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lunes, 26 de mayo de 2014

Francisco: “Sin María, El Corazón queda Huérfano”

Por. Leonardo de Chirico, Italia*
El Papa cree que una fe libre de mariología o, incluso, con una mariología ligera, es una fe inmadura. 
La devoción mariana de Francisco es uno de los signos que definen su espiritualidad. Desde sus primeros actos como Papa hasta sus discursos y prácticas diarias, la teología mariana tradicional es básica para su cosmovisión católica.
A los oídos evangélicos su lenguaje puede parecer, a veces, centrado en Cristo y orientado a la misión, pero estos énfasis del Evangelio aparentes están siempre orgánicamente relacionados con un fuerte marianismo que envuelve la narrativa y la experiencia religiosa del Papa. El último ejemplo de su profundo marianismo sucedió en un encuentro con los seminaristas en Roma el pasado 13 de mayo. Al contestar sus preguntas sobre varios temas, el Papa hizo algunos comentarios interesantes sobre el marco mariano que subyace en su teología de la vida cristiana.
BAJO EL MANTO DE LA SANTA MADRE DE DIOS
Comentando acerca de la necesidad de vigilancia en tiempos de confusión personal, Francisco evoca el consejo de los Padres Rusos de ponerse “bajo el manto de la Santa Madre de Dios”. Esta protección mariana, recuerda el Papa, forma también parte de la liturgia por la cual el creyente declara encontrar refugio bajo el  “presidium”  (refugio) de María:  “sub tuum presidium configimus, Sancta Dei Genitrix”  (bajo tu protección nos refugiamos, santa Madre de Dios). De este modo, no rezar a María en tiempos de dificultad, para un sacerdote es como ser “huérfano”.
La primera cosa que un niño hace cuando está afligido es buscar a su madre, y lo mismo debería suceder en el reino espiritual. La obra mediadora de Jesucristo y su total comprensión de nuestras necesidades (el punto central de Hebreos 1-2 y 4:14-16) aquí se pasa por alto totalmente y a su vez es subsumido bajo la protección de María quien es la madre que cuida a los que solicitan ayuda. Mientras el salmista puede clamar “¡Confiad siempre en El! ¡Habladle en oración con toda confianza! ¡Dios es nuestro refugio! (Salmo 62:8), el consejo de Francisco es buscar el “manto” de María.
Entonces el Papa continúa subrayando el vínculo que hay entre la maternidad de María y la maternidad de la Iglesia. Según él, a aquellos que tienen una “buena relación” con María se les ayudará a tener una “buena relación” con la Iglesia e incluso con su propia alma. Las tres tienen un ”elemento femenino” y los conecta de una forma transitiva y maternal. De nuevo hay un enérgico énfasis en la maternidad que corre a través de la cosmovisión mariológica. Los que no tienen una buena relación con María (suponiendo que esto signifique rezarle, confiar en ella y pedir su ayuda) son como “huérfanos”.
La Biblia, no obstante, enseña que una buena relación con la Iglesia es posible sólo mediante la cabeza de la Iglesia, o sea Jesucristo, y esto se produce mediante el Espíritu Santo (1 Corintios 12). Francisco, por otra parte, tiene una manera “maternal” de conseguir esta relación correcta.
¡LA MADRE O LA SUEGRA!
En este momento el Papa recuerda un episodio que le ocurrió hace treinta años cuando visitó a una familia en el Norte de Europa. Los miembros de esta familia eran católicos practicantes y estaban llenos de entusiasmo por Cristo (¿quizás influenciados por la cultura protestante de su comarca?). En una conversación dijeron: “Hemos descubierto a Cristo y, gracias a Dios, hemos pasado la etapa de la Madonna. Ya no la necesitamos”. “No”, respondió Bergoglio entristecido: “Esto no es una fe madura. Olvidar a la madre es siempre una mala cosa, no una señal de madurez”. Otra vez, surge la pregunta: encontrar a Cristo y sólo a El ¿es un paso hacia la madurez cristiana o es alejarse de la misma?
El último comentario concerniente a esta cuestión parece más bien una broma chistosa. Al terminar su reflexión mariana, Francisco concluye diciendo: “Si tú no quieres a María como una madre, ¡se convertirá en tu suegra!” Una manera curiosa de expandir aún más la metáfora de la maternidad en direcciones no bíblicas.
El caso es queel Papa Francisco cree que una fe libre de mariología o incluso con una mariología ligera es como una criatura huérfana y es también una fe inmadura. La verdadera cuestión es si una fe centrada en Cristo y orientada hacia la misión debería concentrarse en Cristo en lugar de entremezclar el Evangelio con varias ideas maternales que no hacen más que oscurecerlo.
 Traducción: Rosa Gubianas. 

©Protestante Digital 2014

martes, 22 de octubre de 2013

Encuentros inter-religiosos en el Luna Park. Datos y reflexiones (Parte 2)

Por. Hilario Wynarczyk, Argentina*
 
En estos momentos el tema del diálogo inter-religioso y las aproximaciones entre algunos evangélicos y católicos adquiere cierta relevancia por la asunción de Francisco Primero, Papa, que fuera el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, un auspiciador de esta clase de eventos. En el texto que sigue quiero exponer la crónica que escribí en el año 2009, del Quinto Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos en el Espíritu, organizado por CRECES (Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo). Aquella crónica fue publicada por Prensa Ecuménica y aquí le ofrecemos la segunda parte, el final de dicha nota.
 La religión pública en el Luna Park
En la Argentina en estos momentos el tema del diálogo inter-religioso y las aproximaciones entre algunos evangélicos y católicos adquiere cierta relevancia por la asunción de Francisco Primero, Papa, que fuera el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, un auspiciador de esta clase de eventos. En la primera nota expuse la crónica del Quinto Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos en el Espíritu, organizado por CRECES (Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo), el 1 de mayo de 2009. En esta segunda parte vamos a referirnos al Sexto Encuentro, que tuvo lugar el año 2012, y también hemos de referirnos a varios hechos que siguieron después. Las ediciones anteriores del encuentro de CRECES tuvieron lugar en los años 2004, 2005, 2006 y 2007.
La unidad de los cristianos
La reunión de CRECES del sábado 13 de octubre de 2012, se extendió entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde, con un público estimado en 6000 asistentes y la participación de 100 ministros religiosos católicos y evangélicos, pero no contamos con informaciones para saber cuántos precisamente fueron los evangélicos.
Las alabanzas (canciones de alabanzas a Dios) estuvieron dirigidas por el pastor Sebastián Golluscio. Sacerdotes católicos y pastores evangélicos compartieron el mate, y también tomó mate con ellos el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, exaltado a Sumo Pontífice seis meses después, en marzo del 2013.
Esta reunión llevó hasta sus niveles más altos la pretensión de crear una nueva forma de ecumenismo. El que conocemos como el Movimiento Ecuménico –centrado en la Teología Latinoamericana de la Liberación– reunió a partir del Concilio Vaticano II en la década de 1960 a católicos progresistas con evangélicos de iglesias del protestantismo mejor avenido con las lógicas culturales de la Modernidad y sus impactos teológicos: metodistas, luteranos, calvinistas y otros, considerados por la Iglesia Católica Apostólica Romana como hermanos, pero “hermanos disidentes”.
El movimiento galvanizado en CRECES aparece en cambio como uno de convergencia entre católicos estrechamente alineados con la dirección de su iglesia en la Argentina y en el Vaticano, de una parte,  y algunos evangélicos, de la otra parte, pertenecientes a las corrientes que no habían participado del Movimiento Ecuménico mencionado: pentecostales y bautistas (pero bautistas de la línea de la “renovación carismática”).
Esta convergencia a cincuenta años de aquel otro ecumenismo (el que todos conocemos como “el Ecumenismo”) encuentra su dínamo y razón de ser en el reconocimiento común del Bautismo del Espíritu Santo y la acción del Espíritu Santo, una acción real y actual, sobre la vida de las personas y las iglesias.
Entre los oradores tuvo un lugar destacado el padre Raniero Cantalamessa (capuchino, 78 años a la fecha del VI Encuentro de CRECES). De sus declaraciones en una conferencia de prensa surge también la idea de una convivencia de cristianos destinada (en segundo término, podríamos decir) a aislar a los fundamentalismos, como más adelante notaremos.
Con una notable formación académica, Cantalamessa se dedicó a la docencia por espacio de unos veinte años antes de dedicarse a tiempo completo al ministerio de la Palabra. Durante doce años fue miembro de la delegación católica para el diálogo con las Iglesias Pentecostales, y de ahí su fuerte conocimiento de las lógicas culturales de los evangélicos con los que se reune y con los que comparte un sentir acerca del significado existencial de Pentecostés. “Juan Pablo II lo nombró Predicador de la Casa Pontificia en el año 1980 y Benedicto XVI lo confirmó en dicho cargo en 2005. En calidad de predicador dirige cada semana, en Adviento y en Cuaresma, una meditación en presencia del Papa, de los cardenales, obispos, prelados y superiores generales de órdenes religiosos. Se le llama a hablar en muchos países del mundo, a menudo también por hermanos de otras denominaciones cristianas”[1]. Cantalamessa ha escrito además numerosos libros de historia y espiritualidad, traducidos a muchos idiomas.
Las exposiciones en el Encuentro en el Luna Park
La idea del amor y de una renovación “pentecostal” estuvo presente especialmente en el discurso del padre Ranero Cantalamessa: “Si todas las biblias del mundo desaparecieran y quedara solamente una línea para ser leída, ‘Dios es Amor’ es la frase resumidora. Toda la Biblia está ahí. El Espíritu Santo no es una idea de la realidad, es la realidad. Los cristianos queremos experimentar un nuevo Pentecostés. Dios es Amor. Estar llenos del Espíritu Santo es estar llenos de Dios. ¿Por qué nos creó Dios? Porque nos amaba. ¿Y por qué la encarnación? Porque Dios nos ama tanto que nos manda a su hijo por amor. Jesús es Dios, que nos ama de manera humana. En sus ojos, la gente de su tiempo sintió el amor de Dios. No se ama a Dios en abstracto. Jesús es el objeto directo del amor de Dios.”
A su vez el pastor Carlos Mraida (uno de los coordinadores del Consejo de Pastores de la Ciudad de Buenos Aires y pastor de la “Iglesia del Centro”) volvió sobre el tema de la renovación, desde otro ángulo: “Dios quiere hacer algo nuevo en esta ciudad y en esta Nación. Que los cristianos seamos militantes por la vida, la justicia y la equidad. Que seamos la voz de los que no tienen voz ni derecho a la vida. El Evangelio no se avergüenza ante el sistema que dice que la fe ya fue. Que ya no hay lugar para la fe”.
En otro pasaje, Mraida acentuó el enfoque escatológico: “Dios nos dio los ojos de la Promesa. Ojos proféticos. Leemos la historia desde el final para acá. Nosotros conocemos el final de la película. Dios es nuestra última esperanza porque somos su primer amor”.
Jorge Mario Bergolio, por entonces Arzobispo, fue ovacionado cuando se aprestó a hablar y colocó el acento en lo que sería más tarde un eje de sus apariciones públicas después de ser nominado Sumo Pontífice: “Jesús pasó más que nada su tiempo en las calles. El sigue pasando en medio nuestro. La gente no dejaba pasar oportunidad de estar con Jesús. De tocarlo, de apretujarlo, de recibir de él. No le tengo miedo a los que combaten a Jesús, porque ellos ya están vencidos. Le tengo más miedo a los cristianos distraídos, dormidos, que no ven a Cristo pasar. Hemos perdido dos cosas: la capacidad de asombrarnos ante las palabras del Señor. Estamos atiborrados de noticias que van dejando de lado la buena noticia. Hemos perdido la ternura. Jesús se acercaba a la llaga humana y la curaba. Recuperemos esas dos características: no nos acostumbremos a ver al enfermo, al hambriento sin asombro y sin ternura”.
Jorge Himitian (pastor de la congregación evangélica “Comunidad Cristiana – Condarco” y uno de los coordinadores del Consejo de Pastores de Buenos Aires) leyó ante la multitud la Declaración Común del Sexto Encuentro Fraterno, un documento difundido en cada edición de las reuniones masivas de CRECES: “El Espíritu Santo abrió nuestros ojos espirituales, y comprendimos cosas muy simples pero grandiosas. Cosas muy conocidas pero a la vez ignoradas. Comprendimos que la iglesia es más que un edificio material donde se rinde culto a Dios. Todos los que somos hijos de Dios, somos por lo tanto, hermanos. Cristo fundó una sola Iglesia, y quiere que su iglesia manifieste en el mundo la unidad y la santidad que caracterizan a Dios”.
Las exposiciones en la Conferencia de Prensa
Posteriormente hubo una Conferencia de Prensa, con forma de preguntas y respuestas, de la que participaron Norberto Saracco (pastor de la “Iglesia Buenas Nuevas”, rector del Instituto Teológico FIET y uno de los coordinadores del Consejo de Pastores de Buenos Aires), el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, como hemos dicho antes,  y el padre Fernando Gianetti, Párroco de N.S. de la Misericordia de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Responsable de la Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso del Arzobispado de Buenos Aires.
El padre Raniero dijo lo que significaba para él este encuentro de CRECES en el Estadio Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires y volvió sobre términos-clave de las exposiciones aquí citadas, la renovación espiritual de Pentecostés y la profecía, e incluyó el tema del fundamentalismo, como una especie de frente opositor. Los siguientes son tramos seleccionados de la Conferencia de Prensa: “Yo lo he dicho en presencia del Papa, que lo que he visto en Buenos Aires es algo pionero: son cristianos que expresan su fe en conjunto. Católicos y evangélicos, sin divisiones. Esta expresión es como el Pentecostés. Los cristianos deben vivirlo así: como un nuevo Pentecostés”. “La Iglesia está siguiendo en forma muy atenta lo que está ocurriendo en Buenos Aires. Atentos a este signo, que creo yo, es un signo profético de los nuevos tiempos”.  “Así lo he expresado el viernes último, durante una meditación en presencia del Papa Benedicto XVI. Esta es la forma de alejar el fundamentalismo religioso: cristianos que se abrazan, que se encuentran a compartir su fe”.
En otro pasaje de su intervención en la Conferencia de Prensa volvió sobre el fundamentalismo con estas palabras y un giro más enfático: “Yo he mencionado en una meditación que le di al Papa Benedicto XVI precisamente lo que había vivido la última vez acá en el encuentro acá en Argentina. Hablé de la Nueva Evangelización que hubo en la historia de la Iglesia. Una, la evangelización de América Latina en el siglo XVI. Hablando de la evangelización hablé de los problemas actuales y mencioné este encuentro, de esta conversión que es un signo tremendo, hacia una comunión, una colaboración y dije en esa ocasión que me parece que este es el signo profético del porvenir, y es la manera de aislar los grupos fundamentalistas, polémicos y agresivos, la verdadera forma de dialogar entre los que ponen en el centro a Jesús y no a su Iglesia o denominación o su persona”.
El pastor Norberto Saracco, respondiendo a una pregunta a su vez volvió sobre el aspecto testimonial de la vida del cristiano: “Creo que la mejor manera de transmitir la fe es a través de una vida que refleje la fe. Me parece que todos coincidimos en que estamos cansados -y los jóvenes mucho más cansados- de mensajes huecos, de mensajes con palabras espirituales que, la verdad, no reflejan nada. Cansados de ver nuestras propias contradicciones permanentes, decir que creemos semejantes cosas y después vivimos de otra manera. Yo creo que la mejor manera de predicar en este tiempo y la mejor manera de que se acerquen a la fe, en especial los jóvenes, es que quienes vivimos en la fe tengamos vida coherente con lo que creemos, es una cuestión de coherencia. Esto no es nuevo, esto aparece en el propio evangelio cuando Jesús dice que seamos luz del mundo, la luz no está para esconderse. Entonces son distintas imágenes, que lo que quiere decir en última instancia es que la predicación más fuerte es la de nuestra vida, y creo que el llamado hoy a los cristianos es vivir una vida revitalizada en su fe en buen sentido, no en un fanatismo o cosas por el estilo, una fe coherente que se exprese cada día”.
El padre Gianetti, respondiendo a otra pregunta sobre la cual intervino primero el padre Raniero Cantalamessa, enfatizó la cuestión de la comunidad espiritual inter-religiosa, referida a católicos y evangélicos: “Si me permiten continuar lo del padre, compartimos en común la fe en Jesucristo que nos revela Dios como padre e hijo del Espíritu Santo. Creemos en el hijo de Dios nacido por la gracia del Espíritu Santo y la Virgen María, creemos en la misma Biblia, usamos la misma Biblia excepto por algunos libros del Antiguo Testamento. Compartimos el Bautismo, los siete primeros Concilios y tenemos mártires comunes”.
Aunque Gianetti no habló del fundamentalismo, seguidamente hizo una mención implícita a los perseguidores de los cristianos, que podrían incluir a los fundamentalistas, frente a los cuales los cristianos (en mi libre interpretación y sin usar las palabras de Gianetti) podrían conformar una especie de frente común: “Los cristianos son matados porque son cristianos, no por la denominación. En este momento los cristianos son las personas más perseguidas en el mundo. Quise decir esto para que se hable más de lo que nos une que lo que separa, estos son los núcleos fuertes de la unión”.
El encuentro de CRECES reflejado en un libro
La periodista Evangelina Himitián (hija del pastor Jorge Himitián, al que nos hemos referido aquí por su intervención en el VI Encuentro), publicó un libro titulado “Francisco, el Papa de la gente” (Buenos Aires, Aguilar). En el capítulo X, titulado “Un hombre de todas las religiones”, le dedicó un considerable espacio a las relaciones entre evangélicos y católicos auspiciadas por Jorge Mario Bergoglio y se refirió especialmente a la experiencia de los encuentros de CRECES (páginas 241-244). Allí resaltó el rol de Bergoglio: “En octubre de 2012, unas seis mil personas participaron del Sexto Encuentro Fraterno de Comunión Renovada de Católicos y Evangélicos en el Espíritu Santo (CRECES), del que Bergoglio fue mentor y garante. Sin que existiera diferencia entre pastores y sacerdotes, entre evangélicos o católicos, sino simplemente como hermanos, participaron del evento que tuvo por orador principal al padre Raniero Cantalamessa, el predicador de la Casa Pontificia, que viajó exclusivamente desde el Vaticano, para sumarse a esta experiencia. Bergoglio estuvo entre la multitud como un fiel más. Tomó mate, comió empanadas y cuando le llegó el turno de transmitir su mensaje, recibió una larga ovación”.
Un pasaje del libro (p. 244) deja entrever lo que parecería una suerte de “desclasificación de los evangélicos de la zona del estigma” o de los suburbios del cristianismo donde solían ser clasificados también como “sectas” –e inclusive sectas del imperialismo–[2]:
Al día siguiente  de ser nombrado papa, Francisco llamó a una colaboradora cercana, que ha sido una de las promotoras de los encuentros entre católicos y evangélicos. “Le quiero agradecer lo que está haciendo por la Iglesia con sus hermanos ‘los herejes’”, le dijo con toda ironía.
Algo significativo en este caso es el hecho de que el libro de Evangelina Himitian, publicado por Aguilar, un sello editorial de prestigio, se sitúa entre los varios que ya para el mes de julio del 2013, a cuatro meses de la asunción de Francisco Bergoglio como Papa, aparecieron en el mercado editorial de Buenos Aires. De Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, “El Papa Francisco: conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio” (Ediciones B). De Mariano de Vedia, “Francisco, el Papa del pueblo” (Planeta). De Mario Escobar, “Francisco: el primer Papa Latinoamericano (Océano). Del mismo Jorge Mario Bergoglio, “Nuestra fe es revolucionaria” (selección de textos de Bergoglio siendo Arzobispo y luego papa, por Claudia Carbajal; introducción y compilación integral Virginia Bonard, editorial Planeta). De Jorge Bergoglio y el rabino Abraham Skorka, “Sobre el Cielo y la Tiera” (Sudamericana).  Luego en agosto surgieron otros libros en Buenos Aires. De Jesús María Silveyra, “Francisco, un signo de esperanza” (Lumen). Del filósofo Alberto Methol Ferré y Alver Metelli, “Francisco. El Papa & el filósofo”(Biblos), un trabajo mayormente teórico de contextualización histórica y filosófica.
La visita al papa
El 29 de mayo de 2013 los seis pastores evangélicos más involucrados en este acercamiento al catolicismo en sus formas carismáticas, visitaron al papa Francisco en la residencia de Santa Marta en el Vaticano.
Pero el fenómeno de aproximación constituido por los encuentros de CRECES no alcanza una difusión predominante en el ámbito de las iglesias evangélicas. Y fuera de ellas no alcanza una magnitud significativa como para  modificar el estatus asimétrico de la Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas en el sistema jurídico argentino, que le brinda un sitio especial a la primera. Se trata de asimetrías por otra parte reforzadas desde lo no-jurídico por el capital simbólico de la Iglesia Católica que surge de su intenso involucramiento con la sociedad, la cultura y las instituciones, y con los problemas de injusticia socioeconómica que victimizan a los más pobres.
Por otra parte, si buscamos un acercamiento lo más objetivo posible al tema, es necesario tener en cuenta asimismo, que la visita de los pastores en el Vaticano (e implícitamente la participación en el encuentro de CRECES en el Luna Park) fue criticada por dirigentes del sector pentecostal, muy numeroso en el campo evangélico. El VI Encuentro también fue señalado desde algunos católicos, aunque con muy pocas pero incisivas palabras, como una forma de apostasía: “una apostasía con creces”.
Querría describir estas críticas pero no hay espacio ya en este artículo. Por este motivo, le dedicaremos un siguiente texto.

[1] Ésta y todas las citas textuales que veremos a continuación proceden todas de Consejo CRECES,  http://www.infocreces.com.ar
[2] Para poner en contraste estos datos el lector puede encontrar amplia información acerca de la clasificación de las iglesias evangélicas, sobre todo las de tipo pentecostal, en el paquete de las sectas del imperialismo de la “Revolución Neoconservadora de Reagan” en mi libro “Ciudadanos de dos mundos. El movimiento evangélico en la vida pública argentina 1980-2001”, publicado por la UNSAM EDITA, sello editorial de la Universidad Nacional de San Martín, a fines del año 2009. En ese libro analizo la construcción del estigma.


*Hilario Wynarczyk, es doctor en sociología y profesor de la Universidad Nacional de San Martín, UNSAM, en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Reconocido como el sociólogo que más exhaustivamente ha estudiado a los evangélicos y en particular a los pentecostales en la Argentina, escribió dos libros que condensan los principales resultados de sus investigaciones sobre los temas de esta nota: “Ciudadanos de dos mundos. El movimiento evangélico en la vida pública argentina, 1980-2001” (UNSAM Edita, sello editorial de la Universidad Nacional de San Martín, 391 páginas) y “Sal y luz a las naciones. Evangélicos y política, 1980-2001” (Instituto Di Tella y Siglo XXI Iberoamericana, 222 páginas).
 
Fuente: Lupaprotestante, 2013.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Bergoglio versus ‘Página 12’

Por. Leopoldo Cervantes-Ortiz, México*  
El Vaticano denunció una “campaña difamatoria bien conocida” por parte de “una izquierda anticlerical”, con lo que, sin mencionarlo por su nombre, se acusaba indirectamente al diario Página 12.  En los momentos más saturados de información por la cercanía del acontecimiento y mucho antes de que comenzaran a apagarse los ecos del nombramiento del cardenal Jorge Mario Bergoglio en Roma para que todo volviera a la “normalidad”, un episodio que llamó poderosamente la atención en todo el mundo fue la conferencia de prensa presidida por el vocero del Vaticano Federico Lombardi el viernes 15 de marzo para aclarar la actuación del nuevo papa durante sus días de superior jesuita en la época de la dictadura militar.
Allí, se denunció una “campaña difamatoria bien conocida” por parte de “una izquierda anticlerical”, con lo que, sin mencionarlo por su nombre, se acusaba indirectamente al diario Página 12 , que había publicado diversas informaciones sobre las acciones de Bergoglio en relación con el secuestro de dos sacerdotes jesuitas. “(Las denuncias) son hechos antiguos no probados y a la vez con una fuerte carga ideológica”, afirmó Lombardi. [1] El comunicado agrega: “La campaña contra Bergoglio es bien conocida y data de hace varios años. Es llevada adelante por una publicación que realiza campañas calumniosas y a veces difamatorias. El carácter anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones contra Bergoglio es bien conocido y obvio”. [2]
Al día siguiente de la citada conferencia de prensa, el periódico reaccionó con un par de textos que responden enérgicamente a las acusaciones vaticanas: “Una desmentida que no alcanza a desmentir”, de Eduardo Febbro, y “Papas”, de Luis Bruschtein.
El primero señala: “El afable portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, barrió con un revés de la mano los indicios y sospechas que pesan sobre la Iglesia y el papa Francisco, a propósito de su actuación blanda durante la última dictadura argentina. […] Defendiendo al Papa, Lombardi extendió su argumento al resto de la Iglesia como si ya no estuviese más que probada la implicación de la jerarquía católica argentina y vaticana en el ocultamiento de las violaciones a los derechos humanos y la colusión con los crímenes de la dictadura”. [3]
El segundo es muy incisivo:
Hay algo desproporcionado en tener un papa argentino, es algo que impresiona y no deja de sorprender. Y también es desproporcionada la conferencia de prensa del Vaticano contra Página/12. Todo parece llevado a una escala casi galáctica. […]
En realidad, no se trata de una izquierda anticlerical —seguramente en el diario habrá más de uno—, sino de dos sacerdotes jesuitas que fueron secuestrados y torturados durante la dictadura, y ya en democracia hicieron esas denuncias, a las que se sumaron los familiares de otros laicos, militantes cristianos, que fueron secuestrados en esa oportunidad, la mayoría de los cuales continúan desaparecidos. […]
En todo caso, la actuación del entonces jefe de los jesuitas, Jorge Bergoglio, se encuadró en la actitud de toda la cúpula de la Iglesia, en este caso sí de complicidad con los jefes militares, al aceptar calladamente la práctica de horror y exterminio que estaban llevando a cabo.
Todas estas situaciones fueron publicadas por Página/12 y afirmar que se trata de una “campaña de desprestigio” orquestada por “una izquierda anticlerical” constituye una pobre defensa. No se trata de un argumento sostenido con pruebas que puedan demostrar que no ocurrieron los hechos cuyo relato les ofende. Después de la dictadura, la Iglesia argentina quedó “en capilla”, como se suele decir. […]
En ese sentido no ha sido la decisión más feliz del nuevo papa Francisco encarar su relación con los derechos humanos como jefe de la Iglesia con esta desmentida pobre, que además no desmiente nada sino que agrede al mensajero, al medio que publicó una información que no estaba oculta, sino que ningún otro quiso publicar. Estaríamos fritos si hablar de los derechos humanos fuera solamente una prerrogativa de sectores de izquierda anticlerical. Desde el punto de vista del desarrollo histórico de este país, los derechos humanos pasaron a tener una importancia fundamental y les fue mal a los que intentaron negar esta realidad, en especial a la Iglesia argentina, que tendría que haber ocupado el mismo lugar que ocupó la Iglesia de Chile en este aspecto. Si fue un error, nunca es tarde para subsanarlo.[4]
Quien escribe esto se dio a la tarea de recopilar los artículos y notas publicados por dicho periódico bonaerense (un expediente de más de 100 páginas), para constatar la manera en que un medio informativo del propio país de Bergoglio fue capaz de transmitir, valientemente y con una búsqueda incesante de la objetividad, ausente en otros espacios, los aspectos más controvertidos y visibles del nombramiento. Página 12, en ese sentido, ha manifestado la misma postura crítica y fruto de un análisis muy contextual de los sucesos ligados a la figura de Bergoglio. Paso a reseñar brevemente el pulso informativo con que este diario siguió los acontecimientos incluso antes del nombramiento del cardenal.
Martín Granovsky escribió “Papa de Sudamérica, no gracias”, un texto en donde revisa a los candidatos de la región, sin mencionar siquiera a Bergoglio. Sus palabras son duras: “Un papa latinoamericano como el brasileño Odilo Scherer o como el argentino Leonardo Sandri, ex auxiliar del secretario de Estado Angelo Sodano, virtual primer ministro de Juan Pablo II, no suenan como la mejor ayuda para separar del todo a la Iglesia, o a las iglesias, respecto del Estado, y tampoco parece que fueran a obrar de estímulo para los cambios que se producen en los dos grandes países de Sudamérica desde 2003. Ojalá que ningún cardenal de América latina llegue a Papa”.
Ya sabido el nombramiento, Fernando Cibeira publicó el 14 de marzo “Errar es divino” , que también insiste en el pasado oscuro de Bergoglio. El mismo día, Horacio Bervitzky, quien le ha dado seguimiento a la polémica del trato del cardenal con la dictadura, incluso con un libro dedicado al tema (La mano izquierda de Dios. La última dictadura (1976-1983), escribió “Un ersatz”, que señala irónicamente la posibilidad de que en su nuevo puesto Bergoglio sea capaz de “apostrofar a los explotadores y predicar mansedumbre a los explotados”. Y añade: “Su biografía es la de un populista conservador, como lo fueron Pío XII y Juan Pablo II: inflexibles en cuestiones doctrinarias pero con una apertura hacia el mundo, y sobre todo, hacia las masas desposeídas. Cuando rece su primera misa en una calle del trastevere o en la stazione termini de Roma y hable de las personas explotadas y prostituidas por los poderosos insensibles que cierran su corazón a Cristo; cuando los periodistas amigos cuenten que viajó en subte o colectivo; cuando los fieles escuchen sus homilías recitadas con los ademanes de un actor y en las que las parábolas bíblicas coexisten con el habla llana del pueblo, habrá quienes deliren por la anhelada renovación eclesiástica. En los tres lustros que lleva al frente de la Arquidiócesis porteña hizo eso y mucho más. Pero al mismo tiempo intentó unificar la oposición contra el primer gobierno que en muchos años adoptó una política favorable a esos sectores, y lo acusó de crispado y confrontativo porque para hacerlo debió lidiar con aquellos poderosos fustigados en el discurso”.
Washington Uranga, a su vez, se refiere a él como un estratega político y, en otro texto, como “administrador ordenado”. En esa línea, Pedro Lipcovichentrevista al sacerdote Eduardo de la Serna, quien habla también de sus movimientos políticos y su muy adecuado manejo del poder. De la Serna también se expresó con dureza: “Bergoglio tiene aspectos muy negativos. En el tema derechos humanos, pesa sobre él la sombra de los dos jesuitas desaparecidos en la ESMA: hay firmes sospechas de que participó activamente en eso, tal como se detalló en notas periodísticas de Horacio Verbitsky (en Página/12 ). Esto no parece haberles importado a los cardenales. Tampoco vamos a esperar que Bergoglio aliente la Teología de la Liberación. Pero, sin embargo, en la diócesis de Buenos Aires ha sabido ser pastor. Después de arzobispos que eran “príncipes de la Iglesia” como Caggiano, Aramburu o Quarracino, Bergoglio está dispuesto a acercarse a la gente: ha lavado los pies de enfermos de sida, de embarazadas en la Maternidad Sardá, bendijo a cartoneros en plaza Constitución. Son cosas positivas, después de un papa tan lejano como Benedicto XVI, que nunca vio un pobre en su vida. Políticamente, Bergoglio viene de la agrupación peronista Guardia de Hierro; a diferencia de Aguer, es capaz de tomar mate con la gente, insiste en que los curas vayan a los barrios, pone curas villeros. Ahora habrá que prestar atención a dos cosas. Una: a quiénes nombrará Bergoglio en la curia vaticana, que es un antro mafioso; suele pasar que inicialmente se confirmen los que están, pero puede ser que lentamente empiece a haber cambios. La segunda cuestión es quién será designado arzobispo de Buenos Aires: es de esperar que Héctor Aguer haya concluido su carrera eclesiástica” .
El paquete informativo del jueves 14 de marzo lo completaron una entrevista al embajador argentino en El Vaticano, Juan Pablo Cafiero, la pregunta de Martín Granovsky, cuestionando las poses iniciales de Bergoglio: “¿Alcanza con ser sencillo?”, y las observaciones de Mariana Carbajal sobre los eventuales cambios en la Iglesia católica, así como los “discursos de la santa crispación”, es decir, los virulentos ataques del cardenal argentino a decisiones gubernamentales recientes.
Pero el panorama periodístico es mucho más amplio, por lo que continuaremos esta revisión.
Todo empezó, recientemente, con la nota de primera plana del 27 de mayo del año pasado (acompañada de una foto en la que Videla recibe la hostia de manos de un obispo) sobre el hecho de que la Iglesia Católica argentina reconoció ante la justicia que por lo menos desde 1978 sabía que la dictadura asesinaba a los desaparecidos. Luego, con notable clarividencia, el mismo día de la ascensión de Bergoglio, y con una portada dedicada a la condena perpetua para Reynaldo Bignone, último presidente de la dictadura,

[1] “El Vaticano denunció una ‘campaña difamatoria’ contra Bergoglio”, en Página 12, 15 de marzo de 2013, www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-215879-2013-03-15.html . [2] “El texto del comunicado del Vaticano”, en Página 12, 16 de marzo de 2013, www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-62832-2013-03-16.html . Cf. Alejandro Gutiérrez, “Deslinda el Vaticano a Bergoglio de la dictadura argentina”, en Proceso, México, 15 de marzo de 2013, www.proceso.com.mx/?p=336310&utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+revista_proceso+(Revista+Proceso) . [3] E. Febbro, “Una desmentida que no alcanza a desmentir”, en Página 12, 16 de marzo de 2013, www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-215950-2013-03-16.html [4] L. Bruschtein, “Papas”, en Página 12, 16 de marzo de 2013, www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-215951-2013-03-16.html.

*Autores:Leopoldo Cervantes-Ortiz

©Protestante Digital 2013

sábado, 16 de marzo de 2013

HABEMUS PAPAM: ES ARGENTINO ¿EN QUE NOS BENEFICIARA UN PAPA LATINOAMERICANO?

Por. Luis Eduardo Cantero, Argentina*
El miércoles 13 de marzo me levanté con la expectativa de saber quién sería el nuevo Pontífice. Me preguntaba ¿será un africano, asiático, norteamericano, español o latinoamericano? Pensé en este último porque los medios anunciaban por doquier a los brasileños. Nada decían de los dos argentinos, ecuatoriano y mexicano. Dije seguro será un brasileño, ¡qué bueno sería! ¿En que nos beneficiará un Papa latinoamericano?
Mientras seguíamos las noticias por los diferentes medios, todo era tranquilo en nuestra Argentina. La Plaza de Mayo como siempre convulsionada por turistas, gentes laburantes y orantes. Pero, eso sí pendiente de quien sería el nuevo Papa.  Nadie se esperaba, ni los mismos argentinos (as) creían que tal vez, aquel cardenal sencillo que atravesaba la Plaza de mayo para comprar el diario, tomar un café o conversar con cualquiera que se le  cruzaba en su camino. 
Yo varias veces me  lo encontré en el subte de la línea A, pues era  mi rutina  caminar hacia la Plaza de mayo.  Varias veces lo vi atravesar esa Plaza con su diario. Nunca pensé que ese hombre tan sencillo, de perfil bajo y que está implicado en la desaparición de dos sacerdotes en la época de la dictadura; pudiera ser el nuevo pontífice, cuando escuchaba el anuncio de: « Habemus Papam: Eminentissimum ac reverendissimum Dominum Georgius Marius, Dominum Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinalem Bergoglio, Qui sibi nomen imposuit Franciscus»
Me quedé sorprendido, ¿no puede ser?, ¡un Papa argentino:Bergoglio!, ahora Francisco.  Nadie en ese momento se preguntó por el nombre, ni se sabe del motivo de su elección. Solo hubo felicidad del pueblo argentino y latinoamericano. Pues, por primera vez tenemos un Papa americano, sobre todo  latinoamericano, nacido en el lugar más lindo de nuestra América latina: Argentina.  Una nación hermosa, bendita, que en su seno han surgido grandes personajes: como Gardel, Borges, Diego Armando Maradona, Messi, Reina y nos faltaba un pontífice…
Aunque nadie se haya preguntado por la elección del nombre, yo si lo pensé, a que Francisco se refiere, pues dentro de la lista de santos de la iglesia católica romana hay otros Franciscos, como San Francisco de Borja,  Francisco de Asís,  el de los pobres, de una vida sencilla, austera. O a Francisco Javier, el santo español, patrono de los misioneros; quien fue compañero de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Su ministerio pujante fue la evangelización en la India y Japón. Creo que nuestro Pontífice nos debe dar razones del nombre que ha elegido, pues dependiendo de la elección sabemos cuál será su misión de su pontificado.
Mientras aguardamos por su  explicación. Me pregunto ¿Qué podemos esperar de un Pontífice latinoamericano? ¿Restaura  la iglesia católica romana? ¿Cuál será el rol de la mujer en la iglesia? ¿Qué lugar ocupará el ecumenismo y el dialogo con otras religiones no cristiana? ¿Intercederá por el problema de las Malvinas? ¿Permitirá a los homosexuales al santo ministerio? Pues, antes de ser nombrado Papa, dejó ver su postura con respecto a las leyes del matrimonio igualitario y la de identidad de género y alertó: “No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios”.
Según lo anterior,  nos deja claro que nuestro Pontífice latinoamericano se alineará a  las líneas más conservadoras de los que lo han nombrado; cumplirá el sueño de seglares y laicados que piden por una iglesia abierta e inclusiva o seguirá los ideales de su  santo de devoción… El tiempo nos dirá que opción tomó y veremos en que nos ha beneficiado haber tenido un pontífice latinoamericano.
*Luis Eduardo Cantero, pastor, Teólogo, Filósofo y Docente universitario. Doctorando en Historia de América Latina por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España.