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sábado, 10 de octubre de 2015

Pastoral de la persona



Por. Pedro Alamo, España
Paul Tournier, desarrolló un nuevo enfoque de la medicina en el que gran cantidad de médicos de distintas disciplinas se han inspirado para llevar a cabo su trabajo. A Paul Tournier le interesaba la medicina, pero centraba su atención en la persona, en sus necesidades, en su entorno, en su alma…, y no solamente en los síntomas que afloran y evidencian que algo no funciona bien. Así, vio necesario desarrollar una terapia que afecte al ser humano de una forma integral, en la que cabe la atención médica, psicológica, espiritual… Entre médico y paciente se establece un vínculo vital para compartir sensaciones, experiencias, información…
La medicina de la persona ha venido a ser un instrumento eficaz, con una base científica, filosófica, psicológica, sociológica y teológica.
El ministerio pastoral de nuestros días se enfrenta a una serie de problemas y peligros que hay que hacer aflorar para buscar propuestas y soluciones eficaces en medio de la sociedad tan compleja en la que estamos inmersos.
Podríamos mencionar, primeramente, el peligro del paternalismo. Se trata de personas que dicen a los demás lo que tienen que hacer en lugar de enseñarles a pensar para tomar decisiones, les solucionan los problemas en lugar de ayudarles a afrontarlos, les tratan como a niños en lugar de guiarlos a comportarse como adultos responsables… Para muchos miembros de Comunidades cristianas, el pastor o el sacerdote se convierte en una especie de “dios” al que hay que obedecer ciegamente.
Otro peligro es el de la institucionalización. El error aquí está en considerar que la Iglesia es más importante que las personas que la integran. La denominación y sus normas están por delante del individuo o de la familia. Esto lleva al pastor a convertirse en un “político” al servicio de la institución.
Un tercer peligro es el de la profesionalizacion. Con esto no quiero decir que el pastor no tenga que ser un excelente profesional; por supuesto que ha de serlo. El error que quiero señalar está en que al desarrollar la profesión, se puede convertir en rutina la relación con los miembros de la Comunidad, se produce un distanciamiento respecto a las personas en aras de la competencia cualificada, se trabaja solo con los que pueden aportar o son “productivos” mientras se desampara a los mediocres o a los que representan un lastre para la iglesia… Así, el ministerio se convierte en un mero trabajo, como cualquier otro y llega a ser frío, distante, sin alma.
También está el peligro de la manipulación y el dominio sobre los demás. El problema está aquí cuando el pastor cree ser más de lo que realmente es. El pastor es un siervo de Dios, no un rey, no es un directivo de una multinacional que ejerce dominio sobre los demás. El pastor sirve al pueblo sin usar a otros para sus propios intereses. Aquí cabe mencionar el poder del miedo y la amenaza que, en las sociedades más modernas, ha ido perdiendo su efecto gracias al alto grado de libertad que se respira. En el polo opuesto de este peligro que apuntamos estaría el interés de contentar a todo el mundo.
Existe, además, el peligro de la secularización. El problema está aquí en relativizar hasta el extremo las Escrituras por la influencia humanista de nuestros días. Ya no hay verdades absolutas, se cuestionan las doctrinas fundamentales que han pervivido durante siglos de cristianismo, intentando humanizar el mensaje de Dios. El concepto de pecado se hace relativo, el de la justicia de Dios se infravalora poniendo el énfasis en la gracia y el amor. No digo que no haya que revisar el pensamiento cristiano y reestudiar los textos, reinterpretarlos y adaptarlos a nuestro contexto sociocultural; me refiero a llevar esto a un extremo.
Otro peligro es el del elitismo. Se trata de ser benevolentes o aduladores hacia un sector de la iglesia, de manera especial hacia aquellos que tienen el poder económico en la Comunidad. Al pastor o al sacerdote, para desarrollar correctamente su ministerio no le debe importar lo abultada que pueda ser la cuenta bancaria de los miembros de la iglesia, sino que ha de tratar a todos por igual, independientemente de su nivel cultural, estatus social o poder financiero. El miedo puede atenazar al pastor e impedirle tomar las decisiones adecuadas para no ser boicoteado, criticado, señalado y que todo ello le lleve a perder su trabajo.
Aunque hay muchos más, mencionemos, por último, el peligro de la tecnificación. Aquí, lo importante es la tecnología que sustituye a la relación personal entre el pastor y los miembros de la Comunidad. Imaginemos que las iglesias decidieran dejar los lugares de culto y plantearan tener encuentros por videoconferencias, comunicarse por WhatsApp, Skype, email o a través de las redes sociales… Parece una exageración, pero no lo es. Cada vez tenemos menos reuniones comunitarias, ya no es importante el culto de alabanza o el sermón, ni siquiera la oración o el estudio bíblico y se deja de asistir sin ningún problema de conciencia; sin embargo, el concepto de ekklesia que surge del Nuevo Testamento tiene que ver con asamblea, con congregación, con reunión del pueblo de Dios. La tecnología es sumamente valiosa si la ponemos al servicio del Reino de los cielos, pero puede convertirse en un lastre si llega a despersonalizar las relaciones humanas.
Por todo ello, la Escritura insiste en las cualidades pastorales de aquellos que aspiran a un ministerio centrado en la persona (1 Tim 3; Tit 1). Las características que aparecen en el texto podemos entenderlas en términos relacionales; es decir, el tipo de relación que el pastor es capaz de establecer con los miembros de la Comunidad cristiana y con la sociedad en general.
El profeta Ezequiel lanza un mensaje terrible contra los pastores de Israel por no haber cumplido su ministerio y es Dios el que decide juzgar lo que han hecho y librar a las ovejas de semejantes pastores (Ez 34). A partir de este texto podemos ver que el ministerio pastoral está centrado en la persona: apacentar, fortalecer a las débiles, curar a la enferma, vendar a la que tiene daño físico, traer al redil a la descarriada, buscar a la perdida, no castigar ni violentar… Esta descripción, en negativo (a fin de cuentas es lo que denuncia el profeta), es terrible y Dios sentencia con juicio severo.
El ministerio pastoral centrado en la persona tiene que ver con buscar los intereses de cada miembro de la comunidad, su estabilidad emocional, su salud física, su desarrollo interior, su crecimiento espiritual…; tiene que ver con dar consuelo, acompañar, enseñar, formar, exhortar, confrontar… El énfasis no está en los intereses institucionales de la denominación, en el culto, en la doctrina, en la liturgia…, sino en la persona. Entonces, aquel ministerio que no está orientado a la persona no es pastoral. El pastor vive para las personas y, en momentos de necesidad, todo es secundario, menos la persona que sufre y espera ayuda o auxilio…
El pastor no es un amigo o un colega; es pastor, y su interés es la salud integral de la persona. Solo tenemos que echar un vistazo a los mensajes proféticos del AT confrontando a los que defraudaban, extorsionaban, hacían injusticia…, Así, el pastor, desde la cercanía y debilidad, con mucho temor y temblor, exhorta, anima, estimula, ayuda… No se busca lo políticamente correcto, no se pretende quedar bien con todos, sino se trabaja por lo saludable a nivel integral, tanto de la persona como de todo aquello que la rodea, incluida su familia. Por eso, uno de los aspectos más importante de la labor pastoral tiene que ver con la visitación en el hogar; ahí, en un entorno donde la persona se siente cómoda, confiada, relajada y segura porque es su propia casa se produce un encuentro distendido y el pastor puede observar muchos detalles que le ayudarán a enfocar mejor su labor; es en el hogar donde se conoce abiertamente a las personas.
Empobrecemos el ministerio pastoral cuando lo que se espera del pastor es que predique cada domingo y que lo haga bien. Lo que debemos esperar, primeramente, es que esté orientado a la persona, que consuele al individuo, que lo acompañe en las adversidades de la vida y que se dedique en cuerpo y alma a los demás, a cada uno en particular. Por eso, el pastor no es un conferenciante, lo cual no quiere decir que no pueda dar conferencias; su vida no está orientada a las multitudes, sino a la persona.
Necesitamos pastores centrados en la persona y orientados a la persona, en los que no prime lo institucional, sino el amor al ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios. Esto significa que el pastor tiene muy claramente identificadas sus prioridades y dedicará tiempo a lo importante (las personas) mientras que tendrá que delegar aquello que es secundario.
La pastoral de la persona es una filosofía de la vida ministerial cuyo fundamento está en Jesús de Nazaret. En una ocasión, las multitudes seguían a Jesús y, saliendo de Jericó, Bartimeo, el ciego, oyó que Jesús pasaba por allí y comenzó a gritar “Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí” (Mc 10.47). Muchos le reprendían para que callase, para que no molestara al Maestro, pero él gritaba mucho más. Jesús interrumpió su programa, no le importaba la multitud que le seguía, ni siquiera sus discípulos y decidió llamar al ciego para interesarse por él. El resto de la historia es conocida. El apóstol Pedro describió a Jesús como el Pastor y Obispo de nuestras almas (1ª Ped 2.25).
Ojalá muchos pastores, siguiendo a Jesús, tomen cada día conciencia de lo honorable que es su trabajo y que, cada día, en oración delante de su Señor, decidan desarrollar una pastoral de la persona.

*Pedro Álamo, es Bachiller en Teología, Licenciado en Psicología, Pastor y Profesor de Teología hasta el año 2001. Actualmente ejerce como delegado comercial en una Compañía de servicios tecnológicos para editoriales. Autor de "La iglesia como comunidad terapéutica" y "Consejería de la persona. Restaurar desde la comunidad cristiana", publicados por la Editorial Clie. Miembro de la Iglesia Betel, en L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona. Ha participado en tertulias radiofónicas sobre temas especializados de Teología en Onda Rambla, Barcelona.

Fuente: Lupaprotestante, 2015.

lunes, 22 de diciembre de 2014

LIBBY LANE, PRIMERA OBISPA DE LA IGLESIA DE INGLATERRA

Libby Lane será la primera mujer en ocupar el cargo de obispo en la Iglesia de Inglaterra, que aprobó el pasado noviembre el acceso de las mujeres al obispado. El 17 de noviembre, el sínodo general anglicano autorizó formalmente la ordenación de obispas con la modificación de la ley canónica, el último trámite de un proceso legislativo que llevó varios años de debate en el seno de la histórica Comunión anglicana. Lane ha sido designada obispa de Stockport. Tiene 48 años y es pastora desde 2007 en las iglesias de St. Peter, en Hale, y St. Elizabeth, en Ashley, en la diócesis de Chester (norte inglés). Nada más conocer la noticia se ha mostrado “muy emocionada” por el “inesperado” nombramiento y ha dado gracias a Dios. La ceremonia oficial tendrá lugar en York el próximo 26 de enero.
“La Iglesia se enfrenta a maravillosas oportunidades para proclamar de nuevo, en esta generación, la Buena Noticia de Jesús y construir su Reino. La Iglesia de Inglaterra está llamada a servir a todas las personas de este país, a estar presente en cada comunidad”, ha afirmado desde el ayuntamiento de Stockport. El marido de Lane, George, capellán del aeropuerto de Manchester, también es pastor. Fueron una de las primeras parejas casadas de la Iglesia Anglicana en ser ordenada a la vez. La página web de la iglesia de Lane señala que sus intereses incluyen ser directora de escuela y aprender a tocar el saxófono. Además, es seguidora del Manchester United.
REACCIONES
El primer ministro británico, David Cameron, la ha felicitado a traves de Twitter: “Enhorabuena a la reverenda Libby Lane por convertirse en la primera obispa de la Iglesia. Un nombramiento histórico y un día importante para la igualdad”. El arzobispo de York, el reverendo John Sentamu, que presidirá la ceremonia de consagración de Lane el próximo mes de enero, ha asegurado que la nueva obispa aportará “una rica experiencia” en el ministerio parroquial, en hospitales y en el trabajo de vocaciones. “Estoy contento porque ella ejercerá su ministerio con alegría, oración y confianza en Dios”, ha precisado. Por su parte, el arzobispo de Canterbury, el reverendo Justin Welby, ha expresado que está “absolutamente encantado” de que Lane haya sido elegida para suceder al obispo Robert Atwell y ha destacado que su “vida centrada en Cristo, su tranquilidad y clara determinación” hacen de su nombramiento “una maravillosa elección”.

Fuente: Protestante digital, 2014.

martes, 3 de abril de 2012

La Corte Europea de Derechos Humanos declara en sentencia que el Gobierno Español discrimina a los pastores protestantes sin pensión de jubilación.

Nota de Prensa - Iglesia Evangélica Española


Madrid, 3 de abril 2012.- La Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo ha señalado hoy esta discriminación como una vulneración de la Convención Europea de Derechos Humanos. La sentencia, tomada por unanimidad, condena a España por trato discriminatorio hacia los pastores protestantes en relación con las pensiones de jubilación frente al trato privilegiado que han recibido los sacerdotes católicos, violando así el artículo 14 (Prohibición de Discriminación) de la Convención.
La sentencia del Tribunal europeo afirma “que ha existido una diferencia de trato entre los sacerdotes católicos y los pastores evangélicos relativa al cálculo de los derechos a una pensión de jubilación. Mientras los sacerdotes pueden tener en cuenta sus años de ministerio para calcular su pensión de jubilación, los pastores protestantes no pueden contabilizar sus años de actividad pastoral anteriores a su integración al Régimen General de la Seguridad Social”.
Esta sentencia da la razón a la demanda planteada por Francisco Manzanas, pastor jubilado de la Iglesia Evangélica Española, a la que el Juzgado de Trabajo nº 33 de Barcelona había dado la razón el 12 de diciembre de 2005 y que el Instituto de la Seguridad Social recurrió, tras acudir al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que anuló la condena al INSS en 2009, y tras ser rechazada por el Tribunal Constitucional.
La Corte de Estrasburgo ha resuelto en el caso de un agravio histórico que se cometió desde que el franquismo impidió la cotización de los pastores protestantes a la Seguridad Social, y no resuelto con la democracia, ni con la incorporación de los pastores al sistema de la Seguridad social. Esta violación de derecho fundamental de no discriminación condena a pagar indemnización al Estado Español y consolida el derecho de libertad religiosa.
Más información:
Documentos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Tribunal Europeo de DDHH (francés): Des différences de pensions de retraite entre prêtres catholiques et paste
Tribunal Europeo de DDHH (Inglés): Difference between retirement pensions of Catholic priests and Evangelical
Director Departamento Comunicación IEE:
Ignacio Simal Camps
comunicacion@iee-es.org
Lupaprotestante

martes, 8 de abril de 2008

"Nosotros venceremos, Nosotros venceremos, Algún día, Nosotros venceremos." Martin Luther King

Elena Cardona nos comparte su mirada femenina, de lo que significa Martin Luther King en sus luchas y vivencias como mujeres que hacen reflexión teológica. Ella encabeza su artículo con el lema: "Nosotros venceremos"(1) y se repite la misma frase con un anhelo desesperante, pero se diluye en el silencio de la duda o el temor que significaba ser el profeta de una comunidad marginada por la sociedad blanca: "Algún día, nosotros venceremos".
Ese algún día no puede quedar en la memoria histórica, ese algún día no puede quedar como una oración o un canto congregacional. Este es un llamado urgente a la sociedad bautista del mundo, tiene relevancia la pregunta de Cardona ¿Quien tomará después de cuarenta años la insignia de ser testigo de su proyecto liberador? Recuerda hermano bautista que la Palabra de Dios nos interpela, cuando el profeta Ezequiel desafiaba a sus oyentes "Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra..." (22:30)
Creemos que Martin Luther King fiel a la voz de Dios, asumió este llamado de ser un hombre que no solo edificaría murallas, sino que se puso al frente de la construcción de una nación libre de toda marginación, exclusión, explotación entre negros y blancos, entre pobres y ricos. Ese sueño de algún día (...) Los negros y blancos se sentarían juntos a comer, etc., produjo que los enemigos de la libertad le impidieran hoy cumplir 79 años. Sonó un disparo que segó su vida, el abanderado pastor bautista pacifista, condecorado por sus logros en la no violencia, Nobel de paz, dejó este mundo para encontrarse con Dios, sintiéndose orgulloso de sí mismo como horas antes lo había dicho: "Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país."
Historia que sigue abierta para ser escrita, pero no una historia para ser leída en las aulas de las universidades, fundaciones universitarias, seminarios y/o institutos. La historia siempre sigue abierta para aquello que realmente quieren ser historiadores eclesiásticos, teólogos y pastores críticos, como afirma Cardona:

"Murió el hombre, pero no su ideal. Nos quedan sus escritos, llenos de sabiduría, y su vida, ejemplo de entrega a Dios y a los demás, de coherencia y compromiso. 4 de abril de 1968. Un siervo de Dios fue asesinado por defender aquellos valores en los que creía firmemente, valores arraigados en su fe cristiana, valores de justicia y paz. 4 de abril de 2008. Cuarenta años después, ¿quién será el testigo?"(2)

Hoy nuestros pueblos latinoamericanos están siendo amenazados por las guerras, el narcotráfico, guerrillas, bandoleros, etc. Y piqueteros que en vez de ser la voz de los que no tienen voz "los chacareros" se convierten en la voz de los explotadores en el caso argentino. Cuarenta años después ¿quién será el testigo? Los bolivianos, peruanos, que son marginados por su cultura y dialecto por la sociedad Argentina; bolivianos que han sido engañados y vendidos como esclavos en los talleres y las redes de la prostitución en Argentina, cuarenta años después ¿Quién tomará la bandera de la lucha por liberar a los que sufren? Colombia que vive bajo la sombra de la guerra y el olor a muerte, que ha cobrado víctimas; pastores, líderes, sacerdotes y fieles han sido asesinados por no tomar partido. Cuarenta años después ¿quién será el líder que tomará las banderas de la profecía de no más FARC, no más secuestro y juntos proclamar queremos que liberen a miles de secuestrados? En fin hay muchas cosas que debemos comenzar a construir una sociedad bautista latinoamericana unida a la lucha por la libertad de miles de secuestrados, de explotados por las bandas a merced del Estado.
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(1) Elena Cardona, España. http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1025&Itemid=1
(2) Ibíd.,

domingo, 29 de julio de 2007

ANDREA SANTORO NOS MUESTRA QUE SER CRISTIANO IMPLICA SER CONSTRUCTOR DE PUENTES…

Ignacio Simal hace rato escribió una reflexión titulada el pecado imperdonable es creer diferente. En ella nos hablaba de un hombre que tuvo que romper con su propia estructura mental y religiosa, para poder ser un constructor de paz. No es fácil ser constructores de paz en un medio hostil como es Turquía, ya que en ese país confluyen diversos grupos religiosos como el Islam, judaísmo y el cristianismo. No es malo que exista una diversidad de grupos, no serlo estaríamos en contra de la filosofía contemporánea, que permite la flexibilidad y la convivencia en materia religiosa. Cosa que no entienden la gran mayoría de fieles de una comunidad religiosa, al no romper ciertos moldes terminan siendo mercenarios en nombre de lo que creen, y la única forma para defender su creencia no es el dialogo sino la eliminación física, social. Esa es la razón de lo que vivió el sacerdote católico Andrea Santoro, él sabia lo que hacia, pero a pesar de todo se la jugó como todo aquel que busca construir caminos y puentes de paz entre grupos religiosos, Santoro por ser cristiano, asumió que la vida en Cristo se vive en acción por el Otro, por lo que sufren y luchan por un mundo mejor, ese mundo mejor es vivir unido en medio de la diversidad. Santoro como persona sabia que en la vida hay tres tipos de personas: “Las que no saben lo que esta ocurriendo, las que observan lo que esta ocurriendo y las que hacen que ocurran las cosas”

No se a que tipo de persona pertenece usted, tal vez al primero que no sabe lo que ocurre en su lugar ni en su País. O es del segundo tipo de los que ven y no se mueven por cambiar el curso de la situación de su iglesia, ciudad, etc. O tal vez usted es del tercer tipo, de ese grupo que da su vida por los amigos y por los otros, de ese grupo fue Santoro, porque los hombres del camino hacen teología en el caminar, en sus vivencias y sobre todo construyen puentes entre diversos grupos, como lo hicieron los grandes hombres de fe que nuestra historia cristiana guarda como legado; Santoro es un legado, porque fue un constructor de puentes entre “el Islam, el judaísmo y las iglesias cristianas”, los hombres de fe sabemos que la fe siempre nos lleva a la acción, no se puede creer en la pasividad, no se puede vivir en medio del caos como viven millones de colombianos, no se puede predicar en los pulpitos la ortodoxia de una comunidad que solo se limita a religar y manipular una congregación, con el pretexto que solo Cristo puede remediar la situación. Los hombres de acción han sido hombres de fe. Es importante saber que la acción del creyente demanda fe, ésta demanda acción. El planear un programa de constructores de paz y el esfuerzo por lograr esa paz demanda un acto de fe.

Richard Wolfe, en su libro Man at the Top, dice: que cuando Dios crea a un líder le da la voluntad para la acción. De este modo, Dios obra en el pueblo Filipenses 2: 13. Esto nos interpela como lideres, ministros, pastores y creyente, que representamos a Cristo en nuestras comunidades de fe, valdría la pena preguntarnos ¿Qué cosa asumimos en medio de la situación actual? ¿Qué desafío nos deja el perfil de liderazgo de Santoro? ¿Qué clase de puentes estamos construyendo en medio de una sociedad conflictiva como es Colombia? ¿Qué clase de cristianismo estamos compartiendo en Francia, España u otro con respecto a la ola de persecución con los latinoamericanos? ¿Qué puentes estamos construyendo con los grupos gay, indigenismo y afroamericano? ¿Qué pasa con los pastores y líderes colombianos que observan la situación de hermanos y compatriotas que sufren y mueren por la ola de violencia? No se que clase de cristianismo usted aprendió, pero Santoro nos muestra que ser cristiano implica se constructor de puentes con otras religiones, con otros géneros con el objetivo de vivir en paz.