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miércoles, 12 de septiembre de 2012

Educación teológica para el camino

Por. Carlos Martínez García, México*
El caminar diario siguiendo a Jesús, de forma personal y comunitaria, ilumina el conocimiento que tenemos de la fe, al tiempo que esta fe demanda, y produce, más conocimiento del centro de la revelación: Jesús el Cristo.
Agradable sorpresa conocer lo que están haciendo en España los anabautistas respecto a la educación teológica. Lo publicado por Protestante Digital acerca de la experiencia, objetivos y logros del Centro Teológico Kenosis (CTK), nos refuerza en proseguir a quienes en México estamos impulsando el Centro de Estudios Anabautistas.
El modelo clásico de seminario teológico tiene su lugar, en el que los estudiantes se dedican a estudiar de tiempo completo o casi, pero tenerle como única opción para prepararse para el ministerio cristiano necesariamente deja fuera a la mayoría de los creyentes de la iglesias evangélicas.
El reto es organizar proyectos que sean flexibles y ofrezcan alternativas a hombres y mujeres que desean crecer en el conocimiento de su fe, pero que no pueden dedicarse por entero durante algunos años a los estudios bíblico-teológicos .
Coincido con el doctor Antonio González, director de estudios del CTK, cuando sostiene que “ Percibimos la necesidad de las iglesias de una formación ofrecida no solamente para los líderes, sino que todo el pueblo de Dios pueda acceder desde donde esté y con los recursos que tiene al estudio de la Biblia ”. Si creemos en el sacerdocio universal de los creyentes, entonces debemos construir opciones educativas y de discipulado que den forma pedagógica a la convicción de que la comunidad cristiana es un espacio de continuo aprendizaje/enseñanza/aprendizaje.
El caminar diario en el seguimiento de Jesús, de forma personal y comunitaria, ilumina el conocimiento que tenemos de la fe, al tiempo que esta fe demanda, y produce, más conocimiento del centro de la revelación: Jesús el Cristo .
Bien dice la Palabra que una de las funciones del Espíritu Santo es recordarnos todo lo que Jesús enseñó (Juan 14:26). Pero, ¿acaso no debemos saber algo para, posteriormente, recordarlo? Si no leemos, o en palabras de Jesús escudriñamos, la Biblia entonces será poco lo que podamos recordar. Es necesaria la articulación entre lo que hemos ido acumulando del conocimiento de Las Escrituras y la acción del Espíritu Santo que nos refresca lo guardado en nuestra mente, alma y corazón.
Ante la pregunta que le hace un maestro de la Ley acerca de cómo tener vida eterna, Jesús le recuerda que desde mucho tiempo atrás la misma Ley había dejado en claro el corazón de lo que demandaba el Señor a su pueblo . El resumen de esa demanda está en la expresión Shema Israel (escucha Israel), citada en Deuteronomio 6:4. Hay que escuchar cuidadosamente lo que el Señor busca transmitirnos y ponerlo en práctica. Es decir, nuestras prácticas educativas, las de discipulado, deben estar modeladas por la Palabra y no por contenidos y estrategias populares en determinados tiempos .
En Mateo 10:37-40 Jesús por un lado reafirma la Shema (Deuteronomio 6:4-5), por otro la expande al subrayar que el amor al Señor está íntimamente ligado al amor y servicio al prójimo : “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente. Éste es el primer y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: Ama a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas”. El conocimiento tiene que desembocar en principios éticos, en acciones que externan un cuerpo de creencias.
Lo que Jesús afirma lo hace en el espíritu del conocido como Sermón del Monte. Lleva más allá lo prescrito en la Ley en cuanto a las responsabilidades de quienes son parte del pueblo de Dios . La relación espiritual con Dios ineludiblemente debe evidenciarse en una espiritualidad que se esfuerza por sembrar la justicia y la paz en cada área de las relaciones humanas. Porque Jesús vino a crear una nueva humanidad mediante su ejemplar ministerio de reconciliación y paz (Efesios 2:15-17). En consecuencia nosotros debemos hacer nuestro ese mismo ministerio.
De la enorme riqueza neotestamentaria sobre los siguientes pasos a dar una vez que hemos decidido reconocer y seguir a Jesús como Salvador y Señor, mencionamos solamente dos citas. La primera es 2 Pedro 3:18 , en la que leemos: “Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.
En la misma línea va Colosenses 1:9-11 , donde Pablo ora por la comunidad cristiana en Colosas y les da a saber que intercede ante el Señor para que “les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder”.
No debemos separar la aprehensión intelectual de la fe de la obediencia a los preceptos del Señor . El apóstol Pablo lo sintetiza bien cuando escribe a los cristianos colosenses que es imprescindible “crecer en el conocimiento de Dios”, lo que “implica dar fruto en toda buena obra”. Conocimiento y obediencia tienen que desarrollarse en el seguimiento de Jesús, en el seguir las huellas del “camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6).
En el Centro de Estudios Anabautistas nos hemos beneficiado de un cúmulo de materiales originados en distintos lugares que nos permiten diseñar un buen número de cursos, compartir con quienes se inscriben al programa variados artículos, bibliografía y sitios web que deben estudiar antes de las sesiones en las que se dialoga sobre lo investigado. Porque nos esforzamos en involucrar activamente al estudiantado en la materia en turno. El docente conoce el tema que está impartiendo, pero no tiene a los participantes en el curso como meros espectadores que consumen lo que les enseña, sino que estimula y enriquece los descubrimientos del grupo.
Encuentro, seguimiento, caminar con Jesús junto con otros y otras que han decidido dar pasos en pos de Él, son claves hermenéuticas y epistemológicas en nuestro programa de formación teológica . En esto coincidimos plenamente con lo que están forjando en el CTK.
Compartimos a cabalidad la observación de Antonio González, en el sentido de que premisas que para otras tradiciones eran marginales para nosotros son centrales : “Cosas que en principio fueron rechazadas, como por ejemplo, la importancia del encuentro personal con Cristo -que en el XVI a algunos le sonaba a mística-, o la importancia del seguimiento de Cristo, la importancia de la comunidad, el pacifismo de Jesús, o la importancia de los dones del Espíritu Santo... Son conceptos que han ido calando hasta ser patrimonio del cristianismo evangélico y que fueron novedades anabautistas”.
Un corazón encendido que busca explicar, interpretarles y trasmitirles a otros la causa del fuego cardiaco, es lo que deseamos potenciar. Estamos convencidos de que la tarea intelectual de los cristianos debe tener como marco no la frialdad academicista ni la torre de marfil individualista, sino el camino que se anda en la compañía de los hermanos y hermanas en la fe. Nuestro llamado es para que seamos “plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo” (Efesios 3:18).

Autores: Carlos Martínez García

©Protestante Digital 2012

lunes, 10 de septiembre de 2012

Grandes mitos sociales del mundo moderno. Descartes: Dudo luego existo

Por. Antonio Cruz Suárez, España*

El primer fundamento de la filosofía cartesiana se resume en una breve y famosa frase: cogito ergo sum (pienso, luego soy o existo).
La primera actitud que caracterizó el pensamiento de Descartes fue la desconfianza hacia sus propios sentidos ya que éstos, según él, podían engañarle o deformar la realidad. En sus Meditaciones metafísicas escribió: “Todo lo que he tenido hasta hoy por más verdadero y seguro lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos; ahora bien: he experimentado varias veces que los sentidos son engañosos, y es prudente no fiarse nunca por completo de quienes nos han engañado una vez” (Descartes, 1997: 126). ¿Cómo reconocer la diferencia entre el sueño y la vigilia? ¿Quién puede asegurar que la propia existencia humana no sea más que una ilusión o una alucinación? ¡Todo lo que se considera real podría ser un puro engaño! ¿Cómo estar seguros? Aquí el filósofo apeló a la existencia de Dios y sugirió que tal incertidumbre sólo tendría sentido en el supuesto de que el Creador hubiera hecho al hombre en un estado de radical equivocación. Pero un error de estas características sería incompatible con la bondad y sabiduría divinas. No resultaría concebible, por tanto, que fuera Dios el que engañara deliberadamente al ser humano. “Reconozco, además, por propia experiencia, que hay en mí cierta facultad de juzgar o discernir lo verdadero de lo falso, que sin duda he recibido de Dios, como todo cuanto hay en mí y yo poseo; y puesto que es imposible que Dios quiera engañarme, es también cierto que no me ha dado tal facultad para que me conduzca al error, si uso bien de ella” (Descartes, 1997: 164). Luego, si no se trataba Dios ¿quién podría ser tal engañador?
Descartes recurrió a la hipótesis del genio maligno y dijo: “Supondré, pues, no que Dios, que es la bondad suma y la fuente suprema de la verdad, me engaña, sino que cierto genio o espíritu maligno, no menos astuto y burlador que poderoso, ha puesto su industria toda en engañarme” (Descartes, 1997: 130). Las artimañas de este hipotético genio maligno encarnan y representan la duda profunda que anidaba en el alma de su creador: ¿es posible la ciencia? ¿se puede llegar a conocer la realidad? ¿es acaso el universo algo incognoscible que escapa a la razón humana? ¿vivimos en un mundo irracional y absurdo? Descartes inventó su genius malignus precisamente para que le formulara todas estas preguntas y, por último, las respondió afirmando la racionalidad del conocimiento. Si Dios existe y ha dotado de razón a la criatura humana, entonces es posible llegar a conocer verdaderamente la realidad.
El primer fundamento de la filosofía cartesiana se resume en una breve y famosa frase: cogito ergo sum, (pienso, luego soy o existo).
“ Pero advertí luego que, queriendo yo pensar, de esa suerte, que todo es falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese alguna cosa; y observando que esta verdad: “yo pienso, luego soy”, era tan firme y segura que las más extravagantes suposiciones de los escépticos no son capaces de conmoverla, juzgué que podía recibirla, sin escrúpulo, como el primer principio de la filosofía que andaba buscando ” (Descartes, 1997: 68).
La existencia y realidad del individuo que piensa es la primera verdad para el filósofo. Se existe en tanto se duda, es decir, se piensa. La máxima cartesiana puede entenderse también como: “dudo, luego existo” porque sólo puede dudar quien es persona. El ser humano es una cosa que piensa y, por lo tanto, es entendimiento, razón y espíritu. Se podría llegar a dudar de todo, menos de la propia vida del pensador.
La mayor inspiración de Descartes es lo que se conoce como el “principio de la unidad de la razón”. Aquello que, en realidad, uniría e igualaría a todos los seres humanos sería su capacidad reflexiva. La razón se concebirá así como la sustancia fundamental de la persona que haría iguales a todos los hombres. Algo único y universal que consistiría en juzgar correctamente y saber distinguir lo cierto de lo falso. Pero si para los antiguos filósofos estoicos la razón era de naturaleza divina y los hombres sólo podían participar de ella en la medida en que Dios lo permitía, para Descartes la razón sería una cualidad específica del ser humano y su primer fruto debía ser la ciencia, en particular las matemáticas.
Aquí encontramos ya la primera grieta de separación con el pensamiento anterior y el principio que conduciría a la autonomía total del individuo. Esta racionalidad le llevó a deducir una física mecanicista en la que las sustancias y los fenómenos que se daban en la naturaleza surgían de la materia en movimiento. Dios era la causa primera del movimiento característico de la materia pero, después del acto creador, Dios ya no intervenía más. Tal concepción mecánica del universo, como si se tratara de un gigantesco reloj de cuerda que funcionara sólo en base a las leyes impuestas por el relojero universal, tuvo una gran influencia en la Revolución científica posterior. Descartes creía que ciertas propiedades de los cuerpos físicos, como el calor que desprendían o los diversos colores que presentaban, así como su olor o sabor, no eran constituyentes reales del mundo material. Se trataba sólo de ilusiones provocadas por las partículas de materia en movimiento sobre los órganos sensoriales humanos. En una palabra, eran propiedades irreales que engañaban a los sentidos.
En cuanto a las funciones biológicas de los organismos se las explicaba también en términos mecánicos. Los animales eran sólo máquinas complejas sin psiquismo; autómatas inconscientes que reaccionaban únicamente a los estímulos del medio. Lo importante será siempre el hombre, no los animales. Esta peligrosa manera de entender el mundo animal y en general toda la naturaleza no humana, contribuía a eliminar la responsabilidad del hombre por la creación. El universo se concebía así como algo inferior y extraño que podía ser utilizado, sin ningún tipo de respeto, en beneficio de la humanidad. La naturaleza era despojada de su antigua concepción mística o sagrada, con la que ciertos pensadores griegos la habían dotado, para convertirse en un puro instrumento hacia el que no había que tener ningún tipo de consideración. Tales ideas de Descartes suponen también el germen que producirá en el futuro la actitud propia de la tecnología salvaje que no aprecia en nada el mundo natural, sino que sólo procura dominarlo mediante la razón.
En relación al asunto de la existencia, ¿qué podía decirse, según el cogito cartesiano, de todos estos seres sin conciencia e incapaces de pensar? ¿existían realmente? Para no dudar de que existan los objetos materiales, los animales y las plantas, no habría más remedio que confiar en la existencia de un Dios fiel y bondadoso. Era necesario saber que Dios existía. De ahí que Descartes intentara demostrar racionalmente la existencia de Dios y afirmara que “la idea de Dios, que está en nosotros, tiene por fuerza que ser efecto de Dios mismo”. La sola presencia en el hombre de la idea de Dios demostraría, según el filósofo, la existencia de la divinidad creadora. Se basaba en el famoso argumento de que la existencia pertenece a la esencia de Dios. De la misma manera en que un triángulo no se podía concebir sin la existencia de sus tres ángulos, tampoco sería posible entender a un Dios perfecto si éste careciera de existencia. No obstante, estos razonamientos pronto dejaron de convencer ya que, como demostraron numerosos pensadores a partir de Kant, de la idea de Dios no se extrae necesariamente su realidad sino, a lo sumo, su posibilidad. Lo mismo que de la idea de un millón de dólares no se sigue que éstos existan realmente en la caja fuerte. Cabría la posibilidad de que existieran, eso sí, pero el hecho de que tal idea se pueda pensar no demuestra que el dinero exista de verdad.
La teoría cartesiana de las dos plantas, una baja a ras de suelo en la que los hombres trabajaban guiados por su razón y otra alta en la que moraba lo divino y era necesaria la fe para acceder a ella, degeneró en el pensamiento de sus sucesores, quienes paulatinamente fueron quitándole relevancia a la planta alta porque se fueron convenciendo de que en la baja se podía también vivir muy bien.
El ser humano que había depositado todas sus esperanzas en el poder de la razón, empezaba a contemplar la planta alta con desdén e indiferencia ya que aparentemente no necesitaba nada de allí. Descartes respetó la tradición cristiana acerca de la realidad de estas dos plantas pero los filósofos posteriores arremetieron con fuerza contra ella. Si la razón era capaz de permitirle al hombre crear una base sólida sobre la que edificar toda la ciencia universal ¿para qué era necesario algo más? ¿qué necesidad había de la creencia en una planta superior?
Como indica el teólogo católico, Hans Küng: “¿Por qué no se sacude decidida y consecuentemente todos los prejuicios de la fe y se desliga de toda autoridad, para vivir únicamente de la razón pura, que tiene soluciones para todo? ¿Por qué un hombre así, razonable, ha de querer aún en absoluto ser cristiano? ¿No es ser cristiano, en el fondo, un postizo superfluo, un accidente exterior, una superestructura irracional del ser hombre?” (KÜNG, H., ¿Existe Dios? Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo , Cristiandad, Madrid, 1980: 71). A tales cuestiones condujo el pensamiento de Descartes porque, en el fondo, su Dios no era el de Abraham, Isaac y Jacob, no era el Padre de Jesucristo, ni el Abba Padre personal del Nuevo Testamento, sino el Dios de los filósofos, el de la más pura especulación racional humana.
El mito cartesiano consistió precisamente en afirmar que la fuente de toda verdad no era Dios sino la mente del hombre. La experiencia humana se entendió así como el centro del universo sobre el que debía orbitar todo lo demás. Tales creencias conducirían a los intelectuales, años después, a olvidarse de la complejidad del ser humano. Se centraron sólo en la dimensión intelectual, permitiendo que la razón sustituyera a la fe y se apropiara de los atributos divinos.
Al ser considerada como la esencia misma del hombre que le permitía ser autónomo, la razón se convertía en la nueva divinidad. Llegaron incluso a adorarla bajo las bóvedas de las catedrales como ocurrió, de hecho, en Francia durante la Ilustración. Es posible que Descartes fuera un católico sincero pero las consecuencias de su filosofía serían radicalmente opuestas a la fe cristiana. A partir de su pensamiento se llegaría pronto a la convicción de la irrelevancia divina. Si Dios no era necesario, entonces la moralidad y el orden social inspirados en el Dios bíblico no tenían tampoco por qué conservarse. El filósofo alemán del siglo XIX, Friedrich Nietzsche, fue quien mejor se dio cuenta de tales consecuencias. Al matar a Dios, el hombre moderno destruía también inevitablemente el fundamento último de la moralidad y el sentido de la vida.

*Autores: Antonio Cruz Suárez

©Protestante Digital 2012

sábado, 8 de septiembre de 2012

Salarios de "mega pastores" se incrementan en EE.UU.

Los sueldos de los pastores de las megas iglesias han aumentado en los últimos dos años, después de un corto período de estancamiento, revela un nuevo informe.
De acuerdo con el Informe 2012 titulado: Large Church Salary Report (Reportes de Grandes Salarios) por la Red de Liderazgo (Leadership Network), los salarios de los pastores subieron un 2 por ciento por año durante los últimos dos años.
Estos pastores conducen iglesias en crecimiento.
El estudio es el proyecto de mayor escala de este tipo. Leadership Network, ha estado llevando a cabo estos estudios sobre los grandes sueldos en las megas iglesias desde 2001.
“Fuimos los pioneros en hacer esto”, dijo Warren Bird, director de Investigación y Desarrollo del Capital Intelectual de la Red de Liderazgo (Research and Intellectual Capital Development at Leadership Network), a Christian Post.
La red comenzó a investigar los sueldos de los líderes de mega iglesias, ya que muchos de ellos se les preguntó sobre sus salarios con otras iglesias, Bird señaló.
Un informe anterior sobre los sueldos de los pastores de las megas iglesias en el 2010 proporcionó cifras específicas salariales (el salario promedio de un pastor principal en una mega iglesia era de 147.000 dólares), los investigadores optaron por no revelar las cifras exactas en el último informe 2012 que se hizo público. Una segunda versión del informe que contiene datos específicos de sueldos se les dio a los participantes de la encuesta.
“Decidir que fuera desclasificado fue una decisión difícil”, dijo Bird. “Fuimos guiados sobre todo por tratar de darle a la gente números útiles”.
“Los medios de comunicación tienden a recoger los valores atípicos, especialmente el salario más alto”, agregó. “Del mismo modo solo dimos los porcentajes”.
Leadership Network, señaló que hay algunos “salarios extremadamente altos en un puñado de iglesias muy grandes”.
El informe del 2012, examina las tendencias salariales de unas 209 mega iglesias (el número más alto de participantes desde la Red de Liderazgo inició la encuesta).
El tamaño de la Iglesia resultó ser el factor más influyente en el establecimiento de los salarios del personal. Cuanto más grande es la iglesia, el más alto es el salario de sus líderes. “Por cada 1,000 personas que asistieron, el sueldo anual se incrementó en alrededor de 8.000 dólares en promedio por cada pastor”, señaló el informe.
Los salarios para pastores principales de las megas iglesias van desde 80.000 hasta a más de 260.000 dólares, aunque la mayor parte de los salarios de los pastores de mega iglesias se encontraban en el rango de 100.000 y 200.000 mil dólares.
La mayoría de las iglesias encuestadas tienen una asistencia de 2 hasta casi 5 mil miembros mientras que unos 5.000 asisten cada fin de semana.
La geografía del estudio indica que también se encontró en que parte de Estados Unidos los pastores de las mega iglesias son mejor pagados. La investigación indica que en el Sur de EE. UU., están los pastores mejor pagados, seguidos por los pastores del oeste y noreste. Más bajo de la región geográfica de pago están los del Medio Oeste.
La Red de Liderazgo, dice que su estudio no es una muestra aleatoria verdadera y sus resultados “no son estadísticamente precisos para todas las iglesias más grandes, ni son longitudinales, lo que significa que las mismas iglesias no participan cada año -. Aunque algunos si lo hicieron”.


Fuente : Traducido por NoticiaCristiana.com de Christian Post

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Te traicionan tus intenciones?

Por Luza Alvarado Pasionaria

Esta semana comencé un plan de 90 días para terminar mi proyecto más importante de este año. Entusiasmada como estaba, lo anuncié en mi muro de facebook, pero antes de tocar la tecla Enter me detuve a pensar si estaba haciendo lo correcto o no. Dicen que cuando uno comparte sus proyectos con los amigos, ellos te apoyan o al menos saben qué esperar de ti. También pensé en la famosa ley de la atracción, que indica que uno debe visualizar y verbalizar su intención para que el universo te abra las posibilidades. "¡Qué diablos!", pensé, y di Enter.
Un par de días después, me encontré con un artículo que dice justamente lo contrario: anunciar tus planes a los demás sólo afirma tu identidad frente a ellos, pero no fortalece la motivación para transformarla en comportamientos y acciones para conseguir tus metas.
Resulta que desde 1933, la investigadora Wera Mahler encontró que si una persona anunciaba la solución a un problema y ésta era conocida por otras personas, la solución se instalaba como una "realidad social", aun cuando no hubiese sido implementada. 50 años después, el profesor Peter Gollowitzer profundizó en el hallazgo y lo asoció con la motivación personal.
Gollowitzer es considerado un experto en el tema de la llamada auto completud simbólica. Este concepto podría traducirse como la certeza de ser lo que uno espera de sí mismo. Por ejemplo: quiero ser doctor, estudio y me comporto como lo que yo imagino que es un doctor. Pero esa imagen no la inventamos de la nada, sino que es una mezcla de conceptos personales y colectivos. De ahí que nuestra identidad como individuos también esté conformada de símbolos y valores de la colectividad.
En un estudio realizado en 2009, Gollowitzer mostró que las personas que guardan sus intenciones para sí mismas, son más proclives a alcanzar sus objetivos que aquellos que las hacen públicas. El estudio explica que una vez que comunicamos a los demás nuestras intenciones, nuestra psique tiene una prematura sensación de completud o satisfacción. Para construir una imagen de sí mismo, el ser humano usa los "símbolos de identidad" que tiene en el pensamiento. Debido a que las acciones y las palabras crean esos símbolos, el simple hecho de verbalizarlos hace que nuestra psique quede "satisfecha", de manera que se debilitan los mecanismos para realizar una búsqueda activa e intensiva de símbolos de identidad. En este video de TED, Derek Sivers lo explica con manzanitas. (En la barra inferior está el botón para los subtítulos en español).





En otras palabras, hacer públicas nuestras intenciones es como darle caramelos a un niño; dejamos de sentir hambre pero seguimos desnutridos.
Después de darle muchas vueltas, me quedé pensando que las intenciones, como el deseo, se parecen mucho a la fuerza del agua (les advierto que pasé Física de noche, es puro sentido común). Mientras el agua está contenida y quieta, no produce energía alguna, sólo es potencia. Si se dispersa completamente, la energía se diluye en el todo. Pero si se abre una compuerta en el lugar y el momento correcto, la fuerza se transforma en energía. Cuando veo cómo funciona el mecanismo en estos tiempos de hiperconectividad, quedo con el ojo cuadrado. No sólo hay una enorme cantidad de energía dispersa en las redes sociales, sino que resulta extraño que alguien guarde sus intenciones para sí mismo.
No creo que el silencio absoluto sea un remedio infalible para convertir las intenciones en acciones —aunque no estaría mal como terapia de desintoxicación—. En mi caso, vivo lejos de mi familia y mis amigos de infancia, por lo que compartir mis intenciones en el muro de facebook o en mi twitter es una forma práctica de comunicarme con ellos. Lo que sí me queda claro es que la próxima vez que las haga públicas, tendré presente el asunto del agua, los caramelos y la auto complacencia.

Twitter: @luzaenlinea

Fuente: Pasionaria, Yahoo.

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sábado, 1 de septiembre de 2012

El Tigre Falcao reconoce a Dios en su cima de gloria europea

Falcao, 'Mejor Jugador' de la final de la Supercopa de fútbol europea tras marcar tres goles en la victoria del Atlético de Madrid sobre el Chelsea.
En el Estadio Luis II de Mónaco, con presencia de la familia Grimaldi, este 31 de agosto el Atlético de Madrid se impuso al Chelsea en la Supercopa de Europa (1-4) con un hat-trick de Falcao, que se topó en otras dos ocasiones con los palos. El equipo inglés desapareció del terreno de juego, en un partido dominado de principio a fin por los colchoneros.
El jugador colombiano del Atlético de Madrid, Radamel Falcao, se mostró de lo más feliz tras el triunfo de su equipo en la Supercopa y quiso antes que nada dar "gracias a Dios" por haber cumplido el "sueño" de marcar esa "cantidad de goles" en un partido inolvidable, donde además fue nombrado 'Mejor Jugador' de la final.
"Soñaba con poder hacer esta cantidad de goles. Doy las gracias a Dios. El equipo hizo un gran partido, estamos felices y ahora hay que trabajar para mantener este nivel", afirmó.
El 'Tigre' rojiblanco, que recibió el ex delantero Patrick Kluivert el premio al mejor del partido, indicó que el Atlético hizo un partido "muy bueno" y agradeció el apoyo de los más de 6.000 aficionados atléticos que se dieron cita en Mónaco.
Y EN LA EUROPA LEAGUE
Radamel Falcao también fue elegido mejor jugador de la final de la Europa League, en mayo de 2012. Nada más acabar el encuentro, hablaba para las cámaras de televisión: "Se lo dedico a Dios y a mi familia (…) Doy gracias a Dios por este regalo que me ha dado".
A Dios también le llevaba en el lema de la camiseta, visible durante la celebración:"Believe. And you'll see the Glory of God" (Cree. Y verás la Gloria de Dios) . No eran unas palabras más o menos religiosas, sino una frase de Jesús que recoge el texto del Evangelio de Juan, concretamente Juan 11:40 (Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?).
CRISTIANO EVANGÉLICO
Falcao es cristiano evangélico desde pequeño. En su Colombia natal, en Bogotá, se congregaba en la Iglesia Casa sobre la Roca. En entrevistas refiere que su estabilidad y valores “se lo debo a la educación que recibí en mi casa y a Dios, quien me ha dado el equilibrio para saber quien soy y mantener los pies sobre la tierra. ”
Una grave lesión (en el ligamento cruzado anterior y el menisco en la rodilla derecha) fue la que cambió la vida al futbolista cuando jugaba en Argentina en el River Plate fue un parón en su meteórica carrera como futbolista, ya que estuvo casi diez meses parado.
Testimonio de Falcao Una entrevista de Jaime Fernández Garrido en www.jaimefernandezgarrido.com Ese tiempo le hizo tocar fondo, reflexionar y afianzarse aún más en su fe en Jesús: “Saqué fuerzas de Dios para recuperarme y seguir jugando al fútbol”. Además de madurar como persona y creyente, en Argentina conoció en la iglesia protestante a la que comenzó a asistir a la que es su esposa-Lorelei-.
Falcao tiene algunas similitudes con Kaká, en su vivencia personal y espiritual. Al igual que el también evangélico Kaká, es bastante tímido y lleva una vida muy apegada a su familia.

Fuentes: Europa Press, ProtestanteDigitalcom

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viernes, 31 de agosto de 2012

En una escritura pública: Registran la primera "unión civil poligámica" en Brasil

El concepto de matrimonio y familia, ha ido cambiando en nuestra sociedad posmoderna. Hoy se habla de matrimonios gays, familias de dos papás, dos mamás, todo un modelo para justificar los deseos y caprichos del ser humano.
Estoy totalmente de acuerdo que el ser humano es libre de hacer lo que le plazca con su vida y destino, pero cada uno dará cuenta a Dios de sus decisiones, caprichos, etc. ¿Quién tiene la razón? Depende del lado que se mira el problema. Ahora se viene este otro modelo de matrimonio y familia. Aceptar estos modelos, implica también ajustar un modelo de iglesia y pastoral, si nos ajustamos a los modelos de cada época. ¿Vosotros y vosotras que pensais de todo esto? Le invito a leer este articulo, saque sus propias conclusiones. (Comentario de Luis Eduardo Cantero)

"No estamos inventando nada", asegura la abogada y notaria brasileña Claudia do Nascimento Domingues registradora de esta "escritura pública declaratoria de una unión poliafectiva estable".
Oficialmente no se trata de un matrimonio, sino de una "escritura pública declaratoria de una unión poliafectiva estable", le dijo la abogada a Jefferson Puff, periodista del servicio brasileño de la BBC.
El trío, formado por un hombre y dos mujeres, vive en la misma casa, comparte gastos y mantiene una relación de "lealtad y compañerismo" desde hace más de tres años en Río de Janeiro.
"Hemos visto en los últimos años una serie de cambios en el concepto de familia. En mi opinión, esta unión poliafectiva no afecta al derecho de otras personas", dice la notaria.
En la práctica, el documento registra las voluntades de las tres personas, con diversas cláusulas en las que se especifican detalles sobre pensión, reparto de bienes, planes de salud y separación.
EN BUSCA DE SER “UNIDAD FAMILIAR”
Según la notaria, le corresponderá a empresas y órganos públicos aceptar o rechazar al trío como "unidad familiar", y los tribunales podrán tomar acción para juzgar la validez de los potenciales recursos que haya.
En todo caso, Do Nascimento Domingues espera que el caso sirva de precedente para el establecimiento de otros tipos de familia de diverso número, que según ella pueden incluir dos hombres y una mujer, tres hombres, dos mujeres y dos hombres, etc. "Para mejor o para peor, no importa, pero la idea de familia que teníamos antes no es lo único que podemos llamar familia hoy en día", explica.
"En mi trabajo como notaria veo también el aumento de diferentes composiciones familiares y de divorcios", añade. Do Nascimento Domingues dice que ya durante su doctorado identificó casos de familias poligámicas. "Fue a raíz de mis estudios que busqué la manera de ver cómo desde mi profesión de notaria podría ayudar a esas familias a registrar jurídicamente esa situación que ya existía", afirma.
"Ellos ya vivían así desde hace más de tres años, querían declarar ese hecho y yo me comprometí a redactar una escritura organizando esas declaraciones de manera pública", puntualiza.
¿Y LOS HIJOS?
Según la notaria, las cuestiones relacionadas con los hijos deberán ser decididas por la justicia. "Así sucedió también con las parejas homoafectivas, que tuvieron que pelear mucho para que dos hombres o dos mujeres consiguieran poner sus nombres en un certificado de nacimiento", explica.
"Si quisieran, con la ayuda de un abogado, debatir la posibilidad de incluir tres, cuatro o cinco nombres como padres, tendrán que argumentar que constituyen una familia en una acción judicial, porque serán de hecho los padres afectivos del niño", agrega. "Es ahí donde entra el juez a decidir si reconoce o no la paternidad o maternidad conjunta".
CAMBIO DE CONCEPTOS
La notaria espera que en el futuro el Tribunal Federal Supremo falle como en el caso de las uniones homosexuales. La idea de una familia poliafectiva choca con los valores tradicionales de la sociedad brasileña, que según Do Nascimento Domingues es "muy prejuiciosa y limitada".
Para entender las uniones poligámicas, la notaria dice que es necesario distinguir los conceptos de lealtad y fidelidad.
"En la mente brasileña el concepto que la gente tiene es el de la fidelidad, pero el concepto que se debate en estas relaciones es el de lealtad. Son muy diferentes", plantea. "Uno puede tener 30 maridos y serles leal a todos ellos, y tener uno único y serle desleal. La fidelidad está ligada al matrimonio, a pertenecer al otro", explica.
PRECEDENTES EN OTRAS CULTURAS
"La primera idea que viene a la cabeza es la de las familias patriarcales en algunos países del mundo árabe y África, con familias de un hombre y varias mujeres. Los tradicionales harenes y cosas de ese tipo", comenta Do Nascimento Domingues.
"Pero hay sociedades matriarcales, en la región de los Himalayas, por ejemplo, en las que la mujer es la que tiene varios maridos".
"Todavía no tengo datos oficiales pero ya encontré evidencias de casos de familias poliafectivas en lugares como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, además de otros países europeos", dice do Nascimento Domingues.
"Así y todo, hasta el momento no identifiqué ningún registro de escrituras públicas parecidas a la que se hizo aquí ni en Europa ni en América Latina. Sólo hay contratos privados entre los miembros de esas familias", reconoció.

Fuentes: BBC Mundo

© Protestante Digital 2012

jueves, 30 de agosto de 2012

El cristianismo: una historia de contradicciones

Por. Mary DALY, EE.UU

Pretender que el propósito del cristianismo es estereotipar las formas existentes de gobierno y sociedad, protegiéndolas de los cambios, es reducirlo al nivel del islamismo o brahmanismo. John Stuart Mil
Este texto fue publicado por primera vez en 1968, en el libro de Mary DALY The Church and the Second Sex (Boston: Beacon Press), con el título “History: A Record of Contradictions”. El libro fue reeditado en 1975 y 1985. Aquí lo tomamos de Del cielo a la Tierra. Una antología de teología feminista, coordinado por Mary Judith REES, Ute Seibert y Lene SJORUP, publicado por la editorial Sello Azul de Santiago de Chile, 1994 y 1997, 539 pp. La traducción del original inglés es de Elena Olivos.
Un estudio de los documentos del cristianismo respecto a las mujeres revela una confusa ambigüedad e incluso una abierta contradicción. Lo más obvio es el conflicto entre las enseñanzas cristianas sobre el mérito de cada ser humano y las ideas opresivas y misóginas que surgen del condicionamiento cultural. Si esto último no contradice, al menos oscurece la doctrina básica. Íntimamente ligada a esta dialéctica, existe otra tensión, entre una pseudo-glorificación de la “mujer” y las enseñanzas y prácticas degradantes concernientes a las mujeres reales. Esta segunda tensión de opuestos es efecto de la primera. Su existencia deja al descubierto la incómoda percepción de que “algo está fuera de lugar”, y refleja una respuesta no auténtica a esta percepción. La glorificación simbólica de la “mujer” surgió como un sustituto al reconocimiento total de la persona y a la igualdad de derechos. Por lo tanto, podemos decir que la historia del cristianismo en relación a las mujeres es una historia de contradicciones.
1. LAS SAGRADAS ESCRITURAS
La Biblia deja de manifiesto la desafortunada -y a menudo miserable- condición de la mujer en los tiempos antiguos. Los redactores del Antiguo y del Nuevo Testamento fueron hombres de su tiempo, y sería ingenuo pensar que estaban libres de los prejuicios de su época. Por lo tanto, es un proceso muy dudoso elaborar una idea de la “naturaleza femenina” o del “plan divino para las mujeres” a partir de los textos bíblicos. Como lo expresara un teólogo: “Seamos cuidadosos en no transcribir a términos de la naturaleza aquello que fue escrito en términos históricos”[1].
Un ejemplo ilustrará este punto. El Nuevo Testamento aconsejaba a las mujeres (y a los esclavos) para ayudarlas a soportar las condiciones subhumanas (según las normas actuales) que les eran impuestas. Sobre esta base, sería tonto establecer una descripción de las cualidades y virtudes femeninas “inmutables”. Así, aunque a mujeres y esclavos se les exigía obediencia, no hay nada acerca de ésta que la convierta en algo intrínsecamente más apropiado para las mujeres que para los hombres. La idea de tomar “tipos” femeninos de la Biblia como modelos para la mujer moderna puede ser un ejercicio para la imaginación, pero es difícil justificarla como un método. Cualquier abstracción rígida de “tipos”, de la historia, implica una falacia básica.
- ANTIGUO TESTAMENTO
La Biblia contiene muchos elementos que podrían asombrar a la mujer moderna, que está acostumbrada a considerarse una persona autónoma. En los escritos del Antiguo Testamento, las mujeres aparecen como seres subyugados e inferiores. Aunque la esposa de un israelita no estaba al nivel de un esclavo, y por mucho mejor que haya sido su condición en relación a las esposas en otras naciones del Cercano Oriente, es indicativo de su condición inferior que ella se dirigiera a su esposo como un esclavo a su amo, o un súbdito a su rey.
Según Roland de Vaux:
El Decálogo incluye a la esposa de un hombre entre sus posesiones, conjuntamente con su casa y sus tierras, sus esclavos y esclavas, su buey y su asno (Ex 20:17; Dt 5:21). Su esposo puede repudiarla, pero ella no puede pedir el divorcio; toda su vida permanece en un lugar secundario. La esposa no hereda de su esposo, ni las hijas de su padre, a menos que no haya un heredero varón (Nm 27:8). Un voto hecho por una muchacha o una mujer casada necesita, para ser válido, el consentimiento del padre o del esposo, y si este consentimiento es negado, el voto es nulo e inválido (Nm 30:4-17) [2].
Mientras el mal comportamiento de parte de la mujer era severamente castigado, la infidelidad de parte del hombre era castigada sólo si violaba los derechos de otro hombre al tomar a una mujer casada como su cómplice. En la era rabínica, la escuela de Shammai permitía que un esposo obtuviera el divorcio sólo sobre la base de adulterio o mal comportamiento. Sin embargo, algunos maestros de la escuela más liberal de Hillel aceptaban incluso la excusa más trivial. Si el esposo acusaba a su esposa de haber cocinado mal un plato, o si simplemente prefería a otra mujer, podía repudiarla. Aun antes de esto, en Sirácida 25:26 dice:
Si no se somete a ti, apártala de tu compañía.
El respeto por la mujer aumentaba cuando se convertía en madre, especialmente si tenía hijos varones, ya que éstos eran, por supuesto, mejor valorados. En efecto, un hombre podía vender a su hija al igual que a sus esclavos. Si una pareja no tenía hijos, se suponía que era culpa de la mujer. En resumen, aunque las mujeres hebreas eran honradas como madres y a menudo tratadas con amabilidad, su status social y legal era el de seres subordinados. Así se comprende la oración de los hombres hebreos que dice: “Te agradezco, Señor, por no haberme hecho mujer”. Desde el punto de vista de la mujer moderna, la situación de las mujeres en el antiguo mundo semítico -y realmente, en la antigüedad en general- tiene las dimensiones de una pesadilla.
A través de los siglos, autores cristianos han dado mucha importancia al relato del Génesis sobre la creación de Eva y sobre la ubicación geográfica de la costilla. Esto, junto con su rol de tentadora en la historia de la Caída, supuestamente estableció más allá de cualquier duda la inmutable inferioridad de la mujer, la cual no era sólo física sino también intelectual y moral. Esta interpretación ha sido tan difundida que, a través de los años, la tradición antifeminista se ha justificado sobre la base del origen y actividades de la “primera madre” de toda la humanidad. Con una veta un poco más sofisticada y disfrazada, esto ha continuado hasta hoy, especialmente a través de predicadores y teólogos que desconocen el desarrollo del saber bíblico moderno. Estas malas interpretaciones del Antiguo Testamento han causado un daño Inmenso.
La mayoría de los textos del Antiguo Testamento usados para apoyar los prejuicios sexuales revelan un total fracaso no sólo para captar la realidad de la evolución de la conciencia humana en general, sino también para comprender la realidad y significado de la evolución del pensamiento en el Antiguo Testamento propiamente tal. Los fundamentos sobre los cuales se construye la subordinación de la mujer, residen en el más antiguo de los dos relatos acerca de la creación. La historia más temprana de la creación (documento J), que encuentra en el Génesis 2, ha sido destacada como la base del pensamiento cristiano acerca de la mujer, mientras que el relato del documento P, que se encuentra en el Génesis 1 -escrito varios siglos más tarde-, no ha sido destacado, ni han sido comprendidas sus implicancias.
Exégetas contemporáneos de las Escrituras pertenecientes a todos los credos, teniendo las herramientas académicas a su disposición, así como nociones de psicología y antropología, están capacitados para examinar críticamente los primeros capítulos del Génesis. Los dos relatos de la creación, que difieren mucho entre sí, han sido cuidadosamente escudriñados. La última historia de la creación no da ningún indicio de que la mujer haya sido creada como resultado de una idea posterior. Al contrario, enfatiza una dualidad sexual original y describe el acto de Dios en que da dominio a ambos. Se usa el plural, para indicar la autoridad compartida para gobernar: “Y Dios dijo: 'Hagamos la humanidad a nuestra imagen y semejanza, y que tengan el dominio...'” (Gen 1:26). El verso siguiente dice: “Cuando Dios creó al hombre, lo creó parecido a Dios mismo; hombre y mujer los creó” (Gn 1:27). El significado que dan los exégetas es que la imagen de Dios está en la persona humana, ya sea hombre o mujer. Además, el plural se usa en lo siguiente: Y les dio su bendición: “Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran” (Gn 1:28).
Así, el peso de la reproducción no se asocia especialmente con la mujer, como tampoco hay ninguna indicación que señale que el trabajo “técnico” o “profesional” sea más adecuado para el hombre. Es el primer (J) relato de la creación, en el segundo capítulo, donde encontramos la fuente -o excusa- para muchas de las menospreciativas teorías sobre la mujer. La intención del redactor de este relato es, al parecer, expresar la creación de la humanidad involucrando dos etapas. Gerhard von Rad explica la visión J así:
La creación de la mujer está muy separada de la del hombre, ya que es la última y más misteriosa de todas las bondades que Yahvé quiso otorgar al hombre. Dios diseñó una ayuda para él, que fuera “correspondiente a él” -ella debería ser como él, y al mismo tiempo, no idéntica a él, sino más bien su contraparte, su complemento-[3].
Académicos contemporáneos, tales como McKenzie[4] rechazan la idea de que la historia de la posterior creación de Eva intente enseñar la subordinación de la mujer. Lo que se sostiene, más bien, es que se está trasmitiendo su igualdad original. Además, los viejos argumentos de la inferioridad femenina que se basaban en el uso de la palabra “ayudante” para describir a Eva, no resisten los análisis lingüísticos, que demuestran que la palabra que se usó originalmente no conlleva ninguna connotación de subordinación[5]. Hoy en día se entiende que ambos relatos del Génesis, al margen de sus méritos relativos, enseñan que el hombre y la mujer poseen la misma naturaleza y dignidad, y que tienen la misión en común de gobernar la tierra.
Todo esto no cambia el hecho de que durante miles de años teólogos y predicadores han estado machacando con obstinación la certeza de la aprobación divina del lugar secundario de la mujer en el universo, “como lo señalan las Escrituras”. Así, la reciente declaración del Papa Pablo VI a las mujeres italianas señalando que “la igualdad perfecta en su naturaleza y dignidad, y por lo tanto, en sus derechos, les está asegurada desde la primera página de las Sagradas Escrituras”, llega muy tarde para los millones de mujeres que vivieron y murieron con la convicción “religiosa” de su inferioridad y subordinación por mandato divino. Un psicoanalista escribió: “La historia bíblica del nacimiento de Eva es el engaño del milenio”[6]. Desgraciadamente, los teólogos que pontificaron ferozmente contra la Madre Eva a través de los siglos, demostraron tener poco sentido de la ironía y del humor.
Carentes de humor también han sido las diatribas misóginas provocadas por el relato mítico de la Caída. Cabe señalar que en la historia bíblica, Génesis 3, la subordinación de la mujer al hombre -hecho sociológico reconocido por el redactor- no es resultado de la naturaleza sino del pecado. También es digno de mencionar el hecho de que el tema de la “división del trabajo” se ubica en el contexto de los efectos de la Caída. El hombre ahora se asocia con la tarea de conquistar la naturaleza. La mujer sólo es vista en el contexto de la pesada tarea de la reproducción. Aislados en “roles” sexuales fijos, ya no son compañeros en todas las cosas. No hay ninguna indicación de que las cosas deban ser siempre así, ya que, en realidad, esta división no se inscribe en la ‘naturaleza’, sino que más bien es resultado del pecado. Esto sugiere que hombres y mujeres, en su lucha por vencer los efectos del pecado, debieran evolucionar hacia un verdadero compañerismo a todo nivel, necesario para que la imagen de Dios se realice en ellos...Continúe leyendo

Fuente: Servicioskoinonia