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domingo, 22 de marzo de 2015

‘No toques al ungido de Dios’



Por. Juan Stam, Costa Rica
"No toques al ungido de Dios" ¿Qué significa esta frase? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.
Ésta es una frase que se oye a menudo para señalar el respeto que debemos mostrar a nuestros pastores y la obediencia incondicional que debemos brindarles. Si es cierto que el pastor ha sido ungido por Dios para el ministerio, este texto bíblico significa que los pastores son literalmente intocables. Oponernos a ellos, o criticarlos, viene a ser entonces un pecado muy grave, y someternos a ellos la única actitud legítima. Y lo que vale para pastores, vale también para otros líderes, especialmente profetas. Si son ungidos de Dios, ¿quién se atrevería a tocarlos?
¿Pero será eso lo que significa esta frase bíblicamente? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.
Todos sabemos que “un texto sin su contexto es un pretexto”, es un texto que se está manipulando con otros fines que una genuina fidelidad a la Palabra de Dios. Tal es el caso con esta frase, que viene de una historia muy interesante. El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.
El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”. Pero sorprendentemente, David no mató al dormido Rey sino sólo “calladamente cortó la orilla del manto” de Saúl para mostrar que le había salvado la vida a su propio enemigo. Entonces David dijo a sus hombres, “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque él es el ungido de Jehová” (I Sam 24:6,10). Más adelante, cuando le llega otra oportunidad de matar a Saúl, David dice, “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente?” (26:9,11,16,23; II Samuel 1:14; los reyes de Israel no fueron coronados sino ungidos, por lo que se conocían como ungidos).
Entonces, ¿qué significa esta frase para nosotros hoy? ¡Muy sencillo! Los cristianos no debemos “echar mano” físicamente a nuestros pastores, mucho menos matarlos. Sacarle más que eso de la frase, es manipular el texto y abusar de la Palabra de Dios. La misma frase aparece en Salmo 105:15: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas”. Aquí se refiere a los profetas y se prohíbe hacerles violencia física. Los verdaderos profetas no eran nada populares con los poderosos, porque su mensaje era duro, y muchos murieron violentamente (cf. I Reyes 19:10,14). Por eso Jesús denunció a los líderes judíos como “hijos de aquellos que mataron a los profetas” (Mat 23:31), y exclamó, “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados” (23:37). A los perseguidos por causa del evangelio, Jesús les acordó que “así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mat. 5:11-12).
Entonces, pues, ¿qué significa esta frase en Salmo 105:15? ¡Muy sencillo! Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos. Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohíbe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes. No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son un “dios”, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma. Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana. De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Juan 2:20,27; I Corintios 1:21-22).
Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).

Fuente: Protestantedigital, 2015.

Ser padres sin ser pareja: una nueva forma de familia que desata polémica ¿Una nueva tendencia?



“Acá no hay legislación, pero esto se empezó a hacer hace 10 años entre todo tipo de parejas. Empezó con mujeres solteras, gays y ahora ya se da entre gente heterosexual”
Por AGUSTINA MUSSIO, Argentina
Formar pareja va perdiendo su condición determinante en asuntos de paternidad. Con la “neosoltería” -como algunos llaman a los jóvenes que no muestran intenciones de casarse o concubinarse - comienzan a considerase nuevas formas para convertirse en padres que rompen con el modelo de familia tradicional: los acuerdos de paternidad figuran entre las alternativas que suman adeptos.
Recientemente, el actor Guillermo Pfening puso el tema sobre el tapete: se conoció que nació Asia, la hija que acordó tener con una amiga, sin que entre ellos exista una relación amorosa.
Lo que hicieron se llama copaternidad, y consiste en un acuerdo entre dos personas para concebir un hijo, sin necesidad de que los una un vínculo sentimental. Se puede dar entre amigos o desconocidos. También los homosexuales recurren a este sistema para convertirse en padres.
“La idea es que no hace falta un vínculo sentimental, sí de amor, de compañerismo y de responsabilidad, pero que no hace falta un vinculo tan pasional para darle amor a un hijo y para crear un nuevo tipo de familia”
En internet ya se encuentran espacios dedicados a quienes pretenden sumarse a esta modalidad. El sitio estadounidense Modamily, que supera los 3.000 usuarios, es uno de ellos. Y también existen grupos de Facebook que se crearon con el mismo fin.
Los espacios virtuales se proponen vincular a desconocidos que desean convertirse en padres para que se conozcan, compartan experiencias, comparen valores familiares y expectativas de crianza. En el caso de llegar a un acuerdo, la manera de concebir (por inseminación o a través de relaciones sexuales) dependerá de la decisión de la dupla.
En general, los que consideran esta alternativa son solteros que descreen del matrimonio o que no están dispuestos a “acelerar” la búsqueda de una pareja para cumplir el deseo de convertirse en padres.
Suelen pensar que un acuerdo con la persona que eligen para madre o padre de su futuro hijo tiene más posibilidades de llegar a buen puerto, que la que tendría una relación forzada y apresurada, que acaso escondería el fin último de la maternidad o la paternidad.
“La idea es que no hace falta un vínculo sentimental, sí de amor, de compañerismo y de responsabilidad, pero que no hace falta un vinculo tan pasional para darle amor a un hijo y para crear un nuevo tipo de familia”, escribió Pfening en Twitter para explicar la decisión que tomó con su amiga Cynthia Pinasco (ayudante de cámara de Pol-ka).
La idea que pretende desterrar esta fórmula moderna es que para ser papás primero se debe encontrar un cónyuge. “Estoy convencido de que una decisión que nace del más puro amor y del deseo es una buena causa. Creo en el amor en todas sus variadas formas y en que a los sueños hay que cumplirlos”, se explayó el actor para justificar su posición.
Esta corriente también apareció reflejada en el cine: la comedia norteamericana “Friends with children” (en Argentina se estrenó en 2012) narra la historia de dos amigos que decidieron tener un hijo, sin mantener una relación de pareja.
El problema de las representaciones
“Las transformaciones en el funcionamiento de las familias que se vienen produciendo en las últimas décadas afectaron a las representaciones sobre las cuales se organizó gran parte de la cultura occidental”, señala la licenciada en psicología Gabriela Bravetti, profesora adjunta e investigadora de la facultad de Psicología de la UNLP.
Es que con este tipo de uniones también entrarían a tambalearse algunos conceptos: ¿qué implica ser una familia?, ¿una madre?, ¿un padre?, ¿cómo llamar a dos amigos que deciden tener un hijo?
La licenciada explica que los significados de “familia”, “maternidad” y “paternidad” se institucionalizaron en el seno de un modelo social y cultural particular: la familia burguesa occidental moderna. En la actualidad, las implicancias de estos términos estarían en plena transformación.
Bravetti señala que la recomposición de estos conceptos se establece en torno a nuevos ejes que cambiaron el panorama: “la negociación de los lugares de hombres y mujeres, la concepción de una autoridad consensuada, la entrada del padre en la primera infancia, la autonomía masculina respecto del hijo y la autonomización del deseo femenino más allá del proyecto de familia, entre otros”. La especialista plantea que estos cambios enmarcan la elección de un proyecto de hijo en situaciones donde antes era impensable.
El antropólogo platense Héctor Blas Lahitte coincide con Bravetti en que está cambiando la idea de familia. “Lo que se sostiene es la perpetuidad de la especie, porque se sigue reproduciendo. Pero se está cuestionando la idea de familia y cuando eso pasa al poco tiempo se alteran los sistemas de parentescos: madre, padre y filiación (los hijos que tengan)”, afirma.
“En nuestra cultura el formar una familia con un padre y una madre supone como principio básico un enlace de amor, y lo que proponen en estos casos es muy distinto”
Para el antropólogo, el surgimiento de este tipo de alternativas para concebir es producto de que “las formas de convivencia se fueron deteriorando en nuestra sociedad”. Plantea que muchas mujeres no están dispuestas a perder grados de libertad ni los hombres quieren sentirse atados a un retorno fijo o a una mensualidad prevista. Además -dice el especialista- no quieren arriesgarse a pasar por un estudio jurídico en caso de divorcio.
“Primero se eliminaron los rituales religiosos, después se cuestionó el matrimonio civil y ahora la unión”, dice Lehitte. El antropólogo considera que acordar tener un hijo “no tiene que ver con ser padre, sino con satisfacer el deseo de ser progenitor”.
“En nuestra cultura el formar una familia con un padre y una madre supone como principio básico un enlace de amor, y lo que proponen en estos casos es muy distinto”, desliza.
“El ‘estamos juntos mientras sea lindo’ se considera un éxito social increíble de estos tiempos, y es la estupidez más grande de la historia. En todo el mundo civilizado se piensa en las formas de sostener una familia que permita generar afecto: no prescindir de él y reproducirse por un pacto”, opina el antropólogo.
Desde el punto de vista legal
Desde el punto de vista legal, la legislación argentina no especifica nada para estos casos. “El hecho de tener un hijo en común determina derechos y obligaciones. El vínculo no tiene mayor influencia”, sostiene Miguel González Andia, profesor titular de Derecho Civil V, Familia y Sucesiones de la UCALP y director del Instituto de Derecho de Familia y Sucesiones del Colegio de Abogados de La Plata.
“Acá no hay legislación, pero esto se empezó a hacer hace 10 años entre todo tipo de parejas. Empezó con mujeres solteras, gays y ahora ya se da entre gente heterosexual”, escribió Pfening en Twitter. Por el momento, el actor convive con la madre de Asia (que nació el 10 de diciembre) pero mantienen una relación de amigos, aunque con un hijo en común.
“Esto amerita una reflexión, porque hay un montón de mujeres que por el reloj biológico… y un montón de hombres que no encuentran a una persona y, de pronto, de esta manera hay un entendimiento (…) A mí me parece una concepción natural. Hay familias bien constituidas y otras que no funcionan (…) Todos como padres nos podemos equivocar, pero me parece que mientras haya amor y responsabilidad, y no estar pensando tanto en el que dirán, lo otro se va acomodando, porque sino el miedo te paraliza”, manifestó el actor en la red social.
Con defensores y detractores, la copaternidad abre una nueva posibilidad de familia que desata polémica.

Fuente: El Día, diario de la Plata, 2015.

viernes, 20 de marzo de 2015

Megaiglesia evangélica de San Francisco admite a gays activos



El debate sobre homosexualidad en la iglesia evangélica está candente en Estados Unidos. La mayor iglesia evangélica de San Francisco, City Church, ha cambiado sus estatutos para admitir en su membresía a personas de tendencia homosexual sin pedirles que se mantengan en celibato. “Las puertas de la iglesia son tan amplias como los brazos del Salvador que proclamamos”, dijo el pastor Fred Harrell en una carta a la iglesia. “Nuestra práctica pastoral demandaba una vida completa de celibato” a las personas de tendencia homosexual, lo que según el pastor “significa que estas personas por el resto de su vida no podrán desarrollar su orientación sexual en ningún sentido, lo cual estaba causando daño y no llevaba a una experiencia humana próspera”.
Hasta ahora, la iglesia admitía la membresía de homosexuales siempre y cuando mantuvieran el celibato. “Esto simplemente no está funcionando y las personas están siendo heridas. Debemos escuchar y responder”, expresa Fred Harrell. Al hacer este cambio, Harrell aludió a su comprensión del carácter de Jesús. “Estamos buscando en las Escrituras para entender cómo Jesús podría preocuparse por los miembros LGBT de nuestra comunidad. Si Jesús fuese el pastor de City Church, ¿qué hubiese dicho a las personas que quisieran pertenecer a la misma? Si consideramos la vida de Jesús, su ejemplo de amor... y su paciencia con quienes le buscaban, ¿cuál sería la respuesta de Cristo?”, dice el pastor.
Harrell apunta además que la condena de la homosexualidad en la Biblia debe entenderse dentro de una perspectiva cultural de la época, en la que, según el pastor, la práctica estaba relacionada con la esclavitud y la idolatría, y por ello justifica este cambio de postura.
“ES INCORRECTO”
El escritor y profesor bíblico Robert A.J. Gagnon ha respondido a los argumentos presentados por Fred Harrell en un artículo publicado en la revista digital First Things. “La misma justificación bíblica que ofrece City Church para decir que las relaciones homosexuales son admisibles en el contexto actual podrían utilizarse para decir que el incesto es aceptable siempre que se produce en el contexto de un “matrimonio” entre adultos que consienten”, expresa Gagnon.
También critica “la apelación de que Jesús ama a los marginados como base para echar por la borda el requisito de que el matrimonio sea entre hombre y mujer”. “Es difícil afirmar que el Jesús que encontramos en las Escrituras hubiera tolerado el sexo homosexual en el contexto de un matrimonio”, explica Gagnon. “Jesús apeló al requisito de que el matrimonio (y por tanto de toda la actividad sexual) es entre hombre y mujer, como se da en Génesis 1:27 y 2:24, siendo esta la base sobre la cual deben basarse toda ética sexual, incluyendo la limitación de dos personas a la exlcusividad en la relación”.
“Así como Jesús no se acercó a los recaudadores de impuestos con el fin de justificar su explotación de los pobres, así también Jesús no abrazó a los pecadores sexuales con el fin de proporcionar una plataforma para la sexualidad impenitente. Él se acercó a los dos grupos con el fin de llamar al arrepentimiento para que puedan heredar el Reino de Dios que él estaba proclamando. Ese es el verdadero amor, no la suplantación de amor que ahora se proclama desde el liderazgo de City Church”, concluyó Gagnon.

Fuente: Protestantedigital, 2015.

miércoles, 18 de marzo de 2015

LA IGLESIA EVANGELICA Y LA POLITICA: ¿Está mal que la Iglesia se interese en la política?



Por. Luis Eduardo Cantero, Argentina*
Comenzamos preguntándonos: ¿está mal que la iglesia cristiana se interese en la política? Creemos que no, pues la iglesia evangélica esta llamada a preparar a siervos y siervas para ejercer los diferentes ministerios, no solo espirituales sino también seculares. Además, hay iglesias que tienen experiencia y han participado en la lucha por el bienestar común, han sido la voz profética de los marginados y excluidos por el sistema neoliberal.
Por ejemplo, las iglesias cristianas en sus comienzos tuvieron que enfrentar situaciones conflictivas, marginación, exclusión y persecución de los sectores católicos y no católicos. Este ambiente hostil hizo que los evangélicos se unieran por una causa política y social; dejar de ser los blancos de críticas y burlas ante la sociedad.
Batallaron (las iglesias cristianas) durante muchos años por el derecho de ser reconocidas como institución sagrada, como la católica; pues sus luchas y defensa por los derechos de profesar su credo, tuvo resonancia a nivel local e internacional. Voces a favor por la libertad y seguridad del pueblo evangélico; estas voces lograron derribar el estigma de sectas, herejes. Todo se debió a un interés de vivir y profesar su credo, sin temor.
Ahora bien, todos sabemos que la política está llena de obstáculos y tentaciones, peligros y prejuicios, de que la lógica de la política es contraria a la lógica del Reino de Dios; la política se construye con el poder, en cambio la política del Reino de Dios se construye con el objetivo a servir sin esperar nada cambio. Solo transformar la sociedad en una sociedad donde todos quepamos, entonces ¿vale la pena que la iglesia evangélica participe en ella? Claro que si, vale la pena involucrarse en la política, porque somos ciudadanos de una nación, tenemos deberes y responsabilidades con el prójimo, de trabajar por el bien común, de ser la voz de los que no tienen voz en una sociedad cada vez se agranda la brecha entre ricos y pobres.(1)
No está mal que la iglesia evangélica se interese por el político, y mejorar las condiciones sociales de sus compatriotas creyentes o no creyentes; Dios hace llover sobre hombres naturales y espirituales, lo que debe evitar la iglesia es caer en los vicios de la gran mayoría de los políticos, que hacen de sus funciones un negocio, venden sus opiniones, valoran sus votos conforme el cheque le muestren; canalizan recursos a sus cuentas, ubican a sus parientes y amigos, venden sus principios y doctrinas por un plato de lenteja; es decir, abandonan la doctrina, las convicciones de fe, caen en la corrupción. Algunos de estos políticos evangélicos han caído en casos de corrupción, lo cual es doloroso para la sociedad en general, que ve en nosotros un nuevo grupo de políticos distinto, honesto; porque considera que tomamos en serio el mandato de ser “sal y luz a las naciones” (2).
Otra cosa que la iglesia evangélica debe evitar “usar el púlpito o cargos ministeriales con fines políticos. Hay que evitar el uso ideológico de la predicación o el asumir actitudes parciales para favorecer determinada candidatura. La tentación del poder y la búsqueda de reconocimiento o beneficios siempre perseguirán a la iglesia. Los cristianos están llamados a participar en la política, pero no deben valerse de la iglesia o sus organizaciones como medios para favorecer su partido o ideología política.”
Y agrega Ortiz, la tarea de la iglesia es orientar y estimular a la participación responsable de sus miembros. Sin embargo cada miembro debe asumir su propia decisión de preferencia, ser consciente del perfil, carácter y programas de los candidatos, incluyendo las bases ideológicas de su partido. No hay que votar por un candidato por el solo hecho de ser uno más de nuestras congregaciones. Debemos evitar que se utilice las instituciones eclesiásticas y para eclesiásticas como un cliente de partido.
La iglesia está llamada a estar alerta a no dejarse utilizar con fines políticos”. (3)
Esto implica tener una actitud crítica y no dejarnos imponer una ideología, por el solo hecho de ser cristiano, si algo aconteciera debemos salir en defensa de nuestros derechos; esa era un de las preocupaciones del teólogo Martin Lutero: “La fe no ofrece al cristiano un programa o una ideología, sino una razón de la mente y del corazón para participar, una preocupación central y una norma para evaluar todo programa, ideología, estructura o acción política: el bienestar del prójimo”. (4)
De la misma manera Ramos Ampudia, está de acuerdo con la participación de la iglesia en la política, a pesar de los peligros también hay ‘virtudes como la exigencia de conocer a profundidad a un país.’ “Las decisiones políticas afectan o benefician a toda la colectividad y se puede lograr cambios de manera más rápida que si lo hacemos al margen de ellas. La vocación de servicio a los demás alcanza sus mejores logros a través de la acción política. La igualdad religiosa, el respeto por las minorías, una cultura de la tolerancia y respeto a los demás, un ambiente de paz y reconciliación se pueden alcanzar de mejor manera cuando se usa de forma adecuada el poder político.”
Por otro lado, Ampudia no está de acuerdo que haya un partido político evangélico, porque es ahistórico en nuestro presente, porque no vivimos en los tiempos de las rivalidades religiosas entre cristianos y católicos. Es contrario a las demandas de los derechos humanos, puesto que hace discriminación religiosa al proclamar un partido solo para evangélicos. Una propuesta así está destinada al fracaso, porque un partido serio no puede girar alrededor de prácticas de culto, sino entorno de grandes problemas regionales como la desocupación, la pobreza, la desnutrición, el narcotráfico, las migraciones, entre otros problemas. (5)
Por lo anterior, la política es un arte de dirigir las sociedades civiles, dice Jacques Darchon (6), es una ciencia práctica. Pero cualquier praxis humana debe dirigirse por principios racionales, no solo de fe. Lo contrario constituiría un voluntarismo ciego o afectivo. De ahí, que toda acción política no solo necesita apoyarse en una teología política, sino también de una filosofía política.
Tanto la teología como la filosofía buscan dar una explicación verdadera, completa y coherente de lo que es en realidad el ser humano, del por qué y el para qué está en el mundo, de su rol que cumple en la sociedad que comparte con los otros, de los orígenes y el sujeto de la autoridad y hasta donde llegan sus límites, de los derechos y deberes de la persona singular ante ellas, etc.
“El conjunto de respuestas que se den a tales problemas constituye la ideología básica y última que determinará la dirección concreta de la acción política.” Según Carlos Valderde, e insiste en “la importancia de que tales principios sean objetivos, es decir, que expresen la realidad del ser humano y la sociedad, porque es preciso evitar arbitrariedad, el voluntarismo y el subjetivismo de los gobernantes.” (7)
Para que los evangélicos sean considerados una alternativa ante la sociedad que esperan de ellos que sean “Sal y luz a las naciones”, no solo necesitan relacionar la Biblia con la política; aunque sabemos que ella es nuestro manual de fe y práctica en todas las cosas, incluyendo la esfera política, pues así hemos sido doctrinados, consideramos a Dios como soberano en el mundo y todo lo que concierne a este mundo caído: incluye no solo lo religioso, sino también lo político.
Puesto que la Biblia es la Palabra de Dios, los evangélicos políticos deben consultarla para guiarse en sus actividades políticas; pero deben evitar caer en el error de pretender sacar todas sus ideas políticas de la Biblia, pues ella no tiene un programa político o un sistema político de gobierno, no nos dice si ha de ser una aristocracia o una democracia u otro.
La Biblia solamente nos ofrece principios eternos que deben subrayar y controlar todos los sistemas políticos (8). Si la Biblia no pretende ser un libro de políticas, sino un libro que guía a esos seres políticos a una acción política responsable, en nuestro caso, evangélicos, entonces necesitamos, en palabras de Ortiz, “Una ética política y una teología de la política del poder y de la mayordomía de la creación. Acciones para fortalecer la participación política de los evangélicos incluyen la formación de líderes, participación en la sociedad civil, el planteamiento de proyectos de nación, la cooperación con otros grupos y el trabajo interdisciplinario”. (9) Temas que abordaremos en otro artículo donde ofreceremos algunos aporte para una política evangélica responsable.

Referencias bibliográficas
  • Ramos Ampudia, “Los evangélicos y la política”, en Revista Signos de Vida, # 41, septiembre (2006), CLAI, pp. 37 – 38
  • Esto ha sido una preocupación de sociólogos, teólogos y estudiosos del fenómeno evangélicos en la política, le invito a leer el libro del Dr. Hilario Wynarczyk, “Sal y luz a las naciones. Evangélicos y política en la Argentina (1980 – 2001), Bs., As, Siglo XXI, 2010.
  • Israel Ortiz, es secretario regional para México y Centroamérica. Comunidad internacional de estudios evangélicos. “Los evangélicos y la política: Una revisión del camino”, en Revista Kairos, julio – diciembre, 82 # 35 (2004), pp. 96 – 97
  • Martín Lutero, La libertad cristiana, Buenos Aires, Aurora, 1983, p. 33
  • Ramos Ampudia, “Los evangélicos y la política”, , cit., p. 39
  • Jacques Darchon, Foi chretienne et engagement politique, Paris, Collection “Les Bergers et les Mages, 1958, p. 21
  • Carlos Valverde, “Ética y política”, en Cuadernos BAC, # 43, Madrid, Bibliotecas de Autores Cristianos, 1981, p. 19
  • Henry Meeter, El cristianismo reformado y el estado, Grand Rapids, TELL, s.f, pp. 85 – 88
  • Ortiz, “Los evangélicos y la política: Una revisión del camino,” , cit., p. 81

Dr. Luis Eduardo Cantero, Pastor bautista, docente universitario. Investigador, Teólogo y Filósofo (UENIC-MLK), Máster en Teología (Universidad Evangélica Martin Luther King Jr. Nicaragua). Doctor en Filosofía (Laud Hall Seminary).