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viernes, 14 de agosto de 2015

Job, el dolor sin respuesta



Libros sapienciales (I): Job (II): capítulos 3-31. Nadie escucha realmente a Job para interesarse por ahondar en su sufrimiento; nadie muestra compasión.
Por. Cesar Vidal, España
En la última entrega sobre Job y a sus amigos, les dejamos planteando el conflicto del mal en una de sus manifestaciones más terribles, la del mal que cae sobre alguien que no sólo es inocente sino que además es íntegro. Los amigos de Job –no precisamente los que uno desearía en una situación semejante– no van a intentar en ningún momento comprender a Job.
Por el contrario, se acercan a su inmenso dolor desde el prejuicio. Para Elifaz, el prejuicio es de corte espiritualista o místico (4: 12-16); para Bildad, es la tradición religiosa (8: 8-10) y para Zofar es el dogma. Nadie escucha realmente a Job; nadie se interesa por ahondar en el sufrimiento que se extiende ante sus ojos; nadie muestra compasión. En realidad, todo queda reducido a un “Job, eres culpable –tienes que serlo porque así lo muestra la tradición, e dogma o mi experiencia mística– reconoce tu pecado y podrás salir de esta situación”. Para colmo, tras el primer ciclo de discursos, no se puede evitar tener el regusto amargo de que todos y cada uno de los amigos ha pretendido hablar en nombre de Dios (c. 3-14). Todo ello, por supuesto, sin ayudar lo más mínimo a Job y sin intentar siquiera comprenderlo.
El segundo ciclo de discursos es todavía más duro (c. 15-21) porque los tres amigos ahora no sólo intentan encajar a Job en sus prejuicios sino que incluso se atreven a decir que se merece lo que le sucede. Sólo en un momento de lucidez Job se confía a Dios pensando que es el único que puede ayudarlo (19: 23-29), pero incluso esa proclamación de Job es breve y efímera.
El tercer y último ciclo de discursos resulta aún más frustrante (c. 22-29). Los amigos de Job -Zofar ni siquiera se molesta en intentar ya refutarlo– carecen de razones para discutir y, bajo su palabrería, sólo hay violencia y falta de fuerza espirituales. El mismo Job discute menos que antes y clama más que nunca porque su dolor se le hace insoportable, porque está terriblemente solo y porque ha padecido los ataques de los que se supone que tendrían que respaldarlo.
Job sabe que hay gente malvada a la que le va bien (c. 23-24) mientras que a él, a pesar de su integridad, la desgracia no ha dejado de golpearlo. El capítulo 29 es un canto amargo a los viejos tiempos más prósperos que contrastan con el terrible presente (c. 30).
En el capítulo 31, Job incluso realiza un canto extraordinario a la integridad y a la sabiduría, pero, a la vez, todas las cuestiones que le atañen quedan en el aire. La religión –sea en forma tradicional, mística o dogmática– no ha dado respuesta a Job que sigue sumido en un dolor inmenso.
Textos recomendados: Capítulos 19 y capítulos 29, 30 y 31.

Fuente: Protestantedigital, 2015.

jueves, 13 de agosto de 2015

Respuesta a la teología gay de Matthew Vines



Por. Will Graham, España
Hace más de un año salió el libro pro-homosexual de Matthew Vines God and the Gay Christian [Dios y el cristiano gay]. En abril 2014, unos días antes de que se publicase, escribí un artículo prediciendo que Vines iba a convertirse en una estrella internacional. Mi ‘profecía’ se cumplió al pie de la letra. ¿Quién no conoce a Vines hoy en el mundo occidental? Luego, hace poco más de un mes, Vines hizo otro escrito importante respondiendo a las 40 preguntas de un artículo excelente de Kevin DeYoung sobre los cristianos pro-homosexuales. Vines hizo su propia lista de 40 preguntas, las cuales iban dirigidas a todos los cristianos que se oponen al matrimonio gay.
Algunos eruditos bíblicos en los Estados Unidos tales como Michael Brown y James White ya han respondido de forma contundente a Vines. Pero hasta la fecha, no ha habido ninguna reacción desde Europa. Ni parece que lo vaya a haber. Por lo tanto, he decidido hacer algo al respecto y ofrecer una refutación a las 40 preguntas de Vines. Espero que bendiga a todos vosotros –pastores, predicadores, teólogos y creyentes- y que os anime a seguir oponiéndoos a la teología gay. Citaré cada pregunta de Vines (traduciéndolas del inglés al castellano) y luego daré una breve respuesta. Acordaros de esto: Vines quiere que los creyentes apoyemos el estilo de vida gay en general y el matrimonio gay en particular.
1.- ¿Aceptas que la orientación sexual no es una elección?
Si quieres preguntar si elijo sentirme atraído por otros hombres, mi respuesta sería que no. No elijo sentir tales deseos. Pero esto no justifica nada. Tengo que tomar mi cruz y pelear contra ellos. No puedo ceder ante estas pasiones. No elijo sentir ira ni odio ni lujuria ni violencia en mi corazón. Son el fruto de mi naturaleza caída. Pero lo que no puedo hacer es permitir que estos sentimientos malvados dominen mi vida. Para citar un dicho bien conocido: “No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que hagan nido en ella”. Si te sientes atraído por otro hombre, Matthew, lucha contra aquellos pájaros. ¡Toma tu cruz! ¡Actúa como un cristiano! ¡No te des por vencido! ¡Cristo te dará la fuerza que necesitas (1 Corintios 10:13)!
2.- ¿Aceptas que es muy difícil pretender cambiar tu orientación sexual? Sí, ¿pero qué importa?
Es difícil conseguir que un ladrón deje de robar y que un adultero deje de meterse en la cama con sus amantes. ¿Qué? ¿Esto significa que tales acciones son correctas? Y recuerda: todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:13).
3.- ¿Cuántas amistades profundas tienes con gente LGBT (lesbiana, gay, bisexual o transexual)?
Bueno, si para ser LGBT sólo hace falta sentirte atraído sexualmente por alguien del mismo sexo que tú, pues, estoy casi seguro de que todos mis amigos habrán sentido un deseo así en algún momento de sus vidas. Así que, potencialmente, todos mis amigos serían LGBT. Pero no ceden ante dichos deseos. Luchan contra esos pájaros. Son soldados de Cristo.
4.- ¿Cuántas personas LGBT dirían que eres uno de sus mejores amigos?
Si mi respuesta es cero o diez millones, no cambia nada. Si todos mis amigos más cercanos son violadores, ¿tengo que aceptar la violación? Si todos mis amigos son narcotraficantes, ¿tengo que celebrar el narcotráfico? ¡Desde luego que no!
5.- ¿Cuánto tiempo has pasado hablando con cristianos LGBT sobre su fe y sexualidad de tú a tú?
¿Qué es un “cristiano LGBT”? ¿No se trata de un oxímoron? Si LGBT significa sentirte atraído por alguien del mismo sexo en algún momento de tu vida, pues, supongo que todos mis amigos serían LGBT, y entonces pasaría todo mí tiempo libre con gente LGBT. Pero si LGBT significa rendirte ante dichos deseos sexuales para cometer actos homoeróticos y promover la actividad homosexual, en tal caso nunca consideraría a tal persona cristiana ¿Es posible hablar de un cristiano que adora al diablo o de un cristiano que va de orgía en orgía? Los soldados de Cristo pelean contra el pecado; no se dejan dominar por él.
6.- ¿Aceptas que el matrimonio heterosexual no es una opción auténtica para los gais?
¿Y qué? ¿Esto va a cambiar lo que Dios dice acerca del matrimonio? Independientemente de lo que deseen los activistas gais, la palabra de Dios permanece.
7.- ¿Aceptas que el celibato es la única opción válida para la gente gay si todas las relaciones sexuales del mismo sexo son pecaminosas?
Si te refieres a la abstinencia cuando hablas del celibato, pues, ¡claro que sí! ¿No aceptas que el celibato es la única opción válida para los pedófilos?
8.- ¿Con cuántos hermanos y hermanas has andado por el camino del celibato obligatorio? ¿Y por cuánto tiempo?
De nuevo, si mi respuesta es cero o diez millones, no cambia nada. No se gana un debate cristiano apelando a lo que quiere la mayoría sino apelando a la voluntad revelada de Dios.
9.- ¿Qué dirías a un cristiano gay que lleva años intentando cumplir con el celibato obligatorio y que fue llevado a la desesperación, casi al punto del suicido, en el proceso?
Primero, has usado otro oxímoron: “cristiano gay”. No hay tal cosa. Sí, creo que un creyente puede ser tentado. Claro que sí. Pero no cede ante tales deseos pecaminosos. Ahora bien, a ver si te sigo el rollo: “Tengo unas ganas impresionantes de tener sexo gay y como no lo puedo conseguir, voy a suicidarme. Así que, institucionalicemos la actividad homosexual”. ¿Hay que permitir que la gente peque libremente para que no se maten? Vale, vamos a ser coherentes. Institucionalicemos, pues, el robo, el asesinato y la bestialidad. Al fin y al cabo, no queremos que ningún ladrón, asesino o violador de animales se suicide, ¿verdad? Mi palabra de ánimo para la gente que razona así sería muy sencilla: ¡lucha contra el pecado en el poder de Cristo! ¡No te rindas! ¡Hay esperanza!
10.- ¿Piensas que el celibato obligatorio ha producido buenos frutos en los cristianos gais que conoces?
Alerta de oxímoron número 3: “cristianos gais”. El abstener de cualquier pecado es un buen fruto.
11.- ¿Cuántos matrimonios gais conoces?
Por tercera vez, si mi respuesta es cero o diez millones, no cambia nada. No va a cambiar la revelación de Dios.
12.- ¿Piensas que un matrimonio gay puede demostrar el fruto del Espíritu?
Pueden ser majos (humanamente hablando). Pero de ninguna forma pueden caminar en el Espíritu si están viviendo en desobediencia abierta a la palabra de Dios. La primera señal de la obra del Espíritu en ellos sería si decidiesen arrepentirse de sus malos caminos.
13.- ¿Piensas que uno puede ser creyentes y apoyar el matrimonio gay?
Sí, es posible que un creyente ande en ignorancia. Pero una vez que alguien les enseña la palabra de Dios, abandonarán sus creencias erróneas.
14.- ¿Crees que es posible ser creyente y apoyar la esclavitud?
Repito: es posible que un creyente ande en ignorancia. Pero me gustaría preguntarte algo: ¿a qué tipo de esclavitud te refieres? ¿Al comercio atlántico de esclavos entre los siglos XVI y XIX? ¿O a la esclavitud tal como la practicaron los israelitas en el Antiguo Pacto con el fin de salvar a los pobres de la aniquilación socio-económica, prometiéndoles futura libertad?
15.- Si no es posible ser creyente y creer en la esclavitud, ¿eran creyentes Martín Lutero, Juan Calvino y Jonatán Edwards?
Otra vez repito: es posible que un creyente ande en ignorancia. De todos modos, mi fe cristiana no está basada en Lutero ni Calvino ni Edwards sino en el Señor Jesucristo. No me opongo a la homosexualidad a causa de estos tres teólogos; sino a causa de la palabra del Señor.
16.- ¿Piensas que el apoyar el matrimonio entre mismo sexo es un problema más serio que la esclavitud? ¿Piensas que mentir es un problema más serio que chismorrear? ¿Piensas que asesinar es un problema más serio que violar?
Todos son malos. Todos corruptos. Todos son pecados. Todos son dignos de ser condenados. El condenar a un pecado como más grave que otro no significa que el pecado menor (por así decirlo) sea aceptable.
17.- ¿Pasaste tiempo leyendo los pasajes de la Biblia que hablan de la esclavitud antes de estar convencido de que la esclavitud está mal?
Sí, en efecto. Me di cuenta de que la esclavitud en los textos del Antiguo Testamento no tenía nada que ver con el comercio atlántico de esclavos entre los siglos XVI y XIX. 18.- ¿Te preocupa que muchos cristianos a lo largo de la historia de la Iglesia no habrían estado de acuerdo contigo?
Ah, ahora veo adónde quieres llegar con todas estas preguntas sobre la esclavitud. Así que la homosexualidad es la ‘nueva esclavitud’, ¿verdad? Escribí un artículo en agosto 2014 sobre: ‘¿Es la homosexualidad la nueva esclavitud?’ Para resumir, demostré en el artículo que ni la homosexualidad ni la esclavitud formaban parte del diseño original de Dios. El Señor sí modificó la esclavitud judía para que fuese más humanitaria y compasiva; pero en ningún momento aceptó la homosexualidad. ¡En ningún momento! La homosexualidad y la esclavitud no tienen nada que ver. Además, si soy un esclavo; no estoy en pecado. Pero sí me entrego a la actividad homosexual; sí peco.
19.- ¿Sabías que, a lo largo de la historia de la Iglesia, los cristianos creían que la Biblia enseñaba que la tierra estaba colocada en el centro del universo?
Sí., pero ¿cuándo se convirtió la posición de la tierra en un asunto ético/ moral?
20.- ¿No te preocupa que no estarías de acuerdo con su interpretación de la Biblia?
Qué va. Para nada. La Biblia no habla sobre la posición de la tierra en el cosmos en términos literales sino poéticos. Pero sí habla clara, literal y directamente sobre la homosexualidad.
21.- ¿Pasaste tiempo leyendo los pasajes de la Biblia que hablan sobre la posición de la tierra antes de creer que la tierra gira alrededor del sol?
No. No sigo tu lógica. La constitución del cosmos y la ética sexual son dos categorías filosóficas totalmente distintas. La primera es una cuestión de cómo las cosas son; la segunda es una cuestión de cómo las cosas deberían ser.
22. ¿Conoces a algún escritor cristiano que vivía antes del siglo XX que pensaba que las personas gais tenían que dedicarse al celibato debido a la postura de la Iglesia sobre las relaciones homosexuales?
No, porque antes del siglo XX fue impensable –vamos, casi un sacrilegio- contemplar que podría haber tal cosa como un “cristiano gay”. Los grandes escritores de la Iglesia exaltaron la santidad, el discipulado de Cristo y el tomar cada uno su cruz para seguir al Señor.
23.- Si no conoces a ninguno, ¿sería justo afirmar que el exigir que los cristianos gais sean célibes no es una postura tradicional?
Alerta de oxímoron número 4: “cristianos gais”. Sí sería la postura tradicional ya que los líderes de la Iglesia siempre han hecho hincapié en la abstinencia del pecado. Simplemente no tuvieron que enfatizar “el celibato gay” porque el concepto contradictorio de un “cristiano gay” no existía en su generación. En aquel entonces, la gente no era tan atrevida. No querían celebrar su pecado públicamente. Y ni en mil años se les hubiera ocurrido la idea de pedir que su pecado fuese institucionalizado y que la Biblia fuese modificada para justificar sus acciones malvadas.
24.- ¿Crees que la Biblia enseña explícitamente que todos los cristianos gais tienen que ser solteros y célibes a lo largo de sus vidas?
Alerta de oxímoron número 5: “cristianos gais”. Como dije al principio, un creyente que se siente tentado necesita pelear contra aquellos pájaros –sean de la especie que sean- lujuria, asesinato, odio, chismorreo, mentiras, bestialidad, etc. Así que, mi respuesta es sí, un cristiano que tiene sentimientos gais tiene que tomar su cruz y negar aquellos deseos. Bajo ningún pretexto debe casarse con otro hombre/ otra mujer. Todos los días me siento tentado por el orgullo, la lujuria y el materialismo; pero lo que tengo que hacer es pelear, luchar y rendirme al Señor. Soy un soldado.
25.- Si no crees esto, ¿te sientes cómodo al afirmar algo que no está explícitamente exigido en la Biblia?
¿Acaso no dice la Biblia: Sed santos porque yo soy santo? ¿No dice: No peques más? ¿No dice: Toma tu cruz, niégate a ti mismo y sígueme?
26.- ¿Crees que la distinción entre el amor y la lujuria es importante para entender las relaciones románticas entre gente LGBT?
Pues, depende de tu definición de amor. Personalmente no defino el amor en base a nuestra sociedad occidental del siglo XXI que solamente cree en un amor sentimental, romántico y emotivo. Es un estilo de amor promocionado por Hollywood. El amor, según la Biblia, es obediencia a Dios. No se goza de la injusticia. Por lo tanto, ante los ojos del Señor, es imposible que una relación romántica entre dos personas gais sea amorosa ya que cualquier relación LGBT es una clara violación de su palabra.
27.- ¿Piensas que las relaciones amorosas entre las personas gais de nuestros días son del mismo tipo que aquéllas que Pablo tachó de ‘lujuriosas’ en Romanos 1?
Alerta de oxímoron numero 6: “relaciones amorosas entre las personas gais”. Como acabo de explicar en la pregunta 27, caminar contra la voluntad de Dios no es amor ni amoroso. Y sí, cuando Will Graham y Matthew Vines estén en la tumba, Romanos 1 seguirá siendo la palabra de Dios. Todos los actos homosexuales violan la sabiduría creativa de Dios. Hay que denunciar tales actos, condenarlos y rechazarlos.
28.- ¿Piensas que cuando Pablo emplea las palabras “vergonzoso” y “contra naturaleza” en Romanos 1:26-27 quiere dar a entender que todas las relaciones entre personas del mismo sexo son pecaminosas?
Por supuesto que sí. Pero no necesito Romanos 1. Tengo el resto de la Biblia para apoyar tal veredicto.
29.- ¿Dirías lo mismo en cuanto al pelo de los hombres ya que Pablo dice que el pelo largo en un hombre es “vergonzoso” y “contra naturaleza” en 1 Corintios 11:4? O, simplemente, ¿estaba apelando a unas normas culturales de aquélla época?
Primero, Romanos 1 tiene que ver con la creación; 1 Corintios 11 con la cultura. Segundo, Romanos 1 alude a la ira de Dios y a la reprobación; 1 Corintios 11 habla sobre cómo hay que comportarse en el culto público. Es verdad que se emplea la misma terminología pero no quiere decir que se refiera a la misma realidad. Te pongo un ejemplo en castellano: el vocablo ‘cura’. Puedo decir: “Aquí viene el cura de la Iglesia, es un varón tan noble”. O, “Acaban de descubrir una cura para el cáncer”. El contexto revela el significado correcto de la palabra.
30.- ¿Crees que la procreación es esencial para un matrimonio?
No me preguntes a mí. Pregúntale al Todopoderoso. Dijo: “Id, fructificaos y multiplicaos, llenad toda la tierra”. Mira lo que pone Génesis 1:28.
31.- Si es esencial la procreación, ¿qué quiere decir esto para las parejas heterosexuales estériles?
Es triste. Hay ejemplos bíblicos de matrimonios estériles. Pero no fue ningún pecado el ser estéril. Cometer actos homosexuales, sin embargo, sí es pecado.
32.- ¿Cuánto tiempo has invertido en la lectura de los escritos de los cristianos que apoyan el movimiento LGBT, por ejemplo, Justin Lee, James Brownson y Rachel Murr?
Sólo conozco a Justin Lee a primera mano. No obstante, he leído críticas académicas a los escritos de los demás. Pero para emplear tu ejemplo de antes, de la misma forma que no baso mi fe en Lutero, Calvino o Edwards; así tampoco debes de fundar tu fe en las opiniones de esos pensadores contemporáneos.
33.- ¿Qué tipo de derechos apoyas para las parejas del mismo sexo?
Ninguno.
34.- ¿Qué has hecho para defender dichos derechos?
Pues, nada. No he hecho nada para defenderlos, ni estoy haciendo nada ni voy a hacer nada.
35.- ¿Sabes quiénes son Tyler Clementi, Leelah Alcorn y Blake Brockington? ¿Tu iglesia oró por ellas cuando sus muertes salieron en las noticias?
Prefiero no contestar esta pregunta porque te escribo desde Europa continental. Esta pregunta sería para mis hermanos de los Estados Unidos.
36.- ¿Sabes que es 8,4 veces más probable que los jóvenes LGBT cuyas familias les han rechazado cometan suicido comparado con aquéllos cuyas familias les han apoyado?
Las familias cristianas tienen que amar, proteger y disciplinar a sus hijos en el Señor. Por lo tanto, no deben rechazar a sus hijos pero sí necesitan denunciar sus actos malvados. Los padres creyentes no son el problema; sino el poder destructivo del pecado. De todas formas, si comparas las estadísticas entre los gais activos que han sido afirmados por sus familias con los heterosexuales, tu boca se quedará abierta. Los que se identifican como homosexuales son muchísimo más promiscuos, tienen relaciones muchísimo más cortas, tienen muchísimos más problemas relacionados con el abuso del alcohol, de las drogas y la depresión. Son muchísimo más propensos a cometer suicidio cuando los comparamos con los heterosexuales.
¿Te parece que esto sea la bendición de Dios? Ni te hablo sobre las enfermedades transmitidas sexualmente, el SIDA, verrugas anales y una esperanza de vida marcadamente más corta. Todo esto va mano en mano con la comunidad homosexual. Quiero salvar a las personas de semejante plaga. Y los padres cristianos que aman a sus hijos hacen bien en salvar a sus hijos de tal maldición. Mi corazón se rompe por lo que se sufre en la comunidad “gay” pero hay esperanza en Cristo.
37.- ¿Te has opuesto verbalmente a los líderes de la Iglesia que comparan las relaciones homosexuales con cosas como la bestialidad, el incesto y la pedofilia?
No, porque esto es precisamente lo que Moisés hizo en Levítico. Creo que habló conforme a la revelación de Dios.
38.- ¿Hasta qué punto estás seguro de que la voluntad de Dios para los cristianos gais es que sean célibes para todas sus vidas?
Alerta de oxímoron número 7: “cristianos gais”. Estoy seguro -100% seguro- de que la palabra de Dios condena la actividad homosexual. Por lo tanto, estoy seguro -100% seguro- de que los pájaros homosexuales tienen que ser resistidos cuando quieren construir un nido en nuestra cabeza. ¡No te rindas! ¡Pelea! ¡Sé un soldado! ¡Cristo te dará fuerzas!
39.- ¿Qué sería la consecuencia si dijésemos a todos los adolescentes heterosexuales de la Iglesia que estarían rebelándose contra Dios si en alguien momento saliesen con alguien que querían o les cogiesen de la mano o les besasen o se casasen con él/ ella? Es bueno, correcto y loable que un hombre desee a una mujer (y viceversa).
El matrimonio es un don de Dios por lo tanto nunca hablaría en contra del amor heterosexual (a no ser que fuese más allá de los parámetros bíblicos, por ejemplo, la fornicación o el adulterio). El amor heterosexual es un don de Dios. La homosexualidad, sin embargo, es una perversión.
40.- ¿Estás dispuesto a andar en comunión con otros creyentes que no están de acuerdo contigo en este asunto?
Si el cristiano que tienes en mente no hubiese sido instruido en todo el consejo de Dios, pues, tomaría el tiempo para enseñarle la palabra y sería paciente y misericordioso. Pero, si después de un tiempo alrededor de la palabra, exponiendo claramente la voluntad de Dios tocante al asunto, si aquel cristiano decidiese seguir en rebelión abierta y pública contra lo que Dios ha establecido, entonces no podría tener ningún tipo de comunión con tal persona. ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? Tampoco podría tener comunión con alguien que tuerce la palabra y enseña que Dios es pro-gay cuando la Biblia dice todo lo contrario.
Conclusión
Pues, allí tienes mis respuestas, Matthew. Sólo repito lo que he comentado a lo largo del artículo: ¡pelea la buena batalla! ¡Toma tu cruz! ¡Sigue a Cristo hasta el fin! Pero te suplico en el nombre del Dios de Jesucristo que dejes de enseñar principios que contradicen la voluntad revelada del Señor. Te pido que lo hagas por el amor a Dios y por el amor a Su pueblo. Te dejo con diez preguntas. Aquí tienes el enlace: 10 preguntas para los cristianos pro-homosexuales. Ya me dirás algo. ¡Hasta luego y muchas gracias por las preguntas!

Fuente: Protestantedigital, 2015.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Dussel: El filósofo transmoderno



Por. Andrés Brandani, Argentina*
El filósofo Enrique Dussel visita la UNSAM para recibir la distinción de Honoris Causa y brindar una serie de conferencias y charlas. Autor comprometido y potente, su obra resulta ineludible para pensar la filosofía desde América Latina y nuestra particularidad histórica y social. En este ensayo, el filósofo Andrés Brandani recorre la vida y las principales ideas de un pensador que hizo del camino de la liberación su principal campo de batalla.
“Ésta es una ética de la vida, es decir, la vida humana es el contenido de la ética” Enrique Dussel.
 “Revolucionarios sin revolución: eso somos. Para decirlo todo: muertos con permiso. Aun así, elijamos las palabras que el desierto recibirá: no hay revolución sin revolucionarios.” Andrés Rivera, La Revolución es un sueño eterno.         
Uno puede reconstruir la vida de los otros a partir del relato de sus viajes: la interminable sucesión de fotografías, boletos, libros, que el turista amigo recogió en distintos puntos del globo testimonian dónde estuvo, dónde habitó su cuerpo. De manera similar, la vida y el pensamiento filosófico de Enrique Dussel fueron influenciados por los viajes y las reflexiones y debates cosmopolitas que entabló a lo largo de los años con pensadores de distintas geografías. Luego de licenciarse en Filosofía en la universidad Nacional de Cuyo, a fines de los 50´, emprendió camino hacia Europa y allí descubrió su propio continente. De aquel viaje, relata: “toqué a una América Latina y a un Tercer Mundo que me habían sido absolutamente desconocidos. Yo deseaba ir con pasión a Europa, y yendo hacia ella había descubierto, para siempre, el mundo periférico que había estado antes fuera de mi horizonte[1]. Dussel se doctoró en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central (Complutense), vivió dos años en Nazaret con el sacerdote francés Paul Gauthier, donde descubrió al pobre como oprimido, y antes de volver a Argentina estudió el Archivo de Indias de Sevilla. Llegó a la periferia camino al centro y desde allí comenzó a construir una filosofía, ética, política de la liberación.
 A fines de los 60´ comenzó a dictar clases como profesor adjunto de antropología y de ética en la Universidad Nacional Resistencia. Permaneció allí hasta 1975, cuando fue censurado y expulsado de la Universidad junto con otros docentes. Se exilió y se radicó en México, donde vive desde hace cuatro décadas. Él dice que esa es su segunda Patria chica, Argentina su primera Patria chica y Latinoamérica su Patria Grande.
En sus escritos están las fotografías filosóficas que muestran su proceso de formación en filosofía, teología e historia, su acercamiento a entender al pobre como principal categoría de análisis hermenéutico, la necesidad de pensar a la filosofía como una praxis que conlleva un compromiso y no solo como una práctica académica. En sus obras más actuales, como la Ética de la Liberación, la Política de la Liberación, resuenan las palabras de sus primeros trabajos: su reflexión es una continuidad, independientemente de si son textos filosóficos, teológicos, históricos o políticos. Por ejemplo, a inicios de los 70´, editó su primera versión de Ética de la Liberación. Cuando publicó una nueva edición revisada, Dussel retomó muchas de sus mismas preocupaciones o necesidades pero ahora maduradas, luego de 30 años de trabajo y múltiples debates con otras filosofías y autores. De igual manera sus trabajos sobre historia y teología están presentes en sus reflexiones actuales sobre la comprensión de un sistema-mundo, que no parte de una mirada eurocéntrica sino global, desde la periferia.
El diálogo con otros autores fue un aporte en la madurez de su filosofía. Mantuvo fructíferos intercambios con la ética del discurso de Apel y la teoría de la acción comunicativa de Habermas. Así también con Paul Ricoeur, o Richard Rorty, Charles Taylor, Gianni Vattimo o Raul Fornet-Betancourt. Con algunos de ellos, incluso llegó a publicar varios artículos y libros. Todos ellos incidieron en la construcción de su Filosofía de la Liberación (ética, política, etc.), tanto por haber aportado elementos o por refutar y obligar a revisar al filósofo algunos de sus postulados.
La producción teórica de Dussel es una pieza clave para poder entender la filosofía contemporánea, la filosofía latinoamericana, la filosofía situada. Transitarla representa un desafío que atraviesa al lector: su obra es un camino ineludible hacia el rostro del Otro y sus enseñanzas impiden volver a ser ingenuos al respecto. En sus propias palabras, “el Otro será la/el otro/a mujer/hombre: un ser humano, un sujeto ético, el rostro como epifanía de la corporalidad viviente humana”.
En su “Ética para la Liberación en la edad de la globalización y de la exclusión” (1998. ELEGE), Dussel construye un criterio material universal fundamental para su obra: la víctima. Víctima que niega el sistema mundo que la produce y que se comprueba en la sencillez del criterio de producción, reproducción y desarrollo de la vida humana. En tanto alguno de estos momentos de la vida se ven afectados irrumpe la víctima, que en tanto víctima nos hace responsables de su existencia o la lucha de su liberación. “El reconocer responsablemente a la víctima como sujeto autónomo en su corporalidad sufriente, como Otro que el sistema, subvierte el mal y posibilita como futuro el proceso de liberación[2].
La construcción de un principio material universal que sea el eje central de la nueva ética es uno de sus grandes aportes a la filosofía latinoamericana, las filosofías de la periferia y oprimidos. No es solo la búsqueda de un principio formal que sostenga la ética de la Filosofía de la Liberación sino también, y principalmente, material. Dirá Dussel: un criterio material que de cuenta de la producción, reproducción y desarrollo de la vida humana. Su importancia está en que en toda la ética, los tres principios universales -material, formal y de factibilidad- se definen por la existencia de la víctima, “las víctimas, por su mera existencia […] juzgan al acto como no verdadero (al no poder reproducir la vida, desde el principio material), no válido (al haber sido excluido de la discusión, desde el principio formal), no factible o eficaz (desde la imposibilidad del cumplimiento de  los dos anteriores principios)”[3]
La filosofía de la liberación de Dussel -que es también ética, política, historia, estética- es una reflexión teórica, pero también conlleva, obliga, responsabiliza a una praxis de la liberación. Su foco está en descubrir y analizar las formas de dominación y opresión, encarnadas de diferentes maneras según el plano o estrato: centro – periferia; burguesía nacional – clase obrera o pueblo; varón – mujer; cultura dominante – cultura periférica o popular.
Si tuviéramos que dictar un curso de introducción a la filosofía moderna, probablemente la primera clase contendría una explicación detallada de la filosofía de Rene Descartes y su cogito que nos enseña que “pienso luego existo”, para pasar por el dualismo cartesiano mente – cuerpo y cómo la modernidad trata, hasta el día de hoy, a cada uno de estos componentes del dualismo. De igual manera, si estuviéramos en un curso de introducción a la filosofía latinoamericana deberíamos poder abocarnos con un nivel importante de detalle en la filosofía de Enrique Dussel y su concepción o perspectiva de la transmodernidad.
Transmodernidad no es un momento posterior en el relato (más o menos dialéctico) antigüedad-medio evo-modernidad/posmodernidad. Según Dussel, el desafío es reconocer el hecho que la Modernidad es solo un relato eurocéntrico de los acontecimientos. Desde la periferia, desde la mirada de las víctimas, hay que pensar los acontecimientos a partir de un sistema-mundo para que diferentes momentos invisibles a la razón moderna cartesiana sean considerados en la reflexión teórica que conlleva una práxis de liberación. La Modernidad/Posmodernidad arrasa con todo aquello que no es ella misma, solo se reconoce en lo idéntico, en la misma forma de concebir la razón, la que piensa y luego existe. En cambio la transmodernidad busca rescatar los relatos de las culturas oprimidas, silenciados. “Trans-moderno quiere indicar esa radical novedad que significa la irrupción, como desde la Nada, desde Exterioridad alternativa de lo siempre Distinto, de culturas universales en proceso de desarrollo que asumen los desafíos de la Modernidad, y aún de la Post-modernidad europeo-norteamericana, pero que responden desde otro lugar, other location. Desde el lugar de sus propias experiencias culturales, distinta a la europeo-norteamericana, y por ello con capacidad de responder con soluciones absolutamente imposibles para la sola cultura moderna.
El recorrido filosófico de Dussel hizo un aporte clave para América Latina en la Ética de la Liberación (1998). Pero su pensamiento no se detiene, continúa y el desafío se redobla. En el 2007, publicó “Política de la Liberación”, obra en la que construye una crítica de todo el sistema de las categorías de la filosofía política occidental. En  “20 Tesis de Política”, texto que recorrerá en las charlas que dictará del 12 al 14 en el Campus de la Unsam, se propone construir otro sistema de categorías que muestre el cinismo de las categorías filosóficas políticas de los autores clásicos, modernos.
La política de la liberación de Dussel se piensa desde el acontecimiento político que irrumpe en Latinoamérica de la mano de Evo Morales, Lula, Hugo Chavez, Correa, Kirchner. Formula un nuevo discurso político con nuevas categorías. Su perspectiva surge de la necesidad de entender que las víctimas lo son en múltiples planos: si se pudo pensar desde la Ética, también es necesario recorrer el mismo camino desde la Política. La opresión que vive América Latina se expresa en el rostro de las víctimas y se hace carne en los movimientos sociales, el movimiento indigenista, la lucha de las mujeres, los excluidos. Frente a ello, Dussel exige pensar al poder no como dominación, sino como afirmación de la vida: nuevas formas de democracia donde el epicentro del poder se encuentre en el pueblo y no en quien gobierna. Para eso, afirma, es necesaria una nueva teoría filosófica política que permita analizar el poder obedencial, un poder que implicaría que aquel que lo ejerza lo haga obedeciendo al pueblo.
Del recorrido inicial de la Ética de la Liberación, donde descubre el criterio material universal de la víctima, Dussel llega a la Política de la Liberación, como recién mencionamos. Pero este camino no se detiene, arriba también a la Estética de la Liberación, obra que promete escribir al terminar con la Política de la Liberación. Para Dussel, en su forma de entenderlo, estética y ética son simultáneas, ya que se originan desde la misma experiencia, no la estética como culminación de la ética.  La ética y la política son la responsabilidad común y democrática por la vida, la estética es el contenido de la política, “una –la política- es la responsabilidad de la vida, la otra –la estética- es la alegría de la vida”. Así, intentará demostrar que desde la cultura popular se construye la estética. Su recorrido no se detiene: luego de la Estética quiere trabajar la Lógica de la Liberación, lógica desde el oprimido, desde el Otro, desde la alteridad.
Dussel desafía al invitar a pensar la realidad desde la filosofía. No desde el academicismo: por el contrario, pone en crisis a la academia misma y nos obliga a debatir cómo intervenimos en la realidad, cómo ponemos en juego nuestras acciones, nuestras disciplinas, nuestros trabajos, la forma en la que convivimos, desde una perspectiva ética, política, estética de la liberación. Existe una responsabilidad en tanto sujetos de una comunidad para con el Otro, no estamos exentos en tanto comunidad científica o universitaria (o cualquier otra comunidad de la cual formemos parte). Reflexionar colectivamente sobre nuestra responsabilidad como docentes, investigadores, profesionales, estudiantes es indispensable. Y esa responsabilidad no puede ser ingenua o desarraigada, sino situada y concreta. El desafío planteado es poder pensar desde un estar que nos invite a reconocernos no desde el relato moderno sino desde una narración completa, transmoderna, que permita dar lugar a las otras voces o relatos.
“El problema de la filosofía es el problema de la libertad,  no es el búho que levanta el vuelo al anochecer, porque ya ha visto todo lo que ocurre durante el día, sino que esconde también la sorpresa de la noche y la espera del amanecer. Filosofar es programar el amanecer al cabo de la noche. Es plantearse la liberación que ocurrirá seguramente al día siguiente”[4] (R. Kusch)
Notas bibliográficas

[1] Dussel, Enrique. Autopercepción intelectual de un proceso histórico, en Revista Anthropos: Enrique Dussel, Un proyecto ético político para América Latina. N° 180, septiembre octubre 1998. Barcelona, España. p.16.
[2] Dussel, E. ELEGE p. 373 – 374
[3] Dussel, Enrique. Método para la Filosofía de la Liberación p.30
[4] Kusch, Rodolfo. La negación en el pensamiento popular. Editorial Fundación Ross, Santa Fe, 2000.

*Andrés Brandani es Licenciado en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y cursa la Maestría en Ciencias Políticas de la UNSAM. Se desempeña como Coordinador de la Diplomatura de Economía Social y Solidaria de la Universidad Nacional de San Martín y participa en el Centro de Estudios de Desarrollo y Territorio de la misma casa de Estudios. Es Asesor en Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sobre temas de Descentralización, Desarrollo Social, Mujer y Juventud.
Victoria Gesualdi, Licenciada en Comunicación social, Universidad de Buenos Aires y Máster en Fotografía en la Escuela EFTI de Madrid. Fotógrafa.

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