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miércoles, 21 de octubre de 2015

¡Jesús tenía sentido del humor!



Por. Juan Stam, Costa Rica*
Por supuesto Jesús no era frívolo, pero es claro que a menudo decía cosas bastante chistosas, por mucho que nos sorprenda eso.
Jesús era plenamente humano, aunque sin pecado, y ser humano significa tener sentido de humor. Por lo general tenemos una imagen de Cristo tan poco humano que nos cuesta imaginarlo con una sonrisa, mucho menos riéndose o diciendo algún chiste. Por eso no vemos lo mucho de humor que hay en los evangelios, o peor, tratamos de volverlo serio. Por supuesto Jesús no era frívolo, pero es claro que a menudo decía cosas bastante chistosas, por mucho que nos sorprenda eso.
La forma especial del humor de Jesús era la ironía, algo así como las caricaturas, con la que nos hace pensar en alguna situación chistosamente ridícula. Pensemos por ejemplo en la famosa frase de "pasar un camello por el ojo de una aguja" (Mt 19:24). Yo a lo menos tengo tan mala vista, y la mano tan poco firme, que ni puedo pasar un hilito por la aguja, ¡mucho menos un camello, con todo y joroba! Pero algunos nos quieren decir que no, que eso era una puerta pequeña en el muro de Jerusalén que llamaban "el ojo de la aguja", por lo que sería algo difícil pasar un camello. El único problema es que nunca existió tal puertita con ese nombre. Jesús utilizó una figura bien cómica, de alguien tratando de jalar un pobre camello por esa micro-apertura de una aguja, pero nosotros insistimos en banalizarlo, hasta con teorías e inventos.
Aquí otro sobre los camellos: "Guías ciegos, que colaís el mosquito y tragaís el camello" (Mt 23:24-25). ¡Imagínese el epiglotis que necesitan, para que pase ese camello por su garganta! En el versículo que sigue, Jesús acusa a los escribas y fariseos de limpiar super-bien su taza por fuera, dejando dentro de la taza toda la basura que traía! ¿Para qué limpiar escrupulosamente las afueras de la taza, si por dentro sigue siendo pútrida?
Otro chiste simpático: "echar perlas ante los puercos" (Mt 7:6). En nuestra finca en Sabanilla hemos tenido cerdos, y hemos sabido por experiencia lo cochino que son. Pero cómo sería si yo le dijera a mi esposa, "Mirá, mi querida Doris, vos sabés cuánto quiero a nuestras chanchitas, ¿no me prestarías tus perlas para ponerselas a ellas?" ¡Chistoso, verdad! Igual sería "tirar" las grandes verdades del evangelio y de las escrituras ante personas no aptas para recibirlas.
¿Y qué de este otro? "Nadie prende una lámpara y la pone debajo de una canasta" (Mt 5:15). ¡Qué gran tontería que sería eso! ¿Para qué prender una lámpara, sólo para esconderla? No sólo opacaría toda la luz de la lámpara, sino que correría un peligro serio de causar un incendio. Pero en la vida real, es igualmente ridícula nuestra conducta cuando, habiendo recibido de Cristo la luz de la vida, hacemos todo lo posible por esconderla.
Y piensen en esta figura cómica: los fariseos son "lobos vestidos de oveja" (Mt 7:15). No sólo van los dos simbolismos totalmente contrastantes del lobo y la oveja, sino el de "vestir" a un lobo como una oveja (¿quién se encargaría de tal tarea?), un poco así como Jacob se vistió como su hermano Esaú para engañar a su padre. Literalmente, y sin humor, Jesús hubiera dicho, "esos no son ovejas, son lobos". Pero cuando visualizamos la figura de lobos vestidos (!), y vestidos de oveja, resulta mucho más simpática la expresión.
Jesús se refería algunas veces al ojo humano con fina ironía. "¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?" (Mt 7:3). Parte de lo simpático aquí es contrastar algo muy común, que todos conocemos, con algo totalmente imposible. Todos hemos experimentado alguna vez una basurita en el ojo, ¿pero todo un palo en un ojo? ¡Difícil imaginarlo! ¡Qué ojote más enorme para que cupiera esa viga! Jesús aprovecha ese contraste tan dramático y exagerado para ridiculizar el espíritu de criticonería de los que juzgan a otros sin examinarse a sí mismos.
Y otro, entre muchos más que quedan: "Si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti... Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti" (Mt 5:29). ¡Qué consejo este! Si lo tomáramos en serio, los basureros estarían llenos de órganos extirpados y el mundo, lleno de tuertos y mancos. ¿Estaría hablando Jesús en serio? Sí, y no; está hablando "en broma y en serio", ¡pero demasiado serio! Aunque los verbos van en el modo imperativo, Jesús no nos está ordenando mutilar nuestros cuerpos. Más bien, el contraste tan exagerado, y tan lleno de ironía cómica, nos enseña la terrible gravedad del pecado y la urgencia de santificar nuestras vidas. El Jesús de los evangelios era (y es) plenamente Dios, pero también plenamente humano, con todo y el sentido de humor que aporta tanto a nuestra vida como imagen y semejanza de Dios.

Fuente: Protestantedigital, 2015.

miércoles, 14 de octubre de 2015

La teología del café



Por. Juan Stam, Costa Rica*
La base bíblica de tomar café está entre las enseñanzas más hermosas de la teología.
Entre los evangélicos, son innumerables los chistes que sacamos de la Biblia. Lejos de ser un irrespeto a las páginas sagradas, son otra expresión más de nuestro amor por las escrituras. Algunos de esos "chistes bíblicos" tienen que ver con los apetitos. Nuestro recordado hermano don Rafael Barquero solía repetir, al sentarse a la mesa a comer, una maravillosa promesa bíblica del profeta Isaías, cuando dijo que "comerán y no se cansarán" (ver Isa 40:31). Los comelones tienen también otra base bíblica para sus excesos gastronómicos, porque la Biblia nos dice que Jesús también era comelón y bebedor (Mat 11:19 confirmado, para doble seguridad, en Luc 7:34).
Así que, glotones todos, ¡al ataque y buen apetito! En un nivel mucho más profundo e importante está la base bíblica de tomar café, que está entre las enseñanzas más hermosas de la teología. Es un texto repetido cuatro veces en las escrituras, tan importante que fue la base de la Reforma protestante de Martín Lutero. Lo pueden encontrar, con variantes, en Hab 2:4, Rom 1:17, Gal 3:11 y Heb 10:38. En su mejor traducción, actualizada y latinoamericanizada, el texto dice, "el justo por café vivirá". Su enorme importancia se destaca por ser profético, ya que el café no se tomaba en tiempos bíblicos.
Otro texto, aún más claro y enfático, es Hebreos 11:6, que reza, "pero sin café es imposible agradar a Dios". Más tajante no podría ser el precepto bíblico; los que no toman café deben reflexionar seriamente sobre este texto. En este caso, el mensaje bíblico se corrobora por evidencias empíricas de la vida diaria. Todos sabemos que la primera taza de café en la mañanita nos prepara para un día positivo y optimista, mientras sin el café somos malhumorados y quejosos. Por supuesto, eso no puede agradar a Dios. Sin esa primera tacita de café, estamos expuestos a toda clase de tentación. Por eso dice San Pablo que "todo lo que no es de café es pecado" (Rom 14:23). No cabe la menor duda que el café es un poderoso medio de gracia divina para la santificación de nuestras vidas.
La enseñanza bíblica es siempre práctica, en miras a la acción consecuente, por lo que otro texto dice, "Señor, auméntanos el café" (Lc 17:5). Este impresionante texto tiene carácter de una respuesta al mandato divino (de tomar café) y a la vez una oración, una plegaria de que el Creador nunca nos deje estar sin la mágica droga. Debe notarse también el verbo, en voz imperativa, "Auméntanos". Eso significa que la provisión de Dios es personal, específicamente para "nos", y en segundo lugar, que debemos tomar el café en buena cantidad (aumentada). Un beneficio colateral de ese consumo aumentado del café será la mejora creciente de las economías de los países latinoamericanos productores de café.
Otro texto nos dice que "Jesús fue al café de Nahúm" (en hebreo, Cafernaúm), y las fuentes bíblicas indican que iba muy a menudo. Es fácil y hermoso imaginar los tiempos de comunión y confraternidad que pasaban Jesús y sus discípulos en ese lugar, "cafeteando" y alabando al Señor por su creación y por su gran misericordia para con nosotros. De hecho, la existencia del café es otra prueba más de la existencia de Dios, pues sólo un Dios infinitamente bueno hubiera podido crear una fruta tan maravillosa. Escudriñando más a fondo las escrituras, descubrimos que esta bendición tan deliciosa viene desde el puro principio de la creación. ¿Cómo sabemos? ¡Muy fácil! Sabemos que en el Edén Dios plantó dos árboles, uno el árbol de la vida y otro mejor no digamos.
Ahora, ¿cuáles son los dos árboles que más afectan nuestra vida humana? La respuesta es obvia, son la mata de café y la mata del tabaco. Así que desde el principio de la creación ahí estaban, lado a lado, la bendición y la tentación, el café y el tabaco. Pero en la nueva creación, sólo va a estar la mata de café (Apoc 22:2). Fumadores del mundo, ¡lo sentimos! (Otros eruditos creen que Dios creó el café en la tarde del séptimo día. Afirman que después de descansar y levantarse de su siesta, Dios se acordó de que se le había olvidado algo importante y procedió a crear el café. En ese sentido, éste fue el máximo y culminante acto de la creación).
Según Mateo 15:17-18, la glotonería no es pecado pero el fumar sí, porque dice que lo que sale de la boca es lo que contamina al hombre (y al ambiente) y no lo que entra. Además, San Lucas afirma claramente, "Bienaventurado es aquel que no fume" (Luc 7:23, Reina Valera 1960). Ahí está, palabra sobre palabra en las sagradas escrituras. (Si no lo encuentras, escribe a juanstam@ice.co.cr para una explicación más amplia). Una observación final muy importante: estas enseñanzas bíblicas se descubren sólo en la clásica y autorizada versión Reina Valera de 1960. ¿Qué más prueba se necesita que dicha versión es la única inspirada e infalible?

Fuente: Protestantedigital, 2015.