su culpa.
Nancy Elizabeth Bedford, 19 de marzo de 2008
_____________________________________
1 La organización Iraq Body Count trata de verificar estos casos unos por uno: http://www.iraqbodycount.org/
2 En octubre de 2006, The Lancet estimaba que eran 654,965 las muertes; en septiembre de 2007 Opinion Research Business llegó a la conclusión de que eran más de un millón: http://www.opinion.co.uk/Newsroom_details.aspx?NewsId=78
3 Cf. el informe de Amnistía Internacional: http://www.amnesty.org/en/news-and-updates/report/carnage-and-despair-iraq-20080317
4 El Movimiento de Mujeres Iraquíes, casi sin medios y sin ayuda, está luchando por recuperar derechos que comenzaron a erosionarse ya en la primera guerra del Golfo de 1991: http://www.afsc.org/iraq/personal_stories/iraqi-womens-movement.htm
5 En el documental de Zeena Ahmed y Amal Fadhel, Irak. Historias de mujeres (2006). Se puede ver un clip en: http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article913
6 Según la página Wage Peace Campaign: http://www.afsc.org/cost/default.htm
7 En el sitio de National Priorities Project aparece una suma que se actualiza segundo a segundo; además provee una calculadora para ver cuánto le roban los gastos militares a los servicios públicos: http://www.nationalpriorities.org/costofwar_home
8http://www.nytimes.com/2003/03/18/politics/18BTEX.html?pagewanted=3&ei=5070&en=f2482967159e5e85&ex=1205985600
9 http://www.guardian.co.uk/world/2003/mar/20/iraq.georgebush
10 Cf. National Campaign for a Peace Tax Fund: http://www.peacetaxfund.org/ y Conscience and Peace Tax International: http://www.cpti.ws/
11 Poka Laenui, “Una salida honorable de Irak” en Yes! Online: http://www.yesmagazine.org/article.asp?ID=1991
var _JOOMLACOMMENT_MSG_DELETE = '¿Estás seguro de que quieres eliminar el comentario?'; var _JOOMLACOMMENT_MSG_DELETEALL = '¿Estás seguro de que quieres eliminar todos los comentarios?'; var _JOOMLACOMMENT_WRITECOMMENT = 'Escribir comentario'; var _JOOMLACOMMENT_SENDFORM = 'Enviar'; var _JOOMLACOMMENT_EDITCOMMENT = 'Editar comentario'; var _JOOMLACOMMENT_EDIT = 'Editar'; var _JOOMLACOMMENT_FORMVALIDATE = 'Por favor, escribe al menos un comentario.'; var _JOOMLACOMMENT_FORMVALIDATE_CAPTCHA = 'Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.'; var _JOOMLACOMMENT_FORMVALIDATE_CAPTCHA_FAILED = 'Código anti-spam incorrecto. Por favor introduce el código que puedes leer en la imagen.'; var _JOOMLACOMMENT_FORMVALIDATE_EMAIL = 'Para ser notificado, por favor ingresa tu email'; var _JOOMLACOMMENT_ANONYMOUS = 'Anónimo'; var _JOOMLACOMMENT_BEFORE_APPROVAL = 'Tu comentario se ha enviado para que los administradores del sitio lo revisen y será publicado cuando lo aprueben.'; var _JOOMLACOMMENT_REQUEST_ERROR = 'Request failed';

jueves, 7 de febrero de 2008

Inmigración valdense: Palabra y libertad.

La Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata celebra la llegada y establecimiento de las primeras familias inmigrantes provenientes del Piamonte (Italia), miembros de la Iglesia Evangélica Valdense, a la zona de La Paz, en el departamento de Colonia, Uruguay. Desde este comienzo la inmigración se acrecentó, y en una segunda etapa se diseminó por distintos puntos del Uruguay y de Argentina.

Con la Palabra de Dios como fundamento, traída entre las escasas pertenencias, leída y estudiada en familia y en los encuentros comunitarios, la fe se extendió. La proclamación libre de la Palabra de Dios, sin condicionamientos, fue la base del movimiento valdense y hoy se continúa en cultos, estudios bíblicos, devocionales, escuelas bíblicas para niños y niñas, cursos de capacitación, etc. La Palabra enseña, interpela, y todos son protagonistas, tanto en la lectura como en la interpretación y su puesta en práctica. La tierra y el vínculo con ella como espacio para la vida es otro fuerte postulado valdense. Sentida como don de Dios, se celebra todavía en muchas comunidades con la fiesta de gratitud o de la cosecha. En otros espacios más urbanos, se intenta vincular el mensaje integrador del Evangelio, con la naturaleza y el medio ambiente. Ese sentir compromete en el esfuerzo por respetar y cuidar "nuestra casa común" como espacio de vida hoy y para quienes vengan después.

Siglos de persecuciones los forjaron amantes y respetuosos de la libertad propia y de la de los demás. Por ello nunca pretendendieron imponer ni proclamar sus pensamientos con la pretensión de verdaderos o exclusivos. Entendienden la diversidad como un don de Dios y una posibilidad de enriquecimiento mutuo. La Iglesia Valdense hoy busca el encuentro con otros y otras, afirmando una clara vocación ecuménica.

Desde la instalación de las primeras familias valdenses es manifiesta la prioridad de la educación, generando escuelas en los templos. Estos emprendimientos fueron pasando a manos del Estado en Uruguay. Desde entonces, los valdenses se han preocupado por brindar actividades formativas, para niños, adolescentes, jóvenes, en pro de propiciar un protagonismo social, promoviendo actividades recreativas, deportivas, culturales, encuentros sobre temas de interés, campamentos. El objetivo ha sido y es, la formación en valores como el respeto, la solidaridad, la búsqueda de la justicia, una cultura de paz y compromiso activo en la vida social.

El largo tiempo de sufrimiento y pobreza vivido por los antepasados, les da un perfil de austeridad, pero también de búsqueda constante de la fraternidad humana como forma de llegar a situaciones de mayor justicia. Es así que se han propiciado emprendimientos cooperativos, espacios de ayuda mutua, como también el ejercicio de la solidaridad hacia quienes más lo necesitan, sean niños, niñas, ancianos, familias afectadas por dificultades en la salud, la vivienda, la alimentación, la falta de trabajo. El comunitario y el canto coral constituyen una vocación especial por medio del cual se da testimonio evangélico en muchas de las comunidades valdenses. Cuando los valdenses llegan al Río de la Plata, junto a sus Biblias traen el Salterio (los 150 salmos y otros cánticos bíblicos, como el Cántico de María, el de Simeón y otros) con letra y música, con el paso del tiempo adoptarán otros himnarios, publicarán uno en castellano e irán incorporando- hasta la actualidad- ritmos y letras de Latinoamérica. Fuente: No hay autor, ALC NOTICIAS, 31 Enero 2008.