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sábado, 3 de octubre de 2015

LAS PUERTAS DE LA COMUNIDAD DE FE | PARTE 1



Por. Emilio Monti, Argentina*
LA ACCION DE LA COMUNIDAD EVANGELIZADORA
El mensaje que debemos predicar en este tiempo, cumplirá su objetivo si es presentado en la forma correcta. En cuatro notas analizaremos la importancia del mensaje predicado con las palabras y con los hechos.
El Señor nos envía a “anunciar el evangelio” (Marcos 16.15) y “hacer discípulos en todas las naciones, enseñándoles que guarden todas las cosas que él nos ha mandado” (Mateo 28.19-20), como sus “testigos hasta la ultimo de la tierra” (Lucas 24.48; Hechos 1.8). La visión y la misión son claras en el envió de Jesús.
En la Iglesia, llamamos “evangelización”, anuncio, predicación o proclamación del evangelio, a esta misión de “hacer discípulos”. En este sentido, la evangelización es el “testimonio” de la comunidad creyente, en la que se manifiesta el Espíritu del Señor, para llamar a otras personas a la fe y a la relación personal con Jesucristo. La evangelización comienza así con la “confesión de fe”, con el propósito de llevar a otras personas a que hagan su propia “confesión de fe”.
Considero que hasta aquí, como en todo criterio general, la evangelización, como tarea de una “comunidad evangelizadora”, se presenta claramente. Sin embargo, cuando encara concretamente la tarea, la comunidad evangelizadora tiene que plantearse en que consiste específicamente la evangelización.
Son muchas las respuestas dadas a tal pregunta, bíblicamente fundadas y probadas en la experiencia de la Iglesia. Tratare de resumir los énfasis más compartidos, al menos en nuestro ámbito evangélico, utilizando cuatro palabras claves: “llamado”, “proclamación”, “acompañamiento” y “presencia”. Estas, representan diversos ministerios, cuya valide ha sido fundada y hasta defendida con exclusividad.

  1. LLAMADO
El primer lugar, sin que esto indique prioridad, aunque para muchos es la característica fundamental, se afirma que la evangelización es un “llamado a la decisión por Cristo”. Esto esta suficientemente claro en los mucho “envíos” que Jesús hace a sus discípulos. Además, para aquellos que han vivido la experiencia del “encuentro personal con Jesucristo”, tomando la decisión de ser sus seguidores, es una tendencia casi “natural” e irresistible hablar de ella a otras personas para que puedan experimentar lo mismo. Se suele referir al propósito de este ministerio, como el “ganar almas para Cristo” o “hacer que se entreguen al Señor”.
Ciertamente, esta experiencia es muy fuerte, porque está enraizada en los afectos y sentimientos más profundos y porque produce cambios evidentes para la persona que lo vive. Es una experiencia que hace “sentir”, “apasionadamente”, la presencia de Dios, en Jesucristo, por su Espíritu. Es por lo mismo, una experiencia que mueve de tal manera, que normalmente no alcanzan las palabras para expresar lo vivido. Es por esta razón que frecuentemente tal experiencia se expresa en el “testimonio personal” y en gestos litúrgicos como el acto de adoración a Dios, el canto de alabanza, la oración a veces incomprensible (1 Corintios 14.2) o el arrebato que hace pensar a otros que quien lo tiene “no anda bien” (Hechos 2.13). Esto no es casualidad, la poesía y el canto, y aun “las palabras y los actos incomprensibles”, constituyen el lenguaje primigenio de la experiencia religiosa. Por otra parte, esto explica por que “el culto”, “el servicio que rendimos a Dios” o “liturgia”, ocupa un lugar central en la vida y la misión de la Iglesia.
Esto esta muy bien fundado en la Palabra de Dios y en la experiencia, tema tan querido por la tradición “evangélica” que heredamos.
Sin embargo esto no es la evangelización.
  1. PROCLAMACIÓN
En segundo lugar, se afirma que la evangelización es la “proclamación del Evangelio”, lisa y llana, que confronta a toda persona con la revelación de la Palabra en Jesucristo. Esta proclamación debe ser “profética”, por lo cual requiere comprensión y entendimiento (1º de Corintios 14:14-15). La evangelización, se afirma en contraposición, no puede ser tan solo una experiencia personal, “sentimental” y “emotiva”. Por lo mismo, su expresión no puede acabar en un acto de culto del que se puede participar sin mucha comprensión; ni en el testimonio subjetivo o la repetición de una experiencia personal estereotipada que se pretende presentar como el paradigma de todas las experiencias; ni en la mera “alabanza” sin contenidos (aunque nada existe “sin contenido”).
La evangelización requiere una “base firme” en la Palabra, mediante la predicación y la enseñanza, de tal manera que pueda brindar, a quien la recibe, un profundo cimiento doctrinal y ético para vivir “una nueva vida en Cristo”. El contenido de la predicación y la enseñanza es “la Palabra que nos a sido dada y transmitimos” (el “kerigma”), que constituye el corazón de nuestra fe (1º Corintios 15:3; 11:23). Esto esta suficientemente claro en el propio envió de Jesús a sus discípulos: “vayan”, “testifiquen”, “prediquen”, “enseñen”.
Esto está muy bien fundado en la Palabra de Dios y avalado por la tarea de la iglesia y sus “grandes” predicadores, un ministerio tan privilegiado por la tradición “evangélica” que heredamos.
Sin embargo, esto no es la evangelización.

  1. ACOMPAÑAMINETO
En tercer lugar, se afirma que la evangelización es una tarea de “acompañamiento pastoral para ayudar a descubrir la acción del Espíritu” en la propia vida. No basta con decirle a la gente lo que debe creer y como debe vivir de una manera general, esperando que luego se arreglen como bien les pareciere. El “conocimiento inoperante” vale tan poco como el “sentimiento vacío”. ¿Qué seguridad tenemos de que lo predicado y enseñado llegue a ser una realidad en la de esas personas, para ser “nuevas criaturas en Cristo”? Para ellos es necesaria una continua orientación en el camino de la fe, una guía para aquellos que están en el “seguimiento de Jesús”, especialmente en sus “primeros pasos”. Por ello, aunque la fe es una experiencia “personal” necesita ser vivida en una “comunidad de fe”.
En la comunión (koinonia”) viva de las y los creyentes con Jesucristo y entre si, bajo la inspiración del Espíritu Santo, sus miembros se acompañan mutuamente, se exhortan y consuelan unos a otros y se fortalecen con la Palabra y la oración, en el camino de la santificación (2º Corintios 1.3-4). La comunidad, mediante muchas “mediadoras y mediadores de la Palabra”, tiene un lugar importante en la evangelización. En encuestas realizadas personalmente, coincidentes con otras, constatamos que la gran mayoría habla de su “conversión” como un largo proceso, en el cual tuvieron un papel preponderante el testimonio, el consejo y el acompañamiento de muchas hermanas y hermanos, más que una experiencia repentina sin intervención directa de otras personas.
Esto está bien fundado en la Palabra de Dios y probado en la práctica evangelizadora de la Iglesia, especialmente en la tradición “evangélica” que heredamos.
Sin embargo, es no es la evangelización. 

  1. TESTIMONIO
En cuarto lugar, se afirma que la evangelización es el “testimonio mediante la presencia y compromiso en el mundo”, manifestando el amor de Dios hacia las personas. La gente tiene que poder “ver” lo que la obra de Dios es capaz de hacer en quienes creen. Se llega incluso a afirmar que no son necesarias las palabras, pues una acción de amor habla mucho más que mil discursos. ¿Cómo podemos decir que “amamos a Dios”, “si no amamos a nuestros semejantes”? (1º de Juan 4.20-21). ¿Qué valor pueden tener las palabras, si no van acompañadas de señales? (Mateo 5.16; Marcos 16.16-18). Debemos simplemente “testificar con nuestras vidas” y el Espíritu hará el resto. No se trata solamente de un propósito de “santidad personal”, sino también de una “presencia” de amor que ayude a la transformación, tanto de la comunidad y de la sociedad toda, como de la vida personal (lo que Juan Wesley llama “sanidad social).
Es claro que el servicio (“diakonia”), como una señal del amor de Dios revelado en Jesucristo, responde a la naturaleza misma del evangelio (Mateo 20.26-28). La comunidad creyente tiene que ser también una comunidad sirviente, como “sierva” del “Siervo”, para servir en su nombre (Hechos 3.6).
Esto está muy bien fundado en la Palabra de Dios y sostenido en la práctica de la Iglesia, como lo representa una fuerte línea de la tradición “evangélica” que heredamos.
Sin embargo, esto no es la evangelización.

PRÓXIMAS ENTREGAS
LAS PUERTAS DE LA COMUNIDAD DE FE | PARTE 2
LA ACCIÓN EVANGELIZADORA
LAS PUERTAS DE LA COMUNIDAD DE FE | PARTE 3
LO QUE DIOS HACE | CUATRO PUERTAS DE LA IGLESIA
LAS PUERTAS DE LA COMUNIDAD DE FE | PARTE 4
JUNTOS EN EL DISCIPULADO

*Emilio Monti
Pastor metodista.
Licenciado en Teología.
Profesor de Filosofía y Pedagogía.
Doctorando en Ciencias Humanas y Arte.
Profesor Emérito del Instituto Universitario ISEDET
Ex Decano y Profesor de Teología Práctica del Instituto Universitario ISEDET
Ex Profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora
Capellán y Vicerrector de la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano de Rosario (UCEL)
Trabajó activamente en ayuda a Refugiados (CAREF) y en defensa de los Derechos Humanos (MEDH) y en la acción ecuménica (FAIE) Integró a nombre de las iglesias evangélicas el Consejo Nacional de Políticas Sociales del Gobierno de la Nación

Fuente: Cordialmentepxg.com

miércoles, 20 de febrero de 2013

‘Da vida’, el aborto, la vida y la muerte. Derechos Humanos, los cristianos y los pobres

Por. Juan Simarro Fernández,  España*
La Declaración de los Derechos del Niño de la ONU (1959) demanda “especiales salvaguarda y cuidado del niño, incluida la legal, antes y después del nacimiento”.
 
Queremos seguir hablando sobre el derecho humano a la vida, sobre el artículo 3 de la Declaración Universal sobre los Derechos Humanos, que es el tema de esta serie de la cual llevamos ya 25 artículos.
Estamos escribiendo desde Madrid, España. Veo en la prensa evangélica una noticia que dice: “Según el Instituto de Política Familiar (IPF), en España se han realizado 118.359 abortos en 2012, convirtiéndose en el tercer país de la UE en su práctica —sólo detrás del Reino Unido y Francia—, y el primero en tendencia de crecimiento” . Por tanto no estamos hablando de un tema fantasma o irrelevante. Estamos hablando de algo sumamente importante para la vida humana.
Una de las incoherencias sociales o esquizofrenia social como afirmamos en los Principios Inspiradores de nuestro centro “Da Vida” de Misión Evangélica Urbana de Madrid, es el hecho de que se invierten una cantidad de recursos sanitarios para que la ciencia avance en temas de fertilización asistida y que los niños prematuros puedan tener viabilidad, mientras que, por otra parte, en muchos casos de nuestro momento histórico y dependiendo de los diferentes países, se flexibiliza el abortoo, como se dice eufemísticamente, la interrupción voluntaria del embarazo, en lugar de llamarle el exterminio de los no natos, su muerte violenta.
Por eso, aunque en algunos ambientes no se nos entienda y se nos pueda tachar de retrógrados, nos unimos a muchos médicos y científicos que están por la defensa de la vida humana en su etapa prenatal y afirmamos con ellos que el principio de la vida humana se da en el mismo instante de la fecundación.
También en nuestro Servicio “Da Vida” de Misión Evangélica Urbana de Madrid, en sus principios inspiradores, afirmamos que, aunque en el proceso de crecimiento intrauterino el feto depende de la madre en cuanto a su alimentación y viabilidad desde las perspectivas físicas, no se puede afirmar que el feto constituya en ningún momento una parte del cuerpo de la madre. Este concepto es muy importante para la defensa de la vida en el tema del aborto. El feto es un ser humano totalmente distinto, un individuo distinto de la madre en cuyo seno habita, se nutre y crece.
Así, no podemos afirmar, en ningún caso, que la madre sea dueña de ese ser humano y, por ende, creemos que no puede hacer con él lo que quiera, no puede exterminarlo, matarlo. Con el aborto, la madre destruye una vida humana distinta de su vida misma.
Aunque nosotros, como cristianos evangélicos tenemos como base de inspiración las Sagradas Escrituras, al igual que nuestro Programa Da Vida, nos alineamos también con el artículo 3 de la Declaración de los Derechos Humanos que estamos citando en defensa de la vida, pero también este Programa evangélico también se adhiere a la Declaración de los Derechos del Niño de la ONU (1959), que demanda “especiales salvaguarda y cuidado del niño, incluida la legal, antes y después del nacimiento”.
Que estos textos no queden en declaraciones formales que no se tienen en cuenta a la hora de realizar un aborto.
También nos adherimos y recordamos lo dicho en la Carta de Derechos del Niño aprobada por el Consejo de Europa(Carta Europea de los Derechos de la Infancia, de octubre del año 1.979), en la que se dice: “desde el momento de su concepción, el niño que va a nacer debe gozar de todos los derechos enunciados en la presente Declaración” .
Yo sé que no es fácil hablar en estos términos en algunos ambientes sociales en los que los cristianos nos movemos, pero yo creo que, a la luz del propio texto bíblico, los cristianos debemos estar a favor de la defensa de la vida, sea en el caso del aborto que ahora estamos tratando por tener la Entidad que presido un centro pro-vida, o en otros casos en los que la vida se siente amenazada.
Nosotros estamos muy contentos de tener nuestro Centro Da Vida aún con la característica de que la propia naturaleza asistencial y de integración social de la Misión Evangélica Urbana de Madrid, su propia característica de ser una Misión de ayuda a las personas en desventaja social, en riesgo de exclusión social o ya en exclusión social, haga que no sólo vengan como usuarios a este servicio sólo mujeres buscando alternativas al aborto, sino mujeres con sus hijos ya nacidos en sus brazos buscando recursos asistenciales, orientación y amor.
Creo que en estos aspectos de nuestro Programa Da Vida es un privilegio para los evangélicos que muchos niños en Madrid se puedan pasear en carritos o sillas que compraron familias evangélicas para sus propios hijos y que luego han donado, que se puedan alimentar con alimentos que provienen de los fondos de donantes de nuestras iglesias, que puedan ir vestidos también con ropas infantiles que han usado los niños de las familias evangélicas, o comprados con donativos de creyentes evangélicos —pues también se usa mucha ropa infantil nueva—, aunque tengamos otras ayudas que no provienen estrictamente de la generosidad de los miembros de nuestras iglesias o, mismamente, de nuestras iglesias mismas.
Consideramos evangelizador y altamente positivo para la sociedad civil la convicción cristiana que atribuye la propiedad exclusiva de la vida humana a Dios, convicción que no sólo nos lleva a hacer alguna que otra declaración, escrito o charla, sino que nos lleva a comprometernos con las mujeres embarazadas, un compromiso que surge de la vivencia de nuestra espiritualidad cristiana que nos lanza a la defensa de la vida. Es el ánimo de servicio que Jesús nos enseñó y del cual nos dio ejemplo.
 
©Protestante Digital 2013

martes, 24 de abril de 2012

Una oración contestada: “Le pedí a Dios protección y Él no me defraudó”

Fabrice Muamba, dado de alta,agradece a Dios su cuidado y su milagrosa recuperación tras desplomarse en el campo de juego en parada cardíaca de una hora.
La historia de Muamba sigue conmocionando a todos los aficionados al fútbol. Lo que parecía una terrible desgracia para el jugador de 24 años se ha convertido en uno de los testimonios más emotivos vividos en este deporte.
Porque el joven futbolista inglés, de origen congoleño, hoy se encuentra estable, sonriente y sin rastro de los daños que deberían haber provocado en su cerebro los 78 minutos en los que su corazón estuvo parado y sólo con reanimación cardiopulmonar. Muamba ahora confía en volver pronto al terreno de juego. Los médicos certifican esta posibilidad y no tienen problemas de señalar lo sucedido de “milagro”.
Este pasado fin de semana Muamba concedió la primera entrevista desde el día del desvanecimiento, al periódico The Sun. Ante los periodistas y los fotógrafos presentes se mostró sonriente, rodeado de su familia, pero no tardaron en aparecer en su rostro las lágrimas, mezcla de emoción y sorpresa ante todo lo que ha vivido desde la tarde del 17 de marzo.
“Lo que me pasó fue realmente más que un milagro”, dice Muamba, que es un cristiano evangélico comprometido. “Estoy comprobando la prueba de la fuerza de la oración. Durante 78 minutos estuve muerto y, aún si sobreviviese, se esperaba que hubiese sufrido daños cerebrales. Pero estoy muy vivo y sentado aquí hablando ahora. Alguien allá arriba me ha estado cuidando. En la mañana del partido oré junto a mi padre pidiéndole a Dios que me protegiese; y Él no me defraudó”, agrega emocionado.
SE SINTIÓ “COMO FUERA DEL CUERPO”
Muamba recuerda en la entrevista cómo vivió los momentos previos al percance. Unos segundos antes de que se produjese el colapso, se sentía “como fuera del cuerpo”, sin ser capaz de distinguir adecuadamente la realidad que le rodeaba. De hecho confiesa que veía doble: “había dos Scott Parker y dos Luka Modric (jugadores de los Spurs) en la distancia. Fue entonces cuando me di cuenta que algo funcionaba muy mal”.
Al revisar las imágenes de televisión del momento crítico, Muamba se emociona. Era el minuto 41 y su equipo, el Bolton, disputaba un importante partido contra el Tottenham. “Recuerdo que corrí arriba para tratar de recibir un pase de Martin Petrov. Poco después me sentí algo mareado, un mareo extraño, como si estuviera corriendo por el interior de cuerpo de otra persona. Es difícil de explicar”, confiesa.
En la siguiente jugada Muamba se desplomó. Todos se dieron cuenta enseguida de la gravedad del percance. “No había nadie cerca de mí cuando empecé a sentir que me caía. Lo último que oí fue a Dedryck Boyata gritándome para que volviese a la defensa”.
“Sentí que me caía al suelo, y luego dos golpes grandes en mi cabeza. Eso fue todo. Después, oscuridad, nada. Estaba muerto”.
El partido se suspendió y todos, desde los aficionados a los jugadores y árbitros, mostraban su impotencia y emoción en el campo. Muamba no reaccionaba a la reanimación y fue rápidamente enviado al hospital.
EL “AFICIONADO” QUE SALVÓ SU VIDA
En el momento en el que Muamba cayó al suelo, un hombre que estaba viendo el partido saltó al terreno de juego para ayudarle. Se trataba del doctor Andrew Deaner, cardiólogo especialista. Junto a los médicos del equipo efectuaron maniobras de reanimación. Como éstas no daban fruto, Deaner insistió en que fuese trasladado directamente a London Chest Hospital para una atención inmediata.
Muamba dijo a The Sun que fue “pura casualidad” que el doctor Deaner estuviese entre la multitud ese día. “Le debo todo. Él es la razón por la que ahora soy capaz de tener a mi hijo recién nacido en brazos y continuar con mi vida”.
“Es extraño -continúa Muamba- ver imágenes de lo que pasó ahora, porque en ese momento yo no tenía idea de lo que estaba pasando. Sin embargo, en un montón de fotos veo al doctor que me cuida. No estaría vivo hoy si no hubiera estado allí”.
Después de aplicarle quince descargas eléctricas con el desfibrilador, Muamba “despertó” volviendo a la vida. Habían pasado 78 minutos en parada cardiaca, recibiendo el apoyo externo de la reanimación cardiopulmonart, y en estas condiciones el riesgo de daño en sus órganos vitales era muy alto.
LA ORACIÓN DE SU FAMILIA
Una de las facetas por la que destaca Fabrice Muamba es por su capacidad física. Él mismo reconoce que se encontraba “muy preparado” físicamente para disputar el partido. “Ni siquiera me resfrío”, dice ahora el jugador. Su corazón nunca había fallado hasta el 17 de marzo, y los médicos todavía no saben por qué éste se paró.
Lo que sí recuerda Muamba es que, antes del partido, oró junto a su padre. “El sábado mi papá me llamó al hotel, y oramos juntos como siempre lo hacemos antes de los partidos. Recuerdo haber pedido la protección de Dios - es algo que hacemos a menudo por teléfono”.
Su padre Marcel Muamba es un trabajador de 45 años de edad. Este hombre, que huyó de la opresión política en Congo en 1994, cuenta ahora cómo le rogó a Dios que salvara a su hijo. “Me llevaron a la unidad de cuidados intensivos directamente desde el campo”, cuenta Marcel. “Estaba muy preocupado pero nuestra fe es muy fuerte y realmente creía que Dios contestaría mi oración. Dentro de la furgoneta me sentí con paz y le dije a Phil Gartside (el presidente del Bolton): 'Fabrice va a estar bien'. Probablemente pensó que estaba loco. Pero, de alguna manera, yo sabía que Fabrice estaría a salvo en manos de Dios”.
Una vez el hospital, Marcel se encerró dentro de un cubículo para orar intensamente. Luego se dirigió a la habitación donde estaba Fabrice. Marcel le susurró al oído a su hijo: “Sé que me estás escuchando. Vas a salir de este hospital por la puerta de delante”. Entonces, cuenta el padre, “le dije a Dios: “Tú eres el que resucitó a Lázaro de entre los muertos. Ahora puedes mostrar tu gloria”.
“En ese momento mucha gente creía que, aún si sobrevivía, Fabrice iba a terminar con daño cerebral y no volvería a ser el mismo - dice Marcel -. Pero yo estaba tranquilo porque había puesto mi confianza en Dios. Y Dios no me ha defraudado”.
El pasado lunes, Muamba abandonó el hospital bajo el beneplácito de unos aún sorprendidos doctores, sin mostrar señales de dolor. Fabrice ahora abraza a su familia. En su pecho ha quedado una gran cicatriz, donde le han implantado un dispositivo electrónico para controlar su evolución e impedir un paro cardiaco definitivo en caso de que su corazón se detenga de nuevo.
Fuentes: The Sun
© Protestante Digital 2012
Muamba, el futbolista que vive tras una hora de parada cardiaca y mucha oración

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Estrella de TV en Chile Camiroaga, horas antes de morir, oró con Vujicic en su programa en TVN

Nick Vujicic dió testimonio de su fe en Jesús a Felipe Camiroaga en la última entrevista del presentador, poco antes de morir en un accidente de avión en Isla Fernández.

05 DE DE 2011, CHILE


El viernes pasado (2 de septiembre), Nick Vujicic estuvo como invitado en el conocido programa "Buenos días a todos" de TVN (Televisión Nacional de Chile). Su conductor Felipe Camiroaga quedó realmente maravillado con las palabras de Nick Vujicic, manifestando un deseo por tener a Dios en su vida.
NICK VUJICIC
Vujicic, un cristiano evangélico, es internacionalmente conocido por su libro y su mensaje "Sin límites". En su caso estas palabras se quedan cortas, ya que él nació sin brazos ni piernas, y sin embargo hace una vida funcionalmente casi normal. Y lo que es más importante, mantiene un espíritu de superación, de alegría y de fe y agradecimiento a Dios que son un testimonio que ha llevado a todos los lugares del mundo.
Como personaje famoso que es, la mañana del viernes pasado fue invitado al programa que presenta la estrella de la cadena TVN, Felipe Camiroaga.
Lo que no sabía Vujicic es que sus palabras eran de las últimas que iba a escuchar con vida su entrevistador . Horas después, esa misma tarde, se estrellaría en un avión en la Isla Juan Fernández. Viajaba Camiroaga junto con otras personas que le acompañaban para hacer un reportaje.
LA ENTREVISTA
La entrevista, que les ofrecemos íntegramente en video, cobra así una dimensión especial, sobrecogedora.
En ella, Vujicic da un testimonio claro de su fe en Jesús y del Evangelio. Le habla de la muerte y la eternidad, y en un momento le dice a Camioraga "nadie sabe qué va a pasar mañana con nosotros"; y finalmente pide hacer una oración en la que pone al programa, la televisión y el país en manos de Dios. Felipe Camioraga dice "Amén".
Lo que es cierto es que en aquellas últimas horas de su vida, el presentador de televisión tuvo un momento muy especial en el que Dios le habló con claridad y profundidad. A partir de ahí y hasta el instante del accidente aéreo en que falleció, nadie sabe lo que pasó por su mente y su corazón. Salvo él y Dios.
Lo que también es público es que tras la entrevista a Vujicic, Carolina de Moras (la copresentadora) cuenta que "Ese día andaba muy cariñoso... me abrazó y me dijo: 'Carola, que tengas un muy buen fin de semana'. Yo (al hablar) con Nick me doy cuenta de que soy completamrente feliz, lo tengo todo para estar en una vida que siempre soñé y no necesito nada más".
TRAS EL ACCIDENTE
"Para mi es un honor haber sido el último entrevistado de Felipe Camiroaga. Me siento muy privilegiado de haber estado allí. Cuando estuve con él, me di cuenta de que mientras yo hablaba él tenía lagrimas en sus ojos", ha declarado Vujicic.
El australiano de 29 años recordó que, durante la entrevista, Camiroaga se sorprendió cuando le expuso su visión de la muerte y la eternidad. "Yo dije que quiero vivir para siempre y creo que se sorprendió un poco cuando le dije eso. Le dije que soy avaro, porque 90 años en esta tierra no es suficiente", afirma Vujicic.
Nick envió su apoyo a las familias afectadas por la tragedia y a todos los chilenos que sufren por la muerte de las 21 víctimas. "Mis condolencias a todos, no sola a la familia de Felipe, sino que a todos, la pérdida es una pérdida, el dolor es dolor, y creo que perder a un ser amado es peor que no tener brazos y piernas", afirmó.


© Protestante Digital 2011


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