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jueves, 20 de octubre de 2011

¿La última profecía sobre el fin del mundo será la vencida?

Por Alejando Agostinelli Ciencia curiosa*


Pese a que la humanidad superó airosa las tremendas debacles anunciadas para fines del siglo XXI, las predicciones apocalípticas persisten, quizás porque tienen más que ver con expectativas de cambios radicales y temores sociales ancestrales que con la credibilidad de los visionarios de turno. En otras palabras, el nombre de los profetas cambia y los vaticinios se reciclan. El pastor Harold Camping cosechó, a sus 89 años, una sólida reputación de pájaro de mal agüero al insistir por décadas en sus profecías. En los dos últimos años pregonó, con más fuerza que nunca, que el fin de la vida en el planeta Tierra "verdaderamente" iba a comenzar el pasado 21 de mayo, cuando un violento terremoto marcaría el inicio de la cuenta regresiva.
Aquel día, sus fieles, casi todos escuchas de su canal Radio Family, con sede en Oakland, California, EEUU, pero con repetidoras en los cinco continentes, iban a ser salvados: creer en la palabra de Camping sería suficiente para que Jesús arrebatara el cuerpo de los elegidos en la última ceremonia de ascensión a los Cielos. Los no creyentes, por su parte, pagarían caro sus burlas viviendo un calvario de terror. El azote de un terremoto "y cinco meses de fuego, azufre y plagas" forzarían a los ateos, agnósticos y creyentes de otras confesiones a temblar de miedo por haber desestimado el oráculo matemático del profeta.
Evidentemente, no todo el mundo se asustó. Cientos de miles de "herejes" sin duda temblaron, pero de la risa. Sin embargo, en su revisión de la profecía, Camping respondió que el terremoto anunciado había sucedido de veras, aunque más bien fue un "terremoto espiritual". En suma, el que se estremeció fue el hombre, no la Tierra. "Una interpretación crítica de dos palabras ('terremoto' y 'rapto') es el único cambio requerido para entender por qué las personas sin salvación se hallan viviendo en un mundo que no ha sido horriblemente destruido, y los elegidos no han sido arrebatados para estar con Dios. Siempre hemos interpretado la palabra 'terremoto' como temblor o sacudida violenta de la tierra. Sin embargo, en la Biblia la palabra 'tierra' puede incluir personas y también al suelo", explicó en su sitio web y en entrevistas. "Toda la humanidad -pontificó-, fue sacudida por el temor".

Movimientos contestatarios estadounidenses rechazaron el diagnóstico con una creativa campaña propagandística. Ese mismo día grupos ateos diseminaron ropas "desprovistas de sus cuerpos ascendidos", otros hicieron una suelta de muñecas sexuales infladas con helio a modo de parodia del arrebatamiento cristiano y no faltaron los que aprovecharon el anuncio para celebrar la fiesta del fin de mundo.
El reconocimiento a sus presagios tampoco fue para descorchar champagne. La única distinción pública que recibió Camping fue el Premio Ig Nobel 2011 (el anti-nobel a la ignominia) "para enseñar al mundo que debemos tener cuidado al hacer suposiciones matemáticas". El pastor no asistió a la entrega del premio, que compartió con Dorothy Martin (quien predijo el fin del mundo en 1954), Pat Robertson (en 1982), Elizabeth Clare Prophet (en 1990), Lee Jang Rim (en 1992) y Credonia Mwerinde (en 1999). Sus aportes en el campo de las predicciones matemáticas quedaron claros; en rigor ya lo estaban, ya que Camping siempre fue un religioso, aunque pretendiese legitimar su cálculos con un título de numerólogo.
Como sea, el profeta terminó por aceptar que los salvos no fueron raptados ese día. "El arrebato de todos los elegidos significó que ya no habría más actividad de salvación de parte de Dios en ningún lugar del mundo. Todos y cada uno de los verdaderos creyentes ya están seguros eternamente con Dios en el cielo", una gracia que incluye a aquellos que siguen suplicando la misericordia divina. Para Camping, el "pavor" que habría desatado su profecía fue un dulce aperitivo previo a los hechos por venir. Porque la ira de Dios no se detendrá. "Hemos aprendido -escribió- que el mundo entero, todos los seres humanos, con excepción de aquellos individuos que al presente son salvos (los elegidos), se encuentran bajo el juicio de Dios, y serán aniquilados completamente junto al mundo físico en su totalidad el 21 de octubre del 2011."

CUANDO LAS PROFECÍAS FALLAN
En los años 50, los psicólogos León Festinger, Henry Riecken y Stanley Schachter, en una obra titulada When Profecy Fails (1956), propusieron una teoría conocida como "disonancia cognitiva". Su intención era determinar qué sucedía en un grupo religioso cuando el vaticinio en el que iba la confianza a un líder fracasaba. Así, entraron a observar a un pequeño grupo apocalíptico liderado, precisamente, por Dorothy Martin. Ella dijo que unos seres del planeta Clarión le avisaron que una ciudad iba a ser arrasada el 21 de Diciembre de 1954 por una inundación. Si los miembros permanecían reunidos el día señalado, iban a ser rescatados por un plato volador. Para los estudiosos, los integrantes más comprometidos con esa convicción iban a multiplicar su adhesión aunque el fracaso de la profecía fuese rotundo. Los menos comprometidos se iban a desilusionar y, tal vez, alejarse de Martin o de sus creencias. Cuando el día llegó, los fieles que vivían en otra ciudad desertaron del grupo. No así los que permanecieron junto a Martin.
Para Festinger, los creyentes tenían delante de sus ojos varias alternativas. Podían abandonar su fe, buscar trucos mentales para seguir apoyando la creencia y reducir la disonancia o "ignorar las condiciones de la disonancia". ¿Qué significa esto? "La actitud de compromiso hacia el sistema de creencias es tan fuerte que casi ninguna otra acción es preferible. Puede ser menos doloroso tolerar la disonancia que desechar la creencia y admitir que uno ha estado equivocado", explicaron. Es decir, no importa cuán largo sea el salto entre la expectativa y la realidad que el creyente va a cerrar los ojos ante las evidencias de que sus creencias están erradas. Esta disonancia se puede superar con las mil y una justificaciones: que la fecha profetizada en realidad es otra, que nadie está libre de error (a diferencia de la divinidad) o que ese día el profeta caminó por la vereda de la sombra. Estas racionalizaciones, según Festinger y sus colegas, pueden mejorar con el apoyo de otras personas que están bajo las mismas presiones. El antropólogo de la religión Alejandro Frigerio no simpatiza mucho con esta teoría. Para él, la disonancia cognitiva menosprecia la plasticidad de los sistemas de creencias. Ya que éstos "a) siempre permiten elaborar algún contra argumento o justificación o b) minimiza la inventiva de la gente a jugar con estos sistemas -que nunca están tan sistematizados". Por otro lado, dice, "si yo creo en el principio más general de una voluntad divina puedo aceptar sin disonancia tanto la idea de que ésta quiera acabar con la humanidad o que después nos quiera dar otra oportunidad". Para Frigerio, estos principios hacen que las reinterpretaciones no resulten tan contradictorias como pueden parecer.

"¿POR QUÉ VOY A DEVOLVER EL DINERO?"
Cuando Camping enfrentó a la prensa, los cronistas fueron más piadosos que él cuando lanzó promesas de tormentos inenarrables para los no creyentes. El profeta se negó a aceptar que su treta consiste en cambiar las fechas. No se detuvo a explicar el caos que reinó en la vida de sus seguidores, muchos de los cuales renunciaron a sus empleos y vendieron todas sus pertenencias, sin contar casos más graves, como la madre que estuvo por matar a sus dos hijos o la niña rusa que se quitó la vida. "Sólo soy un humilde maestro de la Biblia", contestó a un periodista que indagó en sus sentimientos de responsabilidad. Sobre el dinero de los donantes, no fue en absoluto retórico: "¿Por qué lo deberíamos devolver? Ha sido dado para presentar el Evangelio. Lo estamos gastando tan sabiamente como sea posible. Nosotros, en Family Radio, nunca le decimos a nadie lo que debe hacer con sus posesiones. Eso es totalmente entre ellos y Dios". Dijo, además, que "se lo están gastando todo" en publicitar el acontecimiento del viernes (aunque casi no hay actividad proselitista en comparación a la desplegada antes del 21 de Mayo). En la ronda de profecías que han jalonado su carrera, Harold Camping siempre se las arregló para resignificar sus dichos con oportunas "correcciones a posteriori".
¿Cabe alguna duda sobre lo que sucederá el 21 de octubre? Prácticamente no, aunque si el viernes explota un calefón o un manual de Física cae de una estantería, allí estarán Camping y los suyos buscando cómo acomodar el accidente a la profecía. Nuestro profeta tiene la misma capacidad de anticipar el futuro que cualquiera de los miles de visionarios que lo antecedieron. Primero predijo el fin del mundo para el 21 de mayo de 1988. Cuando esa fecha falló, publicó una obra titulada ¿1994? donde afirmó que, según sus cálculos, la historia iba a terminar el 6 de septiembre del 1994.
Las dos últimas profecías de su repertorio -que situó entre mayo y octubre de 2011-, son las terceras. En suma, la visión que se completa el viernes 21 es la vencida.


*Alejandro Agostinelli es periodista y editor del blog Factor 302.4

miércoles, 5 de octubre de 2011

¿Vivimos los días anunciados por David Wilkerson en ‘La Visión’?

“La recuperación económica tendrá que esperar otro año más. Al menos, en buena parte de los países avanzados, que encajan ya cuatro años de pertinaz crisis”. Este es el último vaticinio de los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI), que supone una enmienda a la totalidad de las previsiones que el propio Fondo hizo sólo cinco meses atrás , cuando daba la recuperación por encarrilada. Ahora, anticipa que ningún país avanzado -salvo Japón, por las obras de reconstrucción tras el tsunami-, llegará a crecer más del 2% en 2012.

Tal situación hubiera sido impensable pocos años atrás, cuando se vivía un tiempo de bonanza económica global. Sin embargo, alguien advirtió que en 1975 esto iba a suceder, así como también anticipó que un gran terremoto sacudiría a Japón , tal como ocurrió el 11 de marzo de 2011.Nos referimos al pastor David Wilkerson (1931-2011), quien plasmó en el libro La visión , publicado en 1975 por Editorial Vida, una visión del futuro que tuvo mientras oraba, una noche de 1973. La misma se refiere a “ cinco trágicas calamidades que vienen sobre la tierra” , acontecimientos futuros que afectarían al mundo, y en particular en Estados Unidos. Llama poderosamente la atención las coincidencias existentes entre algunos de los acontecimientos mundiales de los últimos años y la visión que tuvo Wlkerson.
LA VISIÓN

Todo el mensaje de este libro ha de ser datado a partir de abril del año 1973. “Muchas de las predicciones de esta visión se han cumplido ya, algunas se verificarán en un futuro próximo, y otras, en años venideros”, declara Wilkerson en una nota aclaratoria de tres puntos para los lectores del libro. “Por favor, no lea este libro con la expectación de que todas las calamidades ocurrirán de la noche a la mañana. Yo creo, y tengo por cierto, que la mayor parte de esta visión se cumplirá durante nuestra generación”, dice. El primero de los ocho capítulos se titula Confusión económica . Los capítulos siguientes tratan sobre: Drásticos cambios de tiempo y terremotos violentos. Una inundación de inmundicia. El problema juvenil número uno en el futuro. Locura de persecución. Mensaje de Dios a los desprevenidos. Mensaje de Dios a los preparados . ¿Les suena como actual este anuncio de 1973? El cumplimiento futuro sería en gran parte ahora.

CONFUSIÓN ECONÓMICA

Wilkerson predijo una inminente confusión económica de alcance mundial. “En mi visión, éste ha sido el detalle que vi con mayor claridad. No sólo el dólar americano está encaminado a tener grandes dificultades, sino todas las demás monedas corrientes en el mundo entero. Veo una confusión económica total que batirá a Europa primero, y luego afectará al Japón, los Estados Unidos, el Canadá Y. poco después, a todas las demás naciones ”, escribió. Más de un experto no dudará en que Wilkerson vió lo que nadie supo preveer hasta que los hechos estuvieron ante los ojos del mundo entero.“

Realmente no es una depresión lo que veo venir, sino una recesión o retracción económica temporal de tal magnitud, que habrá de afectar el estilo de vida de casi todo trabajador asalariado de Estados Unidos, y de todo el mundo. Países que, al presente controlan enormes cantidades de divisas occidentales se van a ver en dificultades muy grandes también. Cuando será no está claro, pero no está muy lejos. Los más grandes economistas del mundo entero no aceptarán a explicar la confusión, y se desarrollará una crisis internacional del miedo. Una falsa bonanza económica precederá a la recesión pero será de breve duración ”. Recuerden, escrito en 1973.

En los últimos días hemos leído en la prensa noticias como la siguiente: “La crisis financiera desborda a los líderes políticos. Las Bolsas se desploman ante la impotencia de Estados Unidos y Europa.El presidente del Banco Mundial cree que la probabilidad de otra recesión crece ‘día a día’. No hay indicio alguno de que los responsables de la política económica, congregados en Washington por la asamblea mundial del FMI, tengan esta vez una respuesta colectiva al desafío”. ¿Mera coincidencia con La visión de Wilkerson?

EL ORO, LA PLATA Y EL ÉXODO

Wlkerson expresa que “el precio del oro va a subir hasta alcanzar niveles astronómicos, pero no se sostendrá por mucho tiempo”. Afirma que también la plata llegará a ser un metal muy precioso y su precio aumentará desenfrenadamente”. Pero –advierte- ni la plata ni el oro ofrecerán verdadera seguridad. El valor fluctuante e incierto del oro y de la plata será parte del cuadro total de la confusión económica que hace presa del mundo. “Créalo o no, ni siquiera el oro mantendrá su valor. Aquellos que amontonan oro van a salir perjudicados, de mala manera”.

En La Visión también podemos leer sobre “la vuelta al campo”. El pastor Wilkerson dice que habrá una súbita precipitación para comprar granjas, ranchos y casas en el campo. Miles de personas intentarán huir de las ciudades, en la esperanza de que un retorno a la tierras y a la naturaleza habrá de proporcionales seguridad. “Habrá un impulso creciente de ‘largarse de todo esto’, y la gente que alimenta sueños secretos de producir sus propios alimentos y criar su propio ganado, y de llegar a autoabastecerse, invertirá mucho dinero en terrenos y en tierras de labor en zonas rurales”.

Advierte que el precio de los terrenos en las zonas rurales seguirá subiendo vertiginosamente. “El valor de las tierras de labor comprendidas dentro de un radio de 160 km. , alrededor de la mayor parte de las principales ciudades llegara hasta las nubes, volviéndose inaccesible para todos, menos para los sindicatos”, dice.

TERREMOTOS

David Wilkerson hace referencias a los cambios climáticos y dice que en su visión ha visto muy poco que sea sobrenatural en lo que se refiere a las variaciones atmosféricas drásticas que hemos experimentado hasta la fecha. “Pero también he visto muy claramente que está a punto de ocurrir una intervención divina en todo el mundo”, expresa.“ Sería mejor que este mundo se preparara para afrontar los cambios en la meteorología que no pueden ser explicados por ninguna otra palabra sino por ‘sobrenatural’. El mundo está a punto de presenciar el comienzo de grandes desgracias causadas por las más drásticas variaciones atmosféricas, terremotos, inundaciones y terribles calamidades de la historia, que sobrepasarán en mucho cualquier cosa jamás experimentada hasta aqu í”, escribe en 1973, cuando tsunamis y grandes terremotos no eran noticia ni esperables.

Advierte que Estados Unidos va a experimentar, en un futuro no muy distante, el terremoto más trágico de su historia , y que este sismo causará pánico y miedo general. “Sin duda alguna, llegará a ser una de los terremotos reportados en forma más completa de todos los tiempos. Las cadenas de televisión suspenderán toda programación y llevarán a cabo un reportaje que cubrirá las 24 horas del día”. Esta es una de sus profecías aún no cumplidas ya que tal situación no se ha producido hasta el momento, pero también leemos en La Visión que “otro sismo, posiblemente en el Japón, puede preceder a este que veo venir aquí (USA)”. ¿Se habrá referido al que sacudió la nación nipona en abril de este año?

Volviendo al sismo que sacudiría a Estados Unidos, Wilkerson dice que no existió la más ligera duda en su mente en cuanto a este inmenso terremoto. “Tengo la convicción de que éste será muchas veces más grave que el terremoto de San Francisco. No estoy del todo convencido de que este terremoto tendrá lugar en California. En realidad, yo creo que va ocurrir donde menos se lo espera. Este terrible sismo puede ocurrir en una zona que no se conoce como una región sísmica”, expresa.

Menciona también que será de un grado tan elevado en la escala de Richter, que originará otros dos terremotos mayores. “Creo también que vamos a ver, más tarde, un intenso terremoto en las Islas Aleutinas, que causará varios sismos menores y movimientos sísmicos secundarios a todo lo largo de la costa occidental de los Estados Unidos”.

HAMBRE E INUNDACIONES

Advierte Wilkerson que “el hambre vendrá al mundo en nuestra generación y millones de personas morirán de inanición”, palabras estas que nos hacen pensar en la dramática situación que viven hoy las poblaciones del llamado Cuerno de África. También habla de “inviernos sin nieve que traerán consigo cosechas deplorables y condiciones de hambre en la Rusia Central y occidental. La India, Pakistán, todo el sureste de Asia, y África, recibirán un golpe especialmente duro”. A continuación expresa que “esta es, no cabe la menor duda, el hambre universal de los últimos tiempos predicha por la Santa Palabra de Dios en el libro de Joel. Ocurrirán inundaciones, huracanes, tornados y granizadas con mayor frecuencia. Más de una tercera parte de los Estados Unidos será declarada zona de desastre dentro de unos pocos años ”.

Menciona asimismo que extraños acontecimientos que tendrán lugar en la naturaleza desconcertarán a los científicos. “Erupciones en la Tierra, brumas de sangre y brumas lunares, señales extrañas en el cielo tales como tormentas cósmicas, estos y otros eventos nunca vistos antes causarán la admiración de muchos. La bruma suspendida en el cosmos volverá roja la luna y causará períodos de oscuridad sobre la tierra, casi como si el sol se negara a brillar”, dice sin poder imaginar que volcnes de extraños nombres de Islandia paralizarían las comunicaciones en Europa entera, por poner un ejemplo.

Sabiendo de antemano que su visión podría provocar controvertidos comentarios, en la segunda de las advertencias para el lector Wilkerson afirma que no pretende endosar ninguna posición doctrinal concerniente a La Gran Tribulación. “Cuando hablo de persecución de cristianos no me estoy refiriendo a la Tribulación. Rehúso que se me implique en controversia alguna sobre cuándo serán evacuados de esta tierra los cristianos al retorno de Cristo. Esta visión no es una declaración doctrinal”.

DESNUDOS EN LA TELEVISION

No sólo los terremotos sacudirán a Estados Unidos, sino el derrumbe moral . “Las principales cadenas de televisión quedarán enredadas en este derrumbe moral, voy a predecir que pronto en los programas en las cadenas de televisión se intentará introducir escenas de senos desnudos, los torsos o bustos descubiertos será la nueva moda de los que procuran liberalizar los medios de comunicación”, dice Wilkerson. Es importante recordar que en la moralista EEUU era impensable que un desnudo apareciese en las cadenas de TV en aquel tiempo.

Habla también de que los reveses económicos y la confusión tomarán desapercibidos a muchos en cuanto a las consecuencias. Entonces, vendrán los suicidios. “No será una repetición de aquellas escenas que fueron tan familiares durante la Gran Depresión, cuando los hombres de negocios se suicidaban saltando desde las ventanas. Tampoco se llevarán un arma a la cabeza para tirar del gatillo. El nuevo método será el suicidio mediante dosis excesivas de píldoras para dormir o de otros sedativos químicos. Esta tendencia se está desarrollando ya, y empeorará. Algunas de las figuras más conocidas en el mundo de los negocios van a cometer suicidio mediante la ingestión de dosis excesivas de narcóticos”, dice.

ÚLTIMA ACLARACIÓN

Volviendo a las tres aclaraciones para el lector de La Visión, el pastor Wilkerson dice, en la última de ellas, algo que a esta altura usted lector puede estar considerando: “Rechazo la idea de que esta visión sea un mensaje para ‘traficar miedo’. Algunos sugerirán que esta visión sólo ayudará a provocar algunas de las calamidades descritas, y que ‘usted obtiene lo que predica’. Discrepo totalmente. Esa lógica sugeriría que Noé provocó el diluvio advirtiendo que el mismo vendría”.

Y concluye: “He compartido mi visión y nunca la volveré a defender. Su mensaje sólo puede ser comprobado por el tiempo y los eventos. Dios será el juez y nada de lo que digan mis amigos o enemigos puede detenerme en mi determinación de advertir a los lectores que estas cosas son verdaderas”.

Cabe mencionar que –tal como consigna el propio Wilkerson en la Introducción del libro-, que antes de la visión de 1973, él tuvo otra. “En 1958 una visión de Dios me llevó de una pequeña población de Pensilvania a la ciudad de Nueva York, a trabajar con las pandillas de adolescentes y los adictos a las drogas”. Esta parte de la historia está documentada en su libro “La cruz y el puñal”, sobre el que se hizo una película protagonizada por Pat Boone en el papel de Wilkerson. Aquella no fue una falsa visión. Transcurridos los años, su realidad ha quedado demostrada por los centros de “Teen Challenge” (Desafío Juvenil) esparcidos por todo el mundo. “No sólo se han convertido pandilleros y adictos, sino que muchos de ellos están incluso predicando el evangelio como ministros y misioneros”, dice el pastor, fallecido en un accidente en abril de este año.

UN TESTIMONIO VIVO

Uno de los jóvenes drogadictos rehabilitados en un centro de Teen Challenge es hoy el pastor Rodney Hart, director de Teen Challenge New England que aglutina varios centros juveniles.“Él siempre decía que veía que iba a venir un juicio de Dios sobre Estados Unidos, para que el pueblo de Dios vuelva a los pies de Cristo”, dice el Dr. Hart refiriéndose al líder, a quien escuchó predicar por primera vez en 1976, justamente sobre este tema. “Él veía que vendría una catástrofe sobre nuestra nación”.

Hart lo conoció de cerca y hoy dice de él: “David Wilkerson fue un hombre bien humilde, no aceptó la moda de muchas iglesias en las que el predicador ‘se hincha’. Él siempre caminaba con los pies sobre la tierra, sin tocar la gloria, considerando que sólo Dios es Dios”. “Lo mejor es que terminó su carrera –afirma-, y aunque nadie sabrá qué sucedió cuando se cruzó de carril con su automóvil, las palabras de su hijo fueron: ‘Dios los sacó de la tierra’”. En los últimos años Wilkerson sufrió mucho a causa de su mala salud. “Luchaba con su debilidad física. Su mente era brillante, pero el cuerpo no le respondía”, confirma Hart.

Del tiempo compartido con el autor de La Visión , saca la siguiente conclusión: “Fue un hombre rápido en arrepentirse, en perdonar y pedir perdón. Lo más hermoso para mí es que para conocerle, uno tendría que escucharle predicar en la calle, en los barrios marginales. Ese hombre tenía una tremenda autoridad espiritual, su palabra tenía peso para quebrantar a cualquiera, y cuando llamaba al arrepentimiento, muchas personas se ponían de rodilla”, concluye Rodney Hart.

Pueden leer aquí el libro La Visión online.

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